Nubes artificiales permiten combatir el cambio climático

Nubes artificiales permiten combatir el cambio climático

Científicos proponen ‘sembrar’ cirros modificados para reflejar un porcentaje de la radiación solar.

Nubes artificiales para combatir el cambio climático

Estas alternativas son una forma menos investigada de la ingeniería climática.

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Jaime Moreno / Archivo EL TIEMPO

31 de julio 2017 , 09:20 a.m.

Una de las armas más innovadoras con la cual los científicos piensan combatir distintas problemáticas ambientales en un futuro no muy lejano es la geoingeniería, que consiste en influir positivamente en procesos naturales con herramientas tecnológicas.

Científicos de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH, en alemán) plantean enfriar la Tierra a partir de la ‘siembra de nubes’ en la atmósfera para mitigar el cambio climático. Esta es una de las alternativas que los investigadores proponen en su artículo ‘A cirrus cloud climate dial’, según el cual, implantar nubes de tipo cirro modificadas podría ayudar a que un porcentaje importante de la radiación solar se refleje fuera de la atmósfera antes de llegar a la superficie del planeta.

La investigación fue realizada por los científicos Ulrike Lohmann y Blaž Gasparini, quienes desarrollaron diferentes simulaciones por computador que les permitieron entender cómo la manipulación de las nubes puede llegar a ser efectiva para mitigar el cambio climático. Gasparini le explicó a EL TIEMPO el alcance de su propuesta.

¿En qué consistió su trabajo y cuáles fueron sus principales hallazgos?

Hicimos esta investigación exclusivamente con la ayuda de modelos informáticos de clima, los mismos que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, en inglés) utiliza para sus informes. Los cirros son diferentes de la mayoría de las nubes porque, en promedio, calientan el clima, lo cual puede sonar contra intuitivo. Sin embargo, lo que sucede es que este tipo de nubes son muy transparentes, por lo que no reflejan gran parte de la radiación solar y tienen un efecto significativo de calentamiento similar al de los gases de efecto invernadero que dominan el calentamiento global. Por lo tanto, si queremos enfriar el planeta, necesitamos disminuir la frecuencia de los cirros. Esto puede ser posible, de acuerdo con nuestros estudios, si cambiamos sus mecanismos de formación de una manera que aumentemos el tamaño de los cristales de hielo de los cuales se componen.

Una vez que entendamos y modelemos eso de una manera más confiable, podremos comenzar a pensar más sobre la idea de la ingeniería del clima

¿Qué puede ocurrir entonces?

Los cristales de hielo más grandes caerán de la atmósfera mucho más rápido que los más pequeños. Esto, en consecuencia, disminuye la cubierta de nubes tipo cirro y su efecto climático calentador. Sus propiedades ópticas cambian también, haciéndolas ‘más delgadas’. Ahí es donde el método obtuvo el nombre de adelgazamiento de cirros.

¿Qué tan efectivo puede llegar a ser?

Si lo comparamos con las inyecciones estratosféricas de azufre, que es otro método de geoingeniería, probablemente no se puede superar un enfriamiento de mucho más de 1-1,5° C con nuestra propuesta. Por lo tanto es menos eficaz, pero potencialmente también tiene menos efectos secundarios no deseados, aunque reconocemos que todavía necesitamos más investigación sobre dichos efectos adversos.

Hay que tener en cuenta que si inyectamos demasiadas partículas de siembra, podemos obtener el efecto contrario al deseado, es decir, el calentamiento del clima. Eso podría ser un problema técnico enorme para alguien que intenta estudiar los aspectos de ingeniería de la siembra de cirros.

¿El método se puede aplicar en la vida real?

Nos encontramos en una etapa muy temprana de la investigación, muy lejos de cualquier idea sobre su aplicación en la vida real. Estas alternativas son unas de las formas menos investigadas de ingeniería climática en comparación con las inyecciones estratosféricas de azufre. En la actualidad, no sabemos lo suficiente sobre cómo se forman las nubes cirros naturales y a cuántas de estas podríamos realmente apuntar para reducir con nuestros mecanismos de ingeniería climática. Una vez que entendamos y modelemos eso de una manera más confiable, podremos comenzar a pensar más sobre la idea de la ingeniería del clima.

¿Alguna de las otras formas de ingeniería climática ya se ha utilizado?

No. Toda la investigación sobre el adelgazamiento de las nubes cirros u otros métodos de ingeniería climática hasta ahora se han realizado en simulaciones por computadora o en el entorno seguro de un laboratorio. Desafortunadamente no tenemos un ‘planeta B’ en el que pudiéramos probar tales esquemas y, por lo tanto, necesitamos ser muy cuidadosos cuando hablamos acerca de llevar la investigación a cabo en el campo.

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