¿Qué es el ‘jet lag’ social y por qué temerle?

¿Qué es el ‘jet lag’ social y por qué temerle?

Una regularidad en los horarios en los que se duerme puede mejorar la relación entre sueño y salud.

Dormir

El 59 por ciento de los colombianos llega a sufrir de alteraciones en el sueño.

Foto:

123rf

11 de julio 2017 , 07:54 p.m.

No solo de profundidad y cantidad está hecho el sueño que ayuda a preservar la buena salud. Conservar los mismos horarios entre semana y los días de descanso también es fundamental. Así lo concluye un estudio realizado en la Universidad de Arizona y cuyos resultados se dieron a conocer en Boston (Estados Unidos), en la reunión anual de las asociaciones de profesionales del sueño, la cual cuenta con el respaldo de la Academia Americana del Sueño y la Sociedad de Investigación del Sueño.

El estudio tomó como base el concepto de social jetlag o jet lag social, como se ha traducido al español, introducido por la ciencia en el 2006 y el cual se define como la diferencia entre el punto medio de la cantidad de horas que se duerme entre semana en comparación con el del fin de semana. Por ejemplo, si una persona duerme entre semana de 11 p. m. a 7 a. m., el punto medio es 3:00, y si duerme el fin de semana de 12 p. m. a 8 a. m., el punto medio es 4:00, con lo cual la persona estaría experimentando una hora de jet lag social, es decir, la diferencia entre 3 y 4.

Marcela Valle Cuéllar, psicóloga logoterapeuta y directora del Centro de Atención Familiar Sanar Psicoterapia, explica que el jet lag social se origina por la descompensación del reloj interno que se produce cuando hay grandes diferencias entre el horario de sueño del fin de semana y los patrones de sueño entre semana. “Se refiere a esas horas que cambian y generan destiempos”, afirma la especialista.

El estudio de la Universidad de Arizona, que analizó las respuestas de 984 adultos entre 22 y 60 años a encuestas diseñadas especialmente para estudiar el sueño, encontró que el jet lag social se relaciona con un deterioro en la salud, peor estado de ánimo y mayor somnolencia y fatiga.

Además, cada hora del jet lag social también se asocia con un 11 por ciento de aumento de probabilidad de padecer una enfermedad cardíaca. Estos efectos se presentaron independientemente de la duración del sueño, de los síntomas de insomnio, de la edad y del estado socioeconómico de las personas encuestadas.

Como le explicó a EL TIEMPO Michael A. Grandner, Ph. D. director del estudio del Programa de Investigación de Sueño y Salud y profesor asistente de siquiatría, psicología y medicina de la Universidad de Arizona, “el jet lag social tiene que ver con el momento del sueño, no tiene relación alguna con lo mucho que se duerma, con el insomnio o con otros problemas de sueño. Estos también pueden afectar la salud, pero el jet lag social funciona en forma independiente. Incluso, una persona puede dormir muy bien ocho horas y experimentar jet lag social”.

Al presentar el estudio en Boston, Sierra B. Forbush, asistente de investigación de pregrado que también participó en la investigación, afirmó que “un horario regular de sueño puede ser un tratamiento preventivo eficaz, relativamente simple y barato para las enfermedades del corazón, así como muchos otros problemas de salud”.

Grandner explica que el jet lag social no es un diagnóstico como tal, lo que realmente manejan los especialistas es un espectro, donde la mayoría de la gente lo experimenta un poco; de hecho, solo el 14 por ciento de quienes participaron en la investigación no cambió en absoluto sus horarios de sueño durante los fines de semana, y otras personas viven con un mayor jet lag social.

Aclara que aún no está claro dónde dibujar la línea para definir cuánto jet lag social es suficiente para causar una enfermedad o un problema cardíaco.

“Necesitamos un estudio más grande para saberlo, pero podemos decir que cuanto más se interrumpen los ritmos biológicos, más tiene que trabajar el cuerpo para lograr el equilibrio, y esto es lo que más te puede poner en riesgo. Es probable que un poco de jet lag social no sea perjudicial en lo absoluto, especialmente si es ocasional, pero entre más regularidad se tenga en la vida, mejor será la salud”.

Añade que con el sueño sucede lo mismo que con las dietas. “Lo mejor es comer comidas regulares y equilibradas. No tienes que comer comidas perfectamente equilibradas todos los días, todo el tiempo, pero cuanto más equilibrada sea tu dieta, más saludable serás”.

La Universidad de Arizona ha dedicado a un equipo de investigadores a entender mejor la relación entre el sueño y la salud porque, en Estados Unidos, entre el 15 y el 20 por ciento de las personas tienen trastornos del sueño, las cuales, a su vez, son más propensas a padecer enfermedades como depresión, hipertensión, abusos de sustancias, diabetes y accidentes cerebrovasculares.

En Colombia, de acuerdo con la investigación realizada en tres ciudades, Bogotá, Santa Marta y Bucaramanga, y publicada en la revista Sleep Science, el 59,6 por ciento de la población sufre de alteraciones en el sueño.De allí la importancia de este estudio del jet lag social como un buen indicador sobre cómo mejorar la relación entre sueño y salud con una sencilla regularidad en los horarios durante los que se duerme.

Otra posible pesadilla

Till Roenneberg, Ph. D., profesor del Instituto de Psicología Médica de la Universidad de Múnich (Alemania), fue quien acuñó el término social jetlag y en su momento explicó que por lo general, las personas deben cumplir con unos horarios establecidos por la sociedad, los cuales no necesariamente son los mismos del ciclo del sueño de cada quien.

Así, durante las horas laborales o de estudio, los individuos suelen cumplir con el horario social, mientras que el fin de semana lo más probable es que duerman según su reloj biológico, y lo que puede experimentar alguien que cambia de esta forma sus horarios es muy simular a lo que sentiría con un cambio de las zonas horarias; de allí el nombre de social jetlag. En 2012, Roenneberg también realizó una investigación en la que concluyó que el jet lag social está asociado a tener sobrepeso o sufrir de obesidad. De acuerdo con este estudio, por cada hora del jet lag social aumenta en un 33 por ciento el riesgo de presentar estos problemas. El investigador considera que, en una sociedad ideal, los horarios laborales y de estudio deberían acomodarse o acercarse lo más posible a los horarios biológicos de los individuos.

Datos de la investigación

Grandner fue el principal investigador del estudio Sleep and Health Activity, Diet, Environment and Socialization (Shades), financiado por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos. Se analizaron respuestas de 984 adultos entre 22 y 60 años dadas

Catalina Gallo
Para EL TIEMPO

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA