Los peores momentos para un polvo / Sexo con Esther

Los peores momentos para un polvo / Sexo con Esther

Para ir a la cama solo faltan las ganas y con quién hacerlo. Sin embargo, hay excepciones.

Sexo con Esther

El sexo es una tarea de contacto directo, que además produce sudor y aumento de otras secreciones.

Foto:

123RF

09 de diciembre 2017 , 11:10 p.m.

Aquí siempre he dicho que para ir a la cama solo faltan las ganas y con quién hacerlo. No importan ni el sitio ni la hora. La sexualidad es una función tan importante como la de respirar.

Sin embargo, de acuerdo con varios analistas de las sábanas, hay excepciones: Luego de una comida abundante es preferible abstenerse porque, supuestamente, la modorra, la pesadez y hasta los movimientos gástricos pueden sacar en estampida aquello que se llame disfrute. Así que lo mejor es darle un tiempo prudencial a la llenura, para que haga su normal digestión y no interfiera.

Por la misma vía se ubica la exposición exagerada al sol, porque las quemaduras que esto provoca son una tortura que impide cualquier roce. Y como se sabe, el sexo es una tarea de contacto directo, que además produce sudor y aumento de otras secreciones, que sobre una piel lesionada no son para nada amigables.

Así que piénselo dos veces a la hora de asolearse si es que en el futuro mediato existe la posibilidad de un retozo infraumbilical.

En el tercer lugar, se sugiere alejarse del aquello después de una discusión fuerte. Y no se trata de los conflictos con la pareja, pues se sabe que las reconciliaciones a punta de sexo son de lo mejor, sino de las peleas con otras personas, de los desacuerdos en el trabajo y de los disgustos grandes con los vecinos y hasta con los propios hijos. Todo porque los neurotransmisores y sustancias que se liberan, durante una rabia, diluyen los que produce una faena sexual y el resultado puede ser agridulce, cuando no aguado.

Y por último, es conveniente posponer un encuentro bajo las sábanas si la cabeza está inundada por problemas serios. Aunque siempre he dicho que el sexo es un buen relajante, lo cierto es que ante la presencia de angustia, de estrés excesivo o de factores que impiden la concentración, los resultados no son del todo buenos. Relájese primero.

Y para terminar, como siempre, digo que frente a los polvos nadie ha dicho la última palabra y si a usted la indigestión le fomenta los orgasmos, pues bien pueda. Hasta luego.

ESTHER BALAC
Especial para EL TIEMPO
En Twitter: @SaludET

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