Atención de males por calidad del aire cuesta $ 1,6 billones al año

Atención de males por calidad del aire cuesta $ 1,6 billones al año

El suroccidente de Bogotá y el Valle de Aburrá, en Antioquia, son las regiones críticas.

Calidad del aire

El mayor impacto, según un reporte del DNP conocido por EL TIEMPO, es el de la contaminación del aire urbano, que aportó el 75 por ciento de los gastos, con cerca de 15,4 billones de pesos.

Foto:

Jaiver Nieto / EL TIEMPO

08 de mayo 2017 , 02:54 p.m.

Los efectos que tiene la degradación ambiental del país sobre los costos del sector salud son equiparables al recaudo que busca la nueva reforma tributaria o a la mitad del vacío que le deja la corrupción a Colombia.

El Departamento Nacional de Planeación (DNP) estima en 20,7 billones de pesos los costos para el sector salud, con corte al 2015, una cifra que equivale al 2,6 por ciento del producto interno bruto colombiano (PIB) para ese año.

El mayor impacto, según un reporte del DNP conocido por EL TIEMPO, es el de la contaminación del aire urbano, que aportó el 75 por ciento de los gastos, con cerca de 15,4 billones de pesos. Estos gastos se asocian a unas 10.527 muertes y 67,8 millones de síntomas y enfermedades.

El informe de Planeación Nacional acogió una metodología del Banco Mundial (BM) para aproximar el número de muertes y enfermedades causadas por estos factores, pero que no corresponde a cruces exactos entre la información del sistema de salud y los indicadores ambientales del país.

Esto significa que en términos de lo que realmente está ocurriendo en clínicas y hospitales del país, las cifras podrían ser incluso mayores a las presentadas por Planeación.

Según el reporte del DNP –que analizó la calidad del aire urbano, el aire de los hogares y el saneamiento básico–, la mayoría de las muertes y enfermedades asociadas a la degradación ambiental son de tipo respiratorio, cáncer, cardiovasculares e infecciones intestinales.

Se estima que, además, los costos por enfermedad asociados a la baja calidad del aire urbano son de 1,6 billones de pesos al año, representados en la atención de síntomas respiratorios, días de incapacidad, bronquitis crónica, enfermedad de las vías respiratorias inferiores en niños, admisiones hospitalarias por causas respiratorias y visitas a urgencias.

Mala calidad del aire

En el 2015, según Planeación Nacional, hubo 10.527 fallecimientos relacionados con la polución del aire urbano y 2.286 con la contaminación del espacio interior en casas y establecimientos.

Las primeras se deben a lo que emiten chimeneas y vehículos en las ciudades y las segundas, al uso de leña y carbón para cocinar.

Esas cifras resultan muy superiores a las estimadas en el 2010 por el BM, que calculó en cerca de 6.000 las muertas asociadas a la contaminación del aire.

Si bien los estimativos del BM y del DNP no son comparables, porque responden a la aplicación de diferentes metodologías, la actualización de los datos sí demuestra que la degradación ambiental del aire es más preocupante. Por ejemplo, para Bogotá el 10,5 por ciento de las muertes se debe a este factor, y eso le cuesta a la capital 4,2 billones de pesos anuales.

La ciudad con mayor número de casos es Medellín, con 2.105, que representan el 12,3 por ciento del total de las muertes que se presentan en esa ciudad. Esto representa un costo para la capital antioqueña de 2,8 billones de pesos, equivalentes al 5 por ciento del PIB del área.

Para dar con los resultados de mortalidad, el estudio de Planeación tuvo como base de cálculo el número total de defunciones no fetales registradas por el Dane; y, en el caso de las enfermedades, la población cubierta por los sistemas de vigilancia de la calidad del aire.

De hecho, esa vigilancia es uno de los puntos débiles de los indicadores ambientales del país. Según el Ideam, Colombia solo cuenta con 163 estaciones de monitoreo, más de la mitad de las cuales son de operación manual y con tecnología de hace varias décadas, lo que dificulta la obtención de datos y hace aún más imprecisa la medición. En el estudio del DNP se analizaron 21 sistemas de monitoreo, que abarcan a cerca de 22 millones de personas.

“Hay un alto grado de certidumbre de la problemática de salud debido a la mala calidad ambiental. Por eso es prioritario seguir avanzando en solucionar los problemas relacionados con las emisiones del parque automotor y de la industria”, señaló Simón Gaviria, director del DNP.

Otras amenazas

Los otros dos motores de degradación ambiental: la contaminación del aire interior y la falta de higiene y saneamiento básico, también tienen sus efectos en las cuentas en salud.

A la polución que se da en las casas se le atribuyen costos por mortalidad prematura y atención de enfermedades que superan los tres billones de pesos, equivalentes al 0,38 por ciento del PIB del 2015.

El mayor número de casos de mortalidad por esta razón se concentran en el oriente del país, donde hay 2,9 muertes por cada 10.000 habitantes.

En cuanto a la falta de cobertura de servicios públicos, agua potable y saneamiento básico, las consecuencias se ven en los problemas de desnutrición, que contribuyen con 905 muertes y 29 millones de enfermedades. El costo estimado por estas muertes y enfermedades es de 2,2 billones de pesos. Las regiones donde más se acentúa esta situación son el Oriente y la Amazonia.

Para Maryluz Mejía de Pumarejo, presidenta ejecutiva de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (Acodal), el agua a la que acceden la mayoría de las poblaciones en zonas rurales no cumple con las condiciones plenas de potabilidad para la alimentación de familias rurales, lo que en parte explica la presencia de enfermedades diarreicas agudas, en particular en niños menores de 5 años.

Para esta asociación, las inversiones en agua potable y saneamiento básico rural no son fáciles de estimar porque el diagnóstico del estado de sistemas e instalaciones es muy precario y la información no es confiable.

“Es pertinente realizar un inventario sanitario rural, y se ha propuesto a la Agencia de Renovación del Territorio acompañar con personal técnico los diagnósticos integrales en las veredas, pues en muchas ocasiones no se requieren inversiones en construcción de nuevas infraestructuras, sino capacitación y recursos para operación y mantenimiento”, advierte Mejía.

Regiones críticas

De acuerdo con el último reporte del Ideam, el suroccidente de Bogotá y el área metropolitana del valle de Aburrá, en Antioquia, son las dos zonas del país que más concentran material particulado (elementos sólidos muy pequeños suspendidos en el aire y que afectan la salud) tanto de 2,5 micras como de 10. Sin embargo, también preocupan las concentraciones de contaminantes que se presentan en las zonas mineras de Ráquira (Boyacá) y Cesar.

REDACCIÓN MEDIOAMBIENTE

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA