El eterno encanto de los pueblos antioqueños

El eterno encanto de los pueblos antioqueños

Santa Fe de Antioquia, Jardín y Jericó encantan por su historia, paisajes y casas pintorescas.

El eterno encanto de los pueblos antioqueñosSanta Fe de Antioquia, Jardín y Jericó encantan por su historia, cultura, tradiciones, paisajes y casas pintorescas.
Recorre Colombia

Jericó sorprende con calles adoquinadas que contrastan con el arcoíris y casas de colores. Foto: Guillermo Ossa /EL TIEMPO

18 de diciembre 2017 , 03:26 p.m.

Las mágicas noches estrelladas que se observan desde terrazas de cafés y restaurantes, así como la riqueza en historia, cultura y naturaleza, identifican a los tres pueblos más bellos de Antioquia. Sus flores, cascadas, ríos y pintorescas casas resaltan con el verde oscuro de las montañas que los envuelven.

Se trata de Santa Fe de Antioquia, Jardín y Jericó, tres de los 17 pueblos del país que integran la Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia.

En lo literario, los une el escritor y cineasta Manuel Mejía Vallejo, que nació en Jericó, creció en Jardín y su obra cumbre: Casa de las dos palmas, se grabó para televisión en Santa Fe de Antioquia. Y en lo religioso, los enlaza la santa madre Laura, que nació en Jericó, pasó por Jardín, donde emprendió el viaje al resguardo indígena de Guapá, y vivió en Santa Fe, donde hizo el noviciado y compartió con la comunidad.

Para conocer estas experiencias no se pierda la ruta antioqueña patrimonial, llena de lugares mágicos, religión, color, gastronomía y música colombiana, que además representa la verdadera cultura paisa con sombrero, carriel y poncho.

La aventura de esta ruta patrimonial empieza en Santa Fe de Antioquia, conocida como la ‘cuna de la raza paisa’ y la Ciudad Madre. Sus calles empedradas; grandes casonas, que sobresalen por sus altos portones de madera, impactantes pasillos ajedrezados y paredes laminadas en oro se conservan intactas, tras 476 años de historia transportan a los visitantes a la época colonial.

Es imperdible el recorrido por sus antiguas calles y cuatro iglesias del centro histórico, construidas en los siglos XVIII y XIX. Sus detalles con estilo barroco y neoclásico hacen que los turistas se detengan para valorar su belleza. La joya es la iglesia de Santa Bárbara, el templo más antiguo de Antioquia, construido por los jesuitas en piedra y ladrillo, en 1728.

La temperatura alcanza 30 grados, el sol está radiante y se refleja en las estrechas calles. Cada rincón es una postal, un museo al aire libre.

Las casonas donde funcionan restaurantes no pierden su originalidad con el paso de los años, ofrecen tradicionales bandejas paisas y sancochos de gallina, así como el típico jugo de tamarindo; sopas, huevos y postres de bienmesabe, una fruta ancestral de la región.

A cinco kilómetros del centro histórico está el imponente puente de Occidente sobre el río Cauca, construido por José María Villa, entre 1889 y 1895. Con 291 metros de longitud, fue el puente colgante más largo de Latinoamérica en el siglo XIX.

Después de disfrutar de la Ciudad Madre, el viaje continúa en Jardín, un pueblo que impacta por sus paisajes naturales, cascadas, cerros tutelares y fachadas vestidas de colores y flores. De todos sus rincones se observa la imponente basílica menor Inmaculada Concepción, una joya digna de conocer por su estilo gótico, hecha en piedra labrada por artesanos de la región.

La plaza central, conocida como la plaza más linda de Antioquia, refleja la arquitectura de la colonización antioqueña, con casas altas, que trataban de alcanzar la altura de las naves laterales de la basílica porque en esa época, mientras más altas estuvieran representaban mayor poder económico. Fueron construidas hace más de 100 años.

Uno de los espectáculos naturales más hermosos se ve en la reserva natural Jardín de Roca, donde se aprecia el elegante vuelo de los gallitos de roca, aves de plumaje rojo o naranja brillante, mezclado con negro, y con un peculiar copete. Todas las madrugadas llegan hasta 40 pájaros para competir por las hembras y aparearse con ellas, emprenden una danza de cortejo, exhiben su hermoso plumaje y emiten un canto muy bonito.

No se vaya de Jardín sin probar un café especial con almendras, reconocido por ser aromático y excelso, tampoco deje de ir a la casa de Los Dulces, donde encuentra el arequipe de arracacha y postres con pétalos de rosas.

El recorrido patrimonial concluye en Jericó, también conocido como la Atenas del Suroeste, que enamora e invita a quedarse por sus increíbles paisajes, clima fresco, gastronomía y la calidez de su gente.

Empiece a conocer este municipio en el cerro El Salvador, para disfrutar de una hermosa panorámica y visitar al Cristo Rey. Desde allí se aprecian casas coloridas, grandes extensiones de cultivo de café y calles prehispánicas, habitadas en el pasado por emberás chamí. Este cerro se conecta con el jardín botánico, lleno de árboles, flores y aves, rodeados de puentes de madera sobre grandes lagos para detenerse a mirar su belleza o tomarse una foto. El jardín desemboca en calles adoquinadas que contrastan con el arcoíris y balcones llenos de flores.

Llama la atención que las luminarias en Jericó son hacia abajo, para que no interfieran con el paisaje nocturno y la gente pueda apreciar las estrellas y la luna desde la terraza de un restaurante, con un buen vino, una tabla de quesos y carne madurada.

Uno de los sitios más visitados de Jericó es la casa natal de la santa colombiana, un lugar emblemático que recibe hasta 1.000 personas en un día. Allí está la historia de la vida de la madre Laura, hay fotografías, libros y una reliquia de la santa, también está la pila bautismal, donde recibió su nombre.

Llévese una de las imágenes más hermosas. Visite Las Nubes, un bosque de 4.200 hectáreas que impresiona porque se aprecia el páramo del Sol de Urrao, los cerros Tusa y Bravo, el cañón del río Cauca, siete municipios de Antioquia, el nevado del Ruiz y el páramo de Sonsón. Los pobladores de Jericó dicen que es uno de los lugares más increíbles del mundo para volar en parapente.

Viva una experiencia única en Medellín

La ciudad de la eterna primavera encanta no solo por su clima y gente amable sino también por sus atractivos turísticos, llenos de vida, naturaleza y arte. Uno de esos sitios mágicos es la Plaza Botero, ubicada en el corazón de la ciudad, con 23 esculturas de Fernando Botero en un mismo espacio, todo un museo al aire libre.

Al frente de esta plaza, está el Museo de Antioquia, donde los visitantes encuentran 5.000 piezas que cuentan la historia de la región y del país, entre ellas, la colección del maestro Botero con 188 obras -óleos, dibujos y escultura-, así como un muestrario de arqueología con cerámicas y orfebrería indígena.

En esa misma manzana se encuentra el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe, un edificio estilo gótico, construido entre 1929 y 1937, que guarda tesoros como el archivo histórico de Antioquia.

La Catedral Basílica Metropolitana es otro lugar imperdible en Medellín por su valor histórico y arquitectónico. Es una de las 10 iglesias más grandes del mundo construida en ladrillo cocido, su construcción tardó más de cinco décadas y en su interior tiene un museo de arte religioso con una colección de 55 obras.

El santuario de la madre Laura es el lugar más importante para el turismo religioso de la capital paisa. Allí reposan las reliquias de la primera santa de Colombia y los visitantes pueden aprender sobre su legado, trabajo con las comunidades indígenas y ver y comprar sus libros.

Para tener una experiencia natural no deje de visitar el Parque Arví, con cerca de 2.000 hectáreas de bosques de niebla, senderos ecológicos y prehispánicos, donde podrá hacer picnic mientras se rodea de especies de flora y fauna como musgos, hongos, ranas, aves y mariposas.

El Parque Explora es otro atractivo turístico natural, donde encontrará el acuario de agua dulce más grande de Suramérica, donde conviven más de 400 especies como pirarucús, anémonas, peces moneda, peces tigre. Este además, tiene un auditorio para proyecciones en 3D, sala infantil y una sala de exposiciones temporales. Sus visitantes experimentan y aprenden sobre ciencia y tecnología con diversión.

Para ir a todos estos sitios puede desplazarse en el metro, el metrocable y las rutas alimentadoras, donde además de ahorrar tiempo y dinero, vivirá la ciudad, conocerá sus contrastes, su gente y cultura.

No se vaya de Medellín sin recorrer los bares y restaurantes de la zona rosa de El Poblado, donde encontrará sitios agradables para conversar y tomarse un buen licor con música en vivo.

Datos de servicio

Temperatura
Santa Fe de Antioquia tiene una temperatura de 30 grados; Jardín, de 17 grados, y Jericó, de 21 grados.

Qué llevar
Bloqueador, gorra, tenis y ropa para clima caliente y frío porque en Jardín y Jericó la temperatura baja en la noche.

Peajes
La ruta por los tres pueblos, partiendo de Medellín, es de unos 240 km. El costo de los dos peajes es de 22.800.

Hoteles
Mariscal Robledo de Santa Fe de Antioquia; Avalon, de Jardín, y Río de Piedras, de Jericó, los más recomendados.

Restaurante
Don Roberto, en Santa Fe de Antioquia (típico); Avalón, de Jardín (trucha); El Mesón del Poeta, en Jericó (parrilla), platos que valen entre
$ 20.000 y $ 30.000

Otros sitios para visitar

Tour de la filigrana
En Santa Fe de Antioquia hay 11 joyerías donde puede ver a los artesanos tejiendo hermosos accesorios en oro y plata. Ellos enseñan la transformación de metales, que compran en bruto, funden y convierten en lingotes e hilos.

Museo Juan del Corral
Está ubicado en la casona colonial de Santa Fe de Antioquia, donde se aprecian 496 objetos, que se distribuyen en siete salas. Sobresale una mesa de madera en cedro, que Juan del Corral usó para firmar el acta de independencia de Antioquia, en 1813.


Las trucheras
mperdibles en Jardín. Son restaurantes campestres, donde se cultivan una gran variedad de truchas y las personas pueden pescar y pedir luego que les preparen una al ajillo o en finas hierbas, una de las principales apuestas de la gastronomía local.

Museo Maja de Jericó
Es uno de los museos más importantes y visitados de Antioquia. Este año por allí han pasado 16.300 visitantes. Ha tenido exposiciones de artistas de la talla de Andy Warhol, el mejor pintor del mundo; David Manzur y de Débora Arango.

Calle de Guarnilerías
Es una tradicional calle de Jericó, llena de almacenes y fábricas de carrieles de todos los colores, tamaños y estilos. Estos bolsos enseñan las raíces de los jericoanos. Además de llevarse un recuerdo, pueden ver el proceso de la fabricación.

Deicy Johana Pareja M.
Enviada especial de EL TIEMPO

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