En Mocoa, en la noche de la tragedia, llovió lo que en 10 días

En Mocoa, en la noche de la tragedia, llovió lo que en 10 días

Corpoamazonia adelanta primeros estudios ambientales en la zona afectada por la avenida torrencial.

Zona de deslizamiento en Mocoa

Esta es la zona de deslizamiento de la microcuenca Taruca en Mocoa, Putumayo.

Foto:

Cortesía de Corpoamazonia

03 de abril 2017 , 12:23 p.m.

La noche del 31 de marzo, que quedará registrada como una fecha trágica en la historia de Mocoa (Putumayo), las precipitaciones - entre las 10 de la noche y la 1 de la mañana del 1 de abril- alcanzaron cerca de 129,3 mm, una cantidad que caería regularmente en 10 días en esta ciudad del piedemonte amazónico.

Estos datos del Ideam fueron revisados por Corpoamazonia en una primera evaluación ambiental de la avenida torrencial, que deja un saldo de más de 254 muertos.

Tras sobrevuelos por la zona y con base en estudios previos sobre la geología de esa región, la autoridad ambiental concluyó que fueron varias las causas de la emergencia.

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De un lado, está la naturaleza de los suelos que son arenosos y arcillosos, las fallas geológicas, la topografía del terreno, que tiene pendientes entre el 50 y 10 por ciento, y la precipitación extremas; pero también en algunas zonas de las microcuencas de los ríos Sangoyaco y Mulato y las quebradas Taruca, Conejo y Almorzadero, se evidenció cómo la deforestación y el cambio de los usos de los suelos también influyó en los deslizamientos y remoción en masa.

Esta masa que obstruyó las fuentes hídricas generó un represamiento y colmatación de los ríos, que derivó en “una avenida fluvio-torrencial con flujo de lodos y detritos de gran volumen y significativo aporte de material vegetal, que afectó diez y siete barrios en la ciudad de Mocoa”, anotó en un comunicado la corporación.

La limpieza de estos afluentes se puede complicar porque se deslizaron rocas hasta de tres metros y árboles de hasta cinco.

Estudios de amenaza en Mocoa

Así se había identificado en un estudio previo de Corpoamazonia las zonas de amenaza en la microcuenca del río Taruca.

Foto:

Corpoamazonia

Las consecuencias de la deforestación

Christian Euscátegui, jefe de pronósticos del Ideam, le explicó a EL TIEMPO, que en este tipo de eventos también se evidencia la falta de gestión de las cuencas de los ríos y el efecto que tiene la tala de bosques en la regulación de eventos extremos.

“Las invasiones en las rondas de los ríos, la discontinuidad en los jarillones y la construcción de diques ilegales para secar humedales son algunos de los motores que agravan la vulnerabilidad de las poblaciones ante las amenazas de crecientes súbitas o desbordamientos frecuentes de los ríos y lagunas”, anotó.

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De acuerdo con el monitoreo que hace el Ideam, en la región amazónica se concentra el 46 por ciento de la deforestación en el país. Putumayo es el quinto departamento donde más se talan bosque y se estima que para el 2015 perdió cerca de 9.214 hectáreas boscosas, lo que equivale a casi el 8 por ciento de la tasa de deforestación de todo el país. En Mocoa, específicamente, se perdieron 59 hectáreas de bosque para ese mismo año.

En toda la jurisdicción de Corpoamazonia, que tiene la autoridad ambiental en la zona de la tragedia, se perdió 34.297 hectáreas, casi un 30 por ciento de lo que pierde el país.

Se estima que la deforestación asociada a los cultivos de coca se concentró en siete departamentos, siendo Putumayo uno de ellos. Sin embargo, como también ha advertido el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi), el desarrollo vial y la ganadería extensiva, como dos males que le siguen restando a esta región biodiversa el equilibrio ambiental.

Zona de deslizamiento en Mocoa

Así están las montañas que hacen parte de la cuenca del río Taruca.

Foto:

Corpoamazonia

Posibles emergencias

La emergencia de Mocoa es la antesala de las emergencias que se podrían presentar en cerca de 500 municipios en las próximas semanas con la entrada de la temporada de lluvias en abril, uno de los más lluviosos en el país.

Aunque en la primera semana de abril habrá una disminución en la intensidad de las lluvias, no quiere decir que estas no regresarán en el resto del mes”, explicó Ómar Franco, director del Ideam.

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De acuerdo con los últimos pronósticos, se estima que hay un nivel de riesgo importante en Antioquia, Santander, Cundinamarca, Tolima, Putumayo y Cauca. En el transcurso del mes la situación se puede agudizar en Caldas y Boyacá.

El último monitoreo de la cuenca del río Magdalena muestra que se mantiene la condición de ascenso de sus niveles debido a las lluvias intensas. Tal situación se observa desde aguas abajo del embalse de Betania hasta el municipio de San Pablo (Bolívar).

El Ideam destaca especialmente este incremento en las aguas del río a la altura de los municipios de Girardot (Cundinamarca) y Honda (Tolima), producto principalmente de las crecientes súbitas de los ríos Saldaña y Coello (Tolima).

“Para las poblaciones de Puerto Salgar (Cundinamarca), La Dorada (Caldas) y Puerto Berrío (Antioquia), se observan ascensos sostenidos, muy próximos a las cotas críticas, considerando que esta situación se mantenga en las próximas 48 horas. Igualmente a la altura de Barrancabermeja y Puerto Wilches (Santander), Yondó (Antioquia) y Gamarra (Cesar) se observan niveles muy altos”, señaló el instituto.

¿Qué hacer para evitar tragedias como la de Mocoa?

Ante la tragedia ocurrida en Mocoa (Putumayo) y los pronósticos de más lluvias, las corporaciones autónomas regionales, autoridades ambientales en diferentes zonas del país hicieron un llamado con recomendaciones para evitar tragedias como la de Mocoa. 

De un lado, evitar la tala de bosques en las áreas aledañas de los ríos así como no construir viviendas en las rondas de los afluentes.

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Es clave también realizar monitoreos permanentes en las zonas de riesgo como las laderas, para poder anticiparse a los deslizamientos, crecientes súbitas y avenidas torrenciales.

Otra acción pertinente es verificar el alcantarillado y los canales de aguas lluvia, y retirar materiales que obstruyan su flujo normal.

VIDA / MEDIO AMBIENTE
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