¿Necesita más razones para dejar de fumar?

¿Necesita más razones para dejar de fumar?

En la semana que se celebra la lucha contra el tabaco le damos más motivos para abandonar el hábito.

¿Necesita más razones para dejar de fumar?

El 70 por ciento de las muertes por cáncer de tráquea, bronquios y pulmón son atribuibles al tabaquismo.

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123rf

29 de mayo 2018 , 06:43 a.m.

El asunto es simple. No hay un solo beneficio comprobado científicamente que otorgue fumar. La ciencia es clara y reconoce que tanto la nicotina, por su carácter adictivo, como los miles de compuestos químicos que contiene un cigarrillo tradicional son perjudiciales para la salud.

Y a pesar de que no se trata de una noticia ni de algo novedoso, día a día hay millones de personas que adquieren el hábito nocivo y muchas más que no pueden escapar de él. A falta de intervenciones integrales para ellos, vale la pena repasar los últimos hallazgos en materia de salud que conlleva el tabaquismo.

Daña los músculos de las piernas

Fumar con regularidad causa un daño directo en los músculos, especialmente los de las piernas, al reducir el número de vasos sanguíneos y, por lo mismo, restringir los nutrientes y el oxígeno que pueden recibir. Así lo confirmó un estudio publicado la semana pasada, elaborado por la Universidad de California San Diego (UCSD), en EE. UU., en conjunto con la Universidad Federal de Río de Janeiro, en Brasil, y la Universidad Kochi, en Japón.

Fue publicado en la revista científica The Journal of Physiology y liderado por Ellen Breen, de la División de Psicología del Departamento de Medicina de UCSD, quien explicó que un experimento en ratones de laboratorio, que fueron sometidos al humo del cigarrillo durante ocho semanas, mostró que el daño muscular en las piernas no se debe solamente a que el humo tóxico afecta la capacidad pulmonar y, por lo tanto, el ejercicio, sino que tiene un efecto directo sobre los músculos.

Los investigadores encontraron que el humo reduce la capilaridad de las células musculares, teniendo como consecuencia “una función mitocondrial pobre”, que afecta el ciclo de las contracciones musculares y produce una fatiga más rápida. Así, la falta de nutrientes y de oxígeno “puede impactar el metabolismo y los niveles de actividad, ambos factores de riesgo para muchas enfermedades crónicas, incluyendo la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (COPD) y la diabetes”, aseguró el informe.

Aunque el estudio no identificó cuáles de los aproximadamente 4.000 químicos presentes en el humo del cigarrillo son responsables del daño muscular, Breen dejó abierta la posibilidad para que nuevas investigaciones identifiquen los componentes químicos y profundicen en el conocimiento del proceso por el cual los vasos sanguíneos se reducen.

El riesgo de muerte súbita

Fumar aumenta el riesgo de muerte súbita cardiaca. Así lo confirmó un metaanálisis publicado en febrero en el European journal of epidemiology por investigadores del Imperial College London. Y si bien ya se sabía que el tabaquismo es un factor de riesgo establecido para las enfermedades cardiovasculares, incluida la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular, esta investigación, que revisó los resultados de doce estudios prospectivos, concluyó que hay un mayor riesgo de muerte latente para quienes fuman que para los que no lo hacen.

Se analizaron 1.055 muertes súbitas cardiacas y 138.273 participantes y se encontró que los fumadores actuales tienen tres veces más riesgo de sufrir una muerte súbita cardiaca frente a los que no consumen. Incluso los exfumadores tienen 38 por ciento más riesgo de morir por esta causa frente al grupo que no fuma.

Esa relación está dada por varios factores. La nicotina, componente de los cigarrillos, induce a una amplia gama de arritmias cardiacas en estudios con animales, incluyendo paro sinusal transitorio, bradicardia, taquicardia sinusal, fibrilación auricular, bloqueo sinoauricular, bloqueo auriculoventricular y taquiarritmia ventricular, entre otras.

“Los estudios epidemiológicos han encontrado que fumar aumenta el riesgo de fibrilación auricular, que es un fuerte factor de riesgo de muerte súbita cardiaca. Que fumar aumenta la presión arterial, la frecuencia cardiaca en reposo y el riesgo de diabetes tipo 2, factores de riesgo que se han asociado con un mayor riesgo de muerte súbita cardiaca”, agregan.

“Los fumadores a menudo tienen estilos de vida menos saludables que las personas que nunca fuman, incluyendo más adiposidad abdominal, menos actividad física y dieta no saludable”, ponen sobre la mesa los autores.

No es solo fumar más poquito

La mejor solución para no tener problemas de salud es dejar de fumar por completo. Quienes logran hacerlo presentan menor riesgo de enfermedad pulmonar que quienes continúan fumando, pero a niveles bajos, según el estudio ‘Desarrollo de riesgo de la arteria coronaria en adultos jóvenes’, en el que analizaron datos recopilados de 3.140 participantes durante 30 años.

Los participantes vivían en cuatro ciudades de Estados Unidos: Birmingham (Alabama), Chicago (Illinois), Mineápolis (Minesota) y Oakland (California), y su edad promedio era de 25 años. Casi la mitad eran afroamericanos, y casi la mitad fumaba en algún momento en sus vidas. Se sometieron a una espirometría para evaluar la función pulmonar y tomografía computarizada de tórax 15, 20 y 25 años luego de la inscripción.

Amanda Mathew, de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, Estados Unidos, y autora del estudio, aseguró que a los participantes se les preguntó sobre su hábito de fumar cada año, “lo que minimizó el sesgo de recuerdo y nos permitió modelar los cambios en los hábitos de fumar a lo largo del tiempo”.

En comparación con aquellos que nunca fumaron, los fumadores empedernidos estables experimentaron la mayor disminución en la función pulmonar medida por el FEV1, o la cantidad de aire que puede exhalarse por la fuerza en un segundo (-4,2 ml/año). Estos fumadores tenían 26 veces más probabilidades de desarrollar enfisema y casi ocho veces más probabilidades de desarrollar enfermedad pulmonar obstructiva.

Científicos examinaron el riesgo de salud pulmonar entre los fumadores ligeros (de menos de 10 paquetes al año). El estudio comparó este grupo con fumadores que dejaron de fumar. Los que dejaron preservaron más función pulmonar y tuvieron un menor riesgo de desarrollar enfisema que los estables a tasas bajas.

SALUD*
Con información de Efe y Europa Press.
EL TIEMPO

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