Es un gran tipo, mi perro viejo

Es un gran tipo, mi perro viejo

¿Tu fiel amigo ya es anciano? Lee la historia de Snoopy y sigue estos consejos para cuidarlo mejor.

Snoopy

Snoopy tiene13 años. Es decir, 91 'años humanos' según la creencia popular.

Foto:

Cortesía Clara Cerón

05 de julio 2018 , 04:00 p.m.

El pasado domingo, cuando llegamos a visitarlo, no sentimos sus ladridos agudos, estridentes, detrás de la puerta. Y tampoco apareció al abrir la puerta para lanzarse, aparatoso, sobre nosotros con sus patotas capaces de tumbar a una niña de 4 años (como la mía).

“La edad se le vino encima”, pensé, así como en la canción de Piero. Y en efecto, Snoopy que desde hace más de una década acompaña a mi tía Clarita, está quedándose sordo. Y sus movimientos son torpes, cada vez más lentos.

Y tiene derecho a sus achaques. Si aquello de que cada año-perro equivale a siete años-humano, este beagle cruzado con basset, de piel manchada, un ojo café y otro azul, ostenta la nada despreciable edad de 91 primaveras.

Llegó a la casa de mi tía Clarita, como un regalo de Kico, su esposo y amor de la vida. Y lleva prácticamente toda su existencia (13 años-perro) junto a ellos. Y como no tuvieron hijos, Snoopy recibió todos los mimos y consentimientos imaginados. Hasta piyama de dulceabrigo con capota para dormir. Uno de los placeres de visitarlos era ver cómo, entrada la noche,  lo llamaban para ponérsela y el perrito, dócil y hasta contento, lo permitía.

Snoopy, para La Historia de mi mascota

Snoopy ha perdido el oído, es más lento cada vez, pero no pierde su estridente ladrido.

Foto:

Cortesía Clara Cerón

Pero pese a que era ‘hijo de ambos’, Snoopy escogió a Kico como su humano favorito. Se volvieron inseparables para pasear, para ver televisión y hasta para dormir. El beagle de ojos bicolores no le perdía pisada a este hombre de aspecto bondadoso, pelo ensortijado muy canoso y corazón de Papá Noel.

Snoopy, Clarita y Kico se volvieron una trinidad feliz. Vivieron juntos y envejecieron juntos. Pero a finales del año 2016 las cosas comenzaron a cambiar. Un cáncer en los huesos diagnositicado a Kico fue el punto de giro. Un movimiento del destino descubierto, en gran parte, por Snoopy.

Era 22 de diciembre y Kico, como siempre, se alistaba a bañar a su amigo. Pero ese día el beagle no estaba en actitud de baño. Y lo mostró lanzando un golpe hacia atrás con sus patas. Quiso el destino que el impacto cayera en el hombro de su ‘papá’, fracturándolo de inmediato. Urgencias, hospitalización y el diagnóstico: un tumor en los huesos ya muy avanzado.

Snoopy para la historia de mi mascota

Ambos en piyama. cómplices siempre.

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A partir de entonces comenzó un viacrucis que entristeció el camino de los tres. Mientras Clarita se dedicó a su esposo y tuvo que soportar las largas hospitalizaciones, la angustia y los nulos avances en el tratamiento que eran la antesala del desenlace inevitable, Snoopy permanecía solo en casa. Desorientado. “Se le veía la tristeza. Oía la puerta y corría a ver si era su papá. Lo esperaba siempre. Y cuando yo llegaba del hospital, me miraba como preguntándome dónde está”, recuerda Clarita.

Kico regresó a su hogar ya prácticamente desahuciado. Y para permitir que el enfermo descansara, Snoopy fue llevado al hogar de una amiga de la familia. Los movimientos pesados, sumados al estridente ladrido que lo caracteriza, no eran cómodo para una persona en tan delicada condición.

Snoopy escogió a Kico como su humano favorito. Se volvieron inseparables para pasear, para ver televisión y hasta para dormir.

Pero no fue por mucho tiempo. “Quiero que me traigan a mi perrito”, dijo un día Kico con el hilo de voz que le quedaba, muy lejano al tono de barítono que lo caracterizaba. No importaron ladridos o saltos inoportunos a la cama del convaleciente. Había que estar juntos.

Y lo estuvieron. Hasta el 9 de julio de 2017, cuando Kico falleció tranquilamente en su cama. “Poco después de que murió, Snoopy se subió a la cama, se acercó a su papá y pareció olerle la nariz. Luego se apartó un poco, le dio un último beso en la cara y se acostó a sus pies”.

Snoopy para la historia de mi mascota

A sus 91 años, dice su dueña, Snoopy anda triste por la pérdida de su 'papá'

Foto:

Cortesía Clara Cerón

Todavía hoy, un año después, Snoopy parece buscar a Kico. Todavía mira a la puerta, no pasan noche en la que no se suba a la cama de ambos para dormir en el lado que solía ocupar su humano favorito y quedarse cerca de Clarita. Ambos se quedaron solos, huerfanos. Y parece como que solo se tienen el uno al otro.

Ya Snoopy no es el de antes. Todavía ladra, muy duro. Pero se mueve más despacio. Suele quedarse más tiempo en silencio, es más lento y ahora, su sentido del oído parece haberlo abandonado.

Pero aparte de ese par de achaques,  su salud es de hierro. Come bien, camina dos veces al día por el parque y sigue siendo un hábil saqueador de la despensa de la casa. No perdona si hay una bolsa de pan fresco a su alcance. Y todavía tiene la lucidez suficiente para esconderse debajo de la cama cuando ve la correa de su paseo. Como lo hacía cuando era un cachorro.

Para Clarita es un soporte necesario. Sabe que está en el ocaso, pero está convencida de que su puesta de sol será muy larga y feliz, como se la merece un viejo compañero de batallas. Y por eso, mantiene los mismos mimos y apapachos que ha tenido desde que llegó a casa.

Y por eso, Clarita suele decir: “Mi 'snoopito' está triste, como yo. Yo se que extraña mucho a Kico y me da miedo que la tristeza me lo quite. Quiero que esté mucho tiempo más acompañándome. Ojalá Dios lo permita”.

Lo que dice un especialista sobre los perros ancianos...
Es un gran tipo, mi perro viejo

Juan David Carbonell, médico veterinario zootecnista de la Universidad de Caldas.

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Juan David Carbonell

Esta vez Juan David Carbonell, médico veterinario zootecnista de la Universidad de Caldas y candidato a máster en producción y sanidad animal de la Universidad Complutense de Madrid respondió al cuestionario de EL TIEMPO sobre la vejez en caninos.

1. ¿Desde qué edad se puede decir que una mascota es adulta y/o anciana?

En mi opinión, un animal se considera adulto cuando alcanza su madurez sexual, esto se de cuando tiene un desarrollo pleno y funcional de sus órganos sexuales y órganos secundarios - como glándulas secretoras de hormonas-, y cuando llega a su madurez reproductiva. A partir de este momento es que se evidencia una disminución en su probabilidad de supervivencia, en parámetros biológicos y su tasa de éxito reproductivo.

Los animales poseen una esperanza de vida dependiendo de su tamaño y biología, generalmente los animales mas pequeños, como los roedores, viven menos. En cambio, los de tamaños más grandes, como lo paquidermos, viven más. Ahora, vale la pena aclarar que la naturaleza no es precisa en eso y existen casos particulares.

Respecto a los perros su esperanza de vida va estar relacionada con su tamaño, raza, estilo de vida y otros procesos genéticos particulares.

Un perro se considera geriatra a partir de los 8 años, un poco menos en de gran tamaño. Su esperanza de vida respecto al tamaño y peso se puede atribuir de la siguiente manera:

• Perros pequeños (menos de 10kg) de 9 - 13 años.
• Perros de razas medianas ( de 10 a 25 kg) de 9 a – 11.5 años.
• Perros de raza grande: de 25 a 45 kg de 7.5 a 10.5 años.
• Perros de razas gigantes ( mas de 45 kg) de 6 a 9 años.

Esto es aproximado y no es una regla para todos los caninos, ya que pueden vivir más o menos dependiendo su estilo de vida, cuidados veterinarios, enfermedades, genética entre otros aspectos que, unidos al avance en las ciencias veterinarias, han hecho que los perros tengan una esperanza de vida mayor a la esperada.


2. ¿Cuáles son los signos de vejez en un perro?

Los signos físicos de vejez se pueden evidenciar en el pelaje, características oculares (opacidades), la dentadura y en su condición física. De hecho, los dientes en los animales se usan por los veterinarios para determinar de manera aproximada la edad del perro.

3. ¿Cómo se puede hacer más amable el paso de los años en una mascota?

Los propietarios deben tener expectativas reales de las habilidades de su mascota geriatra (anciana). Deben conocer sus limitaciones, ser amables y amenos con ellos. Envejecer, para un perro, puede traer con los años enfermedades como el cáncer, problemas neurológicos, articulares musculares, entre otros. Por eso, estos problemas deben ser evaluados por el veterinario y establecer un plan adecuado para manejar muchos de los signos de estas enfermedades.

Es importante informarse sobre las condiciones particulares de cada mascota para poder ayudarlos según los consejos profesionales del veterinario. Por ejemplo, si el perro tolera el ejercicio es importante encargarse de que haga actividades físicas, saque tiempo para jugar con él y, sobretodo, no sea agresivo con el animal, usted debe comprender su estado biológico.

Incrementar la estimulación mental con juegos, juguetes o dispensadores de comida es funcional. Además, es fundamental garantizar un ambiente seguro en el hogar (agua, comida, afecto y refugio).

4. Finalmente, además de los cambios físicos ¿los caninos suelen tener cambios de comportamiento al crecer?

Sí, entre ellos podemos encontrar aumento de la desorientación; cambio de los patrones circadianos, pues muchos duermen durante el día y son mas activos en la noche; pueden empezar a no atender a las ordenes de sus amos, esto debido a que algunos sufren de sordera y algunos dejan de ir a su sitio habitual donde se dispone su comida; beben menos agua.

A esto se puede sumar el declive de la visión, la audición y / o el sentido del olfato, aumento en el tiempo de sueño (no escuchar ruidos), puede tornarse mas agresivo, aumento de la ansiedad y también se evidencia el deseo de pasar por espacios estrechos o pasadizos angostos.

Esta vez lo invitamos a ayudar a un perrito mayorque busca hogar
La historia de mi mascota

Ella hace parte de la selección de perritos del Instituto de Protección Animal.

Foto:

Instituto de Protección Animal

Ella es Fiona Smolov, tiene 9 años y lleva tres en la Unidad de Bienestar Animal esperando una familia. Es sociable, muy amorosa y consentida. Le gusta que le rasquen la barriga y busca una familia para disfrutar de su edad adulta. 

Si usted cree que puede darle un hogar escriba a los correos adopciones@proteccionanimalbogota.gov.co y diarav@eltiempo.com o puede ayudar compartiendo esta publicación con sus seguidores y familiares.

REDACCIÓN ELTIEMPO.COM

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