En Guainía, la gente tiene 60 veces más mercurio que el permitido

En Guainía, la gente tiene 60 veces más mercurio que el permitido

Estudio con habitantes de ríos Guainía, Inírida y Atabapo encontró altas concentraciones del metal.

RÍO INÍRIDA

De las personas examinadas en los ríos de Guainía, hay quienes tienen entre 60 y 109 veces más mercurio en su cuerpo que el exigido por organismos internacionales. En la foto, el río Inírida.

Foto:

Andrés Hurtado García

11 de septiembre 2017 , 09:31 p.m.

Un estudio de la Secretaría de Salud del Guainía, en el que se tomaron muestras de cabello y sangre a 202 personas de 15 comunidades del departamento, evidenció por primera vez los estragos que ha dejado la minería ilegal en la salud de las comunidades que viven a orillas de los ríos Inírida, Atabapo y Guanía. 

Aunque esta investigación fue hecha en el año 2015 y hasta hoy se conocen los resultados, sí muestra un panorama desalentador y preocupante: de las personas examinadas, hay quienes tienen entre 60 y 109 veces más mercurio en su cuerpo que el exigido por organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Y si bien la entidad no especifica cuál es el porcentaje de la población que tiene estas concentraciones, expertos advierten sobre la necesidad de tomar acciones urgentes para salvaguardar la salud de los habitantes, en su mayoría campesinos e indígenas.

Cerca del río Guainía, por ejemplo, se tomaron 82 muestras de cabello. En la ribera norte se evidenciaron niveles de 20 a 50 partes por millón (ppm) en cerca del 60 por ciento de la población que formó parte de la muestra, cuando lo recomendado por la OMS es de 1 ppm. En personas que habitan el río Inírida, las concentraciones llegaron hasta 93 ppm, mientras que en el Atabapo, a 109 ppm.

“El Guainía está en una situación deplorable en materia de mercurio. El Gobierno debe prestar mayor atención a este escenario tan crítico. Las concentraciones del metal tóxico en cabello están considerablemente altas. Muchas de estas personas necesitan intervención clínica inmediata”, advierte Jesús Olivero Verbel, coordinador del doctorado en Toxicología Ambiental de la Universidad de Cartagena.

Es muy probable que con las concentraciones detectadas en Guainía, estas personas ya pueden estar evidenciando algunas manifestaciones clínicas

El profesor Olivero no formó parte del informe, pero sí del que mostró, hasta el que era hoy, el mayor problema de contaminación por mercurio que los científicos han encontrado en Colombia. En noviembre del 2014, investigadores de la Universidad de Cartagena, Parques Nacionales Naturales y otras instituciones se embarcaron en un recorrido por el río Caquetá para medir los niveles de mercurio en la comunidad indígena y en los peces que consumen las poblaciones de San Francisco, Las Palmas, Puerto Remanso del Tigre, Mariápolis, Manacaro y Pedrera.

Luego de tomar 200 muestras a personas de diferentes edades, Olivero y su equipo concluyeron que el 94 por ciento de las muestras excedieron la dosis de referencia de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (1 ppm).

Para los investigadores es claro que la minería ilegal, realizada por grupos ilegales colombianos y brasileños, está poniendo en riesgo la supervivencia de indígenas mirañas y boras. Y queda claro también que hace falta una vigilancia más robusta para detener la llamada ‘locomotora’ minera, que, con sus dragas, se ensaña contra un territorio tan biodiverso.

Ahora, a propósito del nuevo documento, Olivero cree que Guainía sería el lugar más contaminado por mercurio del país –aunque hacen falta más estudios–, seguido por el Amazonas y el sur de Bolívar. “Es muy probable que con las concentraciones detectadas en Guainía, estas personas ya pueden estar evidenciando algunas manifestaciones clínicas asociadas con la intoxicación por exposición al metal”, dice, refiriéndose a que el mercurio afecta el desarrollo cerebral de los niños y, si la exposición ocurre durante la gestación, puede incluso generar malformaciones.

Para Carlos Eric, coordinador de Salud Pública del Guainía, las personas analizadas no presentan síntomas hasta el momento, aunque apuntó: “Sí haremos un estudio mucho más profundo con toxicólogos, medicina interna y neurólogos para evaluar el grado de afectación que ha tenido el metal en el departamento, así como una medición genética que nos permita ver el impacto a las futuras generaciones”.

Los investigadores también tomaron 60 muestras de agua, pero ninguna arrojó concentraciones de mercurio, “muy seguramente por el caudal que manejan estos ríos, lo que nos sugiere que debemos volverlo a hacer con un método más extenso. La idea es que las próximas muestras se hagan con buzos especializados para analizar los sedimentos del lecho de los ríos”, le explicó el funcionario a EL TIEMPO.

En este primer acercamiento, la Secretaría de Salud del Guainía no tomó muestras de las mujeres embarazadas, aunque sí espera hacerlo en una segunda fase, donde también se medirá el impacto del mercurio en la economía, la cultura y el medioambiente, así como el estado de salud de las personas que arrojaron los niveles de mercurio más altos, para iniciar un tratamiento médico.

“Debemos insistir en que no se puede seguir consumiendo pescado contaminado y deben tomarse medidas urgentes con las mujeres embarazadas para que cambien su dieta y se evite la transferencia directa al feto, así como en las madres lactantes, quienes lo hacen a través de la leche al bebé”, remató Olivero.

El estudio, que fue solicitado por las comunidades que viven en las 253.000 hectáreas que conforman la Estrella Fluvial del Inírida y que están interesadas en discutir el futuro y el manejo sostenible de esta zona Ramsar, también midió las concentraciones de mercurio en 56 peces.

Lo que recomienda la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) es de 0,5 Hg/g (microgramos de mercurio por gramo de pescado). Así, en el río Atabapo el resultado máximo fue de 0,36 Hg/g; en el Inírida, de 1,72 Hg/g y en el Guainía, de 0,79 Hg/g.

“Estos resultados reflejan una problemática de salud pública donde está en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria de muchas comunidades”, dice Mauricio Cabrera, coordinador de política en temas mineros de WWF.

“Es una situación que debe ser atendida inmediatamente por el Gobierno Nacional desde las distintas instancias, pues no solo ocurre en el Guainía, sino también en Antioquia, Bolívar, Chocó, Amazonas y otros departamentos”.

Efectos del metal en la salud de las personas

Aunque el mercurio es un elemento que está presente de manera natural en el aire, el agua y los suelos, la exposición a este metal puede ser tóxica para los sistemas nervioso e inmunitario, el aparato digestivo, la piel, los pulmones, riñones y ojos.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el metal puede ocasionar “trastornos neurológicos y del comportamiento, con síntomas como temblores, insomnio, pérdida de memoria, efectos neuromusculares, cefalea o disfunciones cognitivas y motoras”.

Adicionalmente, el mercurio puede generar cambios dramáticos en la visión y la audición, afectar los sistemas circulatorio (provocando hipertensión, palpitaciones e impotencia), digestivo (úlceras, náuseas y sangrado intestinal) y renal.

TATIANA PARDO IBARRA
Medio Ambiente

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA