No más bolsas plásticas

No más bolsas plásticas

El problema de estas bolsitas es que son elaboradas con sustancias derivadas del petróleo.

Bolsas plásticas

En el 2015, la producción mundial de plástico ascendió a 322 millones de toneladas.

Foto:

Justin Sullivan / AFP

06 de julio 2017 , 08:09 p.m.

Desde el pasado primero de julio, los supermercados en el país empezaron a cobrar el uso de bolsas plásticas, medida contemplada en la Resolución 0668 de abril del 2016 del Ministerio de Ambiente, con la que se busca desincentivar su uso, por lo contaminantes que resultan para el ambiente.

Para entender qué tienen que ver esas sencillas bolsitas con la contaminación ambiental, hablamos con David Gómez, profesor de la Universidad Javeriana, quien en su trabajo doctoral busca mejorar los procesos de degradación del plástico.

El problema de estas bolsitas es que son elaboradas con sustancias derivadas del petróleo, en este caso el polietileno de baja densidad, material que repele el agua e impide que los microorganismos se depositen sobre él y realicen procesos metabólicos.

Para que puedan ser bien degradadas se requiere, primero, que se debiliten los enlaces químicos que las componen, ojalá hasta el punto de lograr romper el material, y luego, que lleguen los microorganismos a metabolizar los pedazos.

Lo innovador de la investigación de Gómez es que plantea poder debilitar las bolsas con descargas de plasma. El plasma es el cuarto estado de la materia (sólido, líquido, gaseoso y plasma), es un estado fluido similar a un gas, que, al estar sometido a una alta carga de energía, se ioniza y rompe o altera la superficie del plástico, volviéndolo hidrofílico. Esto permite que el agua se deposite en él, haciendo que se convierta en un buen medio para la colonización, en este caso con el hongo de la Podredumbre blanca (Pleuorotus ostreatus), un microorganismo que tiene las enzimas capaces de metabolizar los residuos de la bolsa.

Al preguntarle a Gómez por qué siguen investigado en este tema si ya teníamos en los mercados bolsas biodegradables, las llamadas oxodegradables, nos responde que el problema de estas es que el aire y la radiación solar las rompe y genera micropedazos, los cuales, al llegar a los cuerpos de agua, son ingeridos por los peces que pueden morir por obstrucción de vías digestivas.

Como de esta investigación y de su costo-beneficio aún no tenemos certeza, hay que ejecutar la sana costumbre de llevar al mercado nuestras bolsas de tela para ayudar a contaminar menos y evitar la muerte de nuestros peces.

MARÍA FERNANDA GUTIÉRREZ
Bacterióloga y Ph. D. en Ciencias Biológicas

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA