La endometriosis, un dolor que parece una condena

La endometriosis, un dolor que parece una condena

Este trastorno hace insufribles los cólicos menstruales. No tiene cura, pero se puede tratar.

Síntomas de endometriosis

Tenga en cuenta que cada dolor es diferente y por eso su tratamiento debe ser individual.

Foto:

123RF

27 de mayo 2018 , 10:00 p.m.

“Ser mujer duele”. Esta frase la escuchan miles de niñas cuando se quejan por primera vez de cólicos menstruales. No son pocos los padres y los médicos que alimentan esa idea que, como el dolor de un parto, el dolor menstrual es algo normal y las mujeres deben acostumbrarse a este. O, en su defecto, remediarlo con pastillas y aguas aromáticas.

Pero los cólicos crónicos e incapacitantes no son normales, explica Luz Marina Araque, fundadora de la Asociación Colombiana de Endometriosis e Infertilidad (Asocoen). Si el dolor pélvico es tan intenso que le impide a una mujer desarrollar sus actividades cotidianas, puede ser síntoma de algún problema de salud, como la endometriosis.

Este trastorno, padecido por cerca de 2 millones de colombianas, según la Asocoen, y unas 176 millones en el mundo, de acuerdo con publicaciones de la revista ‘Reproductive Science y el Journal of Endometriosis’, es silencioso y escasamente conocido.

La endometriosis no tiene cura, y si bien hay tratamientos para controlar síntomas y preservar la fertilidad, el impacto en la calidad de vida es brutal. Según un estudio de la Fundación Mundial de Investigación de Endometriosis, las mujeres con esta condición tienen un 38 por ciento menos de productividad en el trabajo, y actividades como el ejercicio, el estudio y el cuidado de niños se ven afectadas.

Sepa cuáles son sus síntomas, cómo puede tratarse y en qué casos puede llevar a una cirugía de extracción del útero (histerectomía).

¿Qué es?

Karin Franco, médica ginecobstetra del Centro de Fertilidad Cemae, de Bogotá, explica que la endometriosis es la aparición y crecimiento del tejido que recubre el interior del útero (llamado endometrio) por fuera de su sitio original. Este se puede desarrollar en las trompas de Falopio, los ovarios, el peritoneo, la vejiga y otras zonas de la pelvis.

En casos muy inusuales, también pueden aparecer focos de dicho tejido en órganos distantes, como los pulmones e, incluso, el cerebro. Estos focos están bajo la influencia de las hormonas del ciclo menstrual, por lo cual sangran con cada período y generan síntomas como cólicos intensos, hemorragias fuertes y prolongadas, y en ocasiones disquexia (dolor al defecar).

No es solo eso. El trastorno también puede producir dolor durante las relaciones sexuales e infertilidad en los estadios más avanzados.

Diagnóstico y tratamiento

“La única forma de saber con certeza si una paciente tiene endometriosis es haciendo una laparoscopia”, asegura Andrés Julián Hoyos, ginecólogo integrativo (que vincula la medicina tradicional y la alternativa). Dicho procedimiento se realiza bajo anestesia y permite diagnosticar la enfermedad introduciendo una cámara de video en el abdomen para observar si hay focos endometriósicos. Luego se queman o retiran esos focos como parte de un tratamiento quirúrgico.

Sin embargo, este tratamiento no es definitivo, ya que las lesiones pueden reaparecer con el tiempo. De hecho, la mayoría de pacientes pasan por varias cirugías de este tipo durante su vida.

Además de la laparoscopia, el tratamiento puede incluir medicamentos antiinflamatorios, terapia hormonal y anticonceptivos orales. El manejo médico varía según el tipo de endometriosis, que se clasifica del estadio I al IV, de acuerdo con los órganos afectados y la extensión de las lesiones.

Histerectomía: ¿sí o no?

El tratamiento contra la endometriosis incluye la posibilidad de una histerectomía, una cirugía en la que se extrae el útero; o una anexohisterectomía, el mismo procedimiento pero con todo el sistema reproductor. Se trata de una decisión radical que no siempre garantiza un buen resultado. Eso fue lo que le ocurrió a Lina Villa, una psicóloga caleña de 31 años que ha padecido endometriosis durante décadas y no respondió a ningún tratamiento.

En el 2012, Villa y su ginecobstetra vieron en la histerectomía una esperanza. Incluso fueron más allá: creían que con la anexohisterectomía podría recuperar su vida. Pero tras realizar esta cirugía de alto riesgo comprobaron que no era seguro para despedirse de la enfermedad. De hecho, sigue padeciendo los síntomas.

Tras el procedimiento, Villa empezó a sufrir de osteoporosis en el 80 por ciento de su cuerpo, estuvo en silla de ruedas y sus articulaciones y su columna se vieron afectadas. Esto sucedió porque, como explica el ginecólogo Andrés Quijano, cuando a una paciente se le extraen los ovarios, entra en menopausia y se disminuye de manera abrupta la producción de hormonas que tienen efecto sobre los huesos e incluso los músculos.

Aunque hay casos exitosos con este tipo de cirugías –ya sea extrayendo el útero o todo el aparato reproductor–, siempre hay riesgos de hemorragias, lesiones y osteoporosis. Por esa razón, las mujeres que se preparan para una histerectomía deben firmar un consentimiento informado y ser conscientes de las consecuencias.

Fuentes: Pedro Velandia, director jurídico de la Sociedad Colombiana de Derecho Médico. Asociación Colombiana de Endometriosis: endometriosiscolombia.blogspot.com.co.

Acercamiento básico al dolor

Cada mujer experimenta un nivel de dolor diferente, por lo que cada una tiene que adaptarse a la mejor medida para calmarlo, según sus síntomas.

Si el dolor es leve en la zona del abdomen, se puede utilizar una bolsa de agua caliente o una almohadilla de calor. Se ha visto que un baño con agua caliente también provee alivio, lo mismo que los analgésicos antiinflamatorios a dosis normales.

Estos bloquean las prostaglandinas, que responden por la inflamación y las contracciones del útero en esta fase del ciclo menstrual, las cuales suelen manifestarse con dolor.

La administración de estos medicamentos tiene que ser antes de que el dolor se presente, para lo cual hay que hacerles seguimiento a los síntomas, con base en los ciclos menstruales. Un proceso de la mano del médico.

En casos más severos, el manejo del dolor debe ser orientado de manera interdisciplinaria por una clínica de dolor, por lo cual se recomienda que todas las mujeres con endometriosis sean valoradas por un grupo especializado.

Algunos aliados

“Es muy importante que las pacientes sepan que parte vital del tratamiento es su estilo de vida”, anota el ginecólogo Andrés Julián Hoyos. Según dice, una alimentación antiinflamatoria y balanceada es clave.

El especialista recomienda el uso de especias como la cúrcuma, aumentar el consumo de verduras y reducir la ingesta de carnes rojas y harinas. El yoga, la acupuntura y la meditación también pueden llegar a ser aliados. El apoyo emocional es infaltable: “Este mal es un monstruo, y necesitamos que nos comprendan, que no nos juzguen... y amor, eso es lo que hace que todo funcione”, dice Lina Villa, quien hoy convive con esta enfermedad.

JIMENA PATIÑO BONZA
EL TIEMPO
El Twitter: @SaludET

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.