La candidata colombiana terminó en el segundo puesto del concurso internacional de belleza Miss Universo, que se celebró el pasado fin de semana en Vietnam.
Envuelta en un traje de seda café que dejaba al descubierto el intenso color canela de sus hombros, la señorita Colombia regresó al país. Llegó más habladora que nunca.
Dijo que se sentía feliz con su participación y que no se sentía desilusionada por su segundo lugar.
"El virreinato no tuvo nada que ver con la pregunta. Él quería que yo fuera virreina y él sabrá por qué. No tuve nervios, no tuve estrés. Mi garganta se cerró, pero le dejé claro al jurado que no llevaba una vida perfecta, pero era agradecida porque siento que nací con estrella y es que todo lo que he querido lo he conseguido con dedicación. Dios quiso darle ese premio a Dayana y ella también se lo merecía".
Admitió que Miss Universo es un concurso limpio y que lo comprobó porque llegó a ser la virreina gracias a sus propios méritos y no por otras situaciones.
"Todo fue decir sí quiero y hacer las cosas con cariño y dedicación". Taliana asegura que no hubo momentos críticos ni malos.
Todo se lo gozó, inclusive la partida de un tacón en un ensayo. Llegó feliz porque se abrió al mundo y se hizo amiga de muchas de las participantes. Entre ellas,Crystle Stewart, la señorita Estados Unidos, a quien le prometió una visita en su casa en Nueva York para llevarle varios diseños de Beatriz Camacho, la creadora colombiana, responsable de algunas de sus pintas en Vietnam.
Ahora como virreina universal se siente más comprometida con su labor social. Se volvió embajadora de la alegría y ahora comprende por qué una sonrisa vale mucho más que un regalo físico. "Mi deber es unir al país con cosas buenas, con una sonrisa, con noticias buenas como lo hice desde Miss Universo. Colombia merece la paz y debemos trabajar en ello", dice. De su fundación San Vicente de Paul, en la cual ya tiene 200 niños desplazados por la violencia, recalcó que más que un plato de comida lo que se les da es el mensaje de Dios porque eso les ayuda a comprender de dónde viene la alegría y a ser niños buenos.
Por lo pronto no viajará a Santa Marta a la tradicional fiesta de bienvenida después del concurso, primero viajará a Nueva York para celebrar con la comunidad hispana el 20 de julio. Y es que ella, que tuvo la oportunidad de vivir varios años en el exterior, sabe cómo lucha un colombiano por dejar en alto la imagen del país en esos actos. Regresará el próximo miércoles y ahí sí viajará a su ciudad para agradecerle a su pueblo, todo el apoyo. "Jamás me he sentido perdedora, al contrario me siento vencedora", finalizó.
Luz Adriana Velasco
Cultura y entretenimiento
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