Los colombianos más felices tienen empleo, casa, estudio y pareja

Los colombianos más felices tienen empleo, casa, estudio y pareja

Estudio revela que los hombres son más felices y tienen menos preocupaciones que las mujeres.

fg

En el caso de los estratos socioeconómicos, llama la atención que la felicidad masculina en el estrato uno es de 8,5, mientras en el seis es de 8,3.

Foto:

Archivo particular

17 de agosto 2016 , 06:22 a.m.

Los hombres en Colombia son más felices y tienen menos preocupaciones que las mujeres. Así lo establece el primer diagnóstico de felicidad para el país presentado por el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y que midió el bienestar subjetivo, entendido como felicidad y satisfacción con la vida.

Este estudio, que contempla las variables de satisfacción, felicidad, preocupación y depresión, se realizó entre octubre y diciembre del 2015 y tuvo una muestra de 9.710 personas, de áreas rurales y urbanas en el territorio nacional. (Lea también: 'Felicidad depende de la actitud de las personas')

La base de este fueron las preguntas: ¿qué tan satisfecho está usted con su vida?, ¿el día de ayer qué tan feliz se sintió?, ¿el día de ayer qué tan preocupado se sintió? y ¿el día de ayer qué tan deprimido se sintió? Las respuestas fueron calificadas de cero a diez, donde cero era “nada” y diez era “muy”, con lo cual se obtuvieron valores numéricos que fueron promediados y analizados, entre otros, por género, edad, estrato, etnia y algunos factores asociados.

En general, los resultados del estudio de bienestar subjetivo muestran que los colombianos viven felices y satisfechos y tienen niveles bajos de preocupación y depresión. De hecho, el índice de felicidad del país es de 8,2, el nivel de satisfacción de 8,6, la preocupación de 3,3 y una depresión de 2,0.

El informe del DNP destaca que los hombres son más felices que las mujeres, con un índice de felicidad de 8,3, mientras que en las mujeres es de 8,1. La satisfacción en ellos fue de 8,7 y de ellas 8,5. Por su parte, la preocupación y la depresión en las mujeres fueron de 3,5 y 2,1, respectivamente, contra 3,2 y 1,8 de los hombres.

Pero qué hace que las personas se sientan más felices y satisfechas y menos deprimidas y preocupadas. Según los hallazgos del DNP, algunos de los factores están asociados con que les alcance el ingreso, tener un empleo formal, contar con acceso a los servicios de salud y tener un buen nivel de educación, tener vivienda y contar con pareja.

Sin embargo, quienes tienen niveles más avanzados de formación son más felices y satisfechos y menos deprimidos, pero más preocupados.

En contraste, vivir en arriendo hace a las personas más infelices, menos satisfechas y más preocupadas y deprimidas, condiciones que se magnifican en los estratos cinco y seis.

También es relevante que quienes más están enterados de la situación del país incrementan sus niveles de depresión y preocupación. Pero que quienes no lo hacen tienen 5 puntos más de felicidad y 9,6 de tranquilidad que los informados.

El estudio revela, además, que las personas con pareja son más felices, están más satisfechas y se deprimen y se preocupan menos que las que no tienen.

En el caso de los estratos socioeconómicos, llama la atención que la felicidad masculina en el estrato uno es de 8,5, mientras en el seis es de 8,3. Las mujeres más felices están en el estrato 3, con un índice de 8,4, y las menos felices en los estratos uno y seis, que marcaron un nivel de 7,9. La mayor brecha entre hombres y mujeres está en el estrato uno (8,5 y 7,9).

Al mirar este estrato se encuentra que el índice de depresión en los hombres es el más bajo (1,5), lo mismo el de preocupación (2,7), cifras que contrastan no solo con las de las mujeres, que tienen 2,4 y 3,6, respectivamente, sino con lo que muestran estas variables en los demás estratos, que son más altas.

Con respecto a la satisfacción, los hombres de los estratos cinco y seis son menos satisfechos que los del estrato uno, en contraste con las mujeres, que en los estratos altos es significativamente más alta que la de las del estrato uno.

El estudio del DPN permite también identificar que los colombianos que viven en zonas urbanas tienen niveles más altos de felicidad (entre 77,7 y 83,4) y de satisfacción (entre 85,9 y 88,7). En cambio, los niveles de preocupación (entre 10,9 y 20,4) y depresión (entre 23 y 20,1) son menores.

Es de destacar que los mayores niveles de felicidad y satisfacción están en la región Centro sur del país, con 8,53 y 8,74, respectivamente. En contraste, estas mismas variables son menores en la región Pacífico: 7,78 y 8,31, en su orden.

En el sector urbano, los más felices son los blancos y mestizos, con 8,1, frente a los indígenas y afros, con 8,0 cada uno. Esta tendencia cambia en la zona rural, donde los indígenas y los afrodescendientes son más felices, con 8,7 y 8,5, respectivamente, mientras los blancos y mestizos se ubican con un índice de 7,9.

El bienestar subjetivo según la Ocde

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) define el bienestar subjetivo como “el estado mental que incluye evaluaciones, positivas o negativas, que las personas hacen de su vida y sus experiencias” a partir de tres dimensiones de análisis: la estructural, la coyuntural y la eudaimonia.

La evaluación estructural (la más estudiada) mide el grado de satisfacción que las personas tienen con sus vidas; la coyuntural o de afectación determina el estado emocional de los individuos en un periodo de tiempo, y la eudaimonia cualifica el sentido y el propósito de la vida, la realización de potenciales y qué tan significativas son las cosas que la gente hace.

‘La realidad dice otra cosa’: experto

“Al ver la película completa, la situación es diferente, esto apenas es una fotografía”, dice el psiquiatra Rodrigo Córdoba, presidente de la Asociación Psiquiátrica de América Latina (Apal), al analizar los datos de esta encuesta, que él compara con los últimos estudios nacionales de salud mental.

Para empezar, según Córdoba, desde 1983 hasta el 2015 la depresión aparece liderando las estadísticas de afectación mental con prevalencias en todas las edades, lo cual la proyecta como el mal del siglo XXI. “Planeación muestra lo contrario, y me aventuro a decir que la metodología se queda en la superficie”, dice.

El psiquiatra advierte que estas variables tienen –en esta oportunidad– la mirada de los economistas, que, si bien son importantes en este campo, no reflejan la verdadera situación de las condiciones emocionales y mentales de la población, que son moduladas, de manera directa, por la pobreza, la seguridad y las oportunidades de desarrollo individual y colectivo, y “esta relación parece ser marginal en el estudio”, dice Córdoba, quien reconoce que este tipo de acercamientos multimodales a elementos tan subjetivos como la felicidad y la satisfacción son útiles para tomarlos como referencias en estudios más profundos. “Es un estudio técnico con una metodología no científica que muestra una foto en la que somos felices, pero la realidad dice otra cosa”, remata.

CARLOS FRANCISCO FERNÁNDEZ
Asesor médico de EL TIEMPO

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA