La cruzada del arquitecto que sueña con ver un mundo de urbes verdes

La cruzada del arquitecto que sueña con ver un mundo de urbes verdes

Stefano Boeri lanzó campaña para que las ciudades conviertan sus edificios en bosques verticales.

Stefano Boeri, arquitecto italiano

El arquitecto Stefano Boeri (Milán, Italia) piensa que las ciudades pueden ayudar a salvar el planeta.

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Miguel Medina / AFP

17 de diciembre 2017 , 01:10 a.m.

El arquitecto italiano Stefano Boeri lanzó una campaña internacional a favor de las urbes verdes, que transforme los tejados en jardines, convierta los patios en oasis de plantas y los muros, en bosques verticales.

El célebre arquitecto llamó a aplicar su visión de ciudad ecológica antes de la celebración de primer Foro Mundial de Bosques Urbanos, programado para noviembre del 2018 en Mantua (norte de Italia).

“Nosotros, los diseñadores del primer bosque vertical en Milán, invitamos a arquitectos, agrónomos, paisajistas e investigadores a tener en cuenta que en el año 2030, el 60 por ciento de la población mundial vivirá en ciudades”, dijo Boeri, de 61 años, en el lanzamiento de la campaña.

“Hoy en día las ciudades consumen el 75 por ciento de los recursos naturales y son responsables de más del 70 por ciento de las emisiones globales de CO2”, advirtió el urbanista, conocido por su proyecto ‘Bosco Verticale’, desarrollado en dos torres de 80 y 112 metros de Milán (norte de Italia) y que albergan 20.000 plantas y árboles.

Inaugurado en 2014, ese conjunto arquitectónico, concebido con la ayuda de horticultores y botánicos, ha sido replicado en todo el mundo, desde Holanda hasta China.

El arquitecto reveló en un libro “todos los secretos” de su concepto, y decidió no patentarlo para que pueda reproducirse a lo ancho y largo del planeta y las ciudades se vuelvan a poblar de flora y fauna.

Stefano Boeri les viene pidiendo a los operadores de bienes raíces, organizaciones internacionales, universidades y ONG que promuevan la creación de jardines urbanos y bosques verticales en todas partes, y que planten árboles en las ciudades para la formación de un ecosistema urbano que produzca oxígeno y proteja a la gente de la contaminación y el ruido.

“Si queremos revertir el cambio climático, garantizar la supervivencia de algunas especies y que nuestras ciudades sean más verdes, saludables y agradables para la gente, hay que convertir en prioridad la reforestación urbana”, dijo Boeri,

Para este arquitecto, las ciudades, que son en gran parte responsables de los problemas del cambio climático, tienen la oportunidad de convertirse en parte integral de la solución, al aumentar el número de bosques y árboles, que absorben anualmente casi el 40 por ciento de las emisiones de combustibles fósiles.

Las ciudades pueden “combatir al enemigo” en su propio terreno, utilizando el CO2 como fertilizante, ha dicho el arquitecto.

Y sus edificios verdes no solo aumentan el oxígeno y depuran el aire de CO2 sino que aumentan y protegen la biodiversidad. “Las ciudades son un contexto para la vida de diferentes especies, no somos los señores de todo. Creo que deberíamos trabajar en cómo imaginar una mejor convivencia con otras especies”, manifestó Boeri en una entrevista con una cadena de televisión de China.

Por eso, remata, es clave que “empecemos a pensar en edificios que no están revestidos de minerales, sino cubiertos por vida”.

Su próxima obra, en París

La próxima torre de bosque del arquitecto estará ubicada en Francia y se llamará ‘Forêt Blanche’: una torre de uso mixto de 54 metros de altura ubicada dentro de la región metropolitana de París, en Villiers-sur-Marne. ‘Forêt Blanche’ estará cubierto por 2.000 árboles y plantas, una superficie verde equivalente a una hectárea de bosque o más de 10 veces el tamaño del lote en el que se encuentra el edificio, que albergará apartamentos y oficinas.

Pero, indudablemente, su obra más ambiciosa hasta ahora es la que asesora en China, y que consiste en una ciudad-bosque completa. Se llama ‘Liuzhou Forest City’, queda en la zona montañosa de Guangxi, situada en la parte meridional de China, y cubrirá un área de 175 hectáreas a lo largo del río Liujiang. Todas las construcciones estarán enteramente cubiertas por plantas y árboles, y allí vivirán unas 30.000 personas.

Según la oficina del arquitecto, ‘Liuzhou Forest City’ estará cubierta por casi un millón de plantas de más de cien especies distintas y 40.000 árboles que absorberán casi 10.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2), así como 57 toneladas de partículas contaminantes por año y producirá aproximadamente 900 toneladas anuales de oxígeno, una vez terminada.

La obra de Boeri ha recibido múltiples reconocimientos internacionales. En 2015, su torre de Milán como el “rascacielos más bonito e innovador del mundo”, según el Council on Tall Buildings and Urban Habitat. Y en 2014, el arquitecto ganó el Premio Internacional Highrise por su ‘Bosco Verticale’. “Es una idea radical y atrevida para las ciudades del futuro, y sin duda representa un modelo para el desarrollo de las zonas urbanas densamente pobladas”, subrayó el jurado al anunciar el premio.

REDACCIÓN DOMINGO*
En Twitter: @ELTIEMPO
*Con información de AFP y otras fuentes

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