El juego para los niños, más allá de la recreación

El juego para los niños, más allá de la recreación

Además de ser un derecho para los menores, las actividades lúdicas ayudan a su salud.

Ludoteca

En las ludotecas, con este en Chinchiná (Caldas), los niños no solo se entretienen sino también aprenden a relacionarse.

Foto:

John Jairo Bonilla

02 de mayo 2018 , 10:40 p.m.

Seguramente si le preguntan sobre sus recuerdos de infancia, a su cabeza vendrán momentos en los que la frase “un, dos, tres por mí” era la mayor victoria del día; enganchar la coca en el palo, después de varios intentos, era uno de los logros que lo hacían sentir orgulloso, o hacer girar el trompo por más de un minuto era un verdadero triunfo.

Si pensó en esos o más momentos que marcaron sus primeros años de vida, es porque el juego desempeña un papel fundamental en el desarrollo de las personas y, sobre todo, evita enfermedades en la etapa adulta.

“Los niños que juegan tienen mejor autoestima, motricidad y capacidad de abstracción. Además, son menos propensos a desarrollar diabetes, enfermedades cardiovasculares u obesidad”, asegura Vladimir Muñoz, pediatra del hospital El Tintal y docente de la Universidad del Rosario.

Aunque el juego tiene beneficios para las personas en general, este es especialmente importante para los niños. La Unesco afirma que “la actividad del juego es vital, puesto que condiciona un desarrollo armonioso del cuerpo, de la inteligencia y de la afectividad. Es tan preponderante que se diría que es la razón de ser de la infancia”.

Según la revista académica Mind, Brain and Education, jugar en edades tempranas, especialmente con juguetes de construcción, ayuda a comprender mejor las matemáticas, las disciplinas científicas y tecnológicas cuando crecemos.

No obstante lo anterior, la sociedad tiende a minimizar los beneficios que tiene el juego para los pequeños, e incluso se ignorara el hecho de que jugar es un derecho. Así lo establece el artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño, el cual agrega además que los pequeños tienen derecho al “esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad”.

Teniendo como norte esa premisa, la Corporación Juego y Niñez, desde hace 20 años, se ha encargado de cumplir el artículo 31 de la convención en Colombia, garantizando que los pequeños puedan tener espacios dedicados exclusivamente al juego a través de sus ludotecas fijas y móviles, ubicadas en 36 municipios.

Estas ludotecas funcionan como un programa de formación desde el juego, en el cual los menores aprenden valores para resolver problemas, a convivir pacíficamente, a concertar y expresar sentimientos asertivamente.

Así lo ha sentido Sergio Acevedo Zapata, un niño de 10 años que desde muy temprana edad asiste a una de las ludotecas de la corporación ubicada en el barrio La Nubia, en Chinchiná, Caldas. “Ir a la ludoteca me ha hecho mejor persona porque he aprendido a divertirme con otros niños, pero también a respetarlos y tolerarlos”.

Hanna Muñoz Cardona también asiste a la ludoteca de Chinchiná. Ella asegura que “valora mucho este espacio” porque le permite estar alejada de los dispositivos móviles, que a veces no la dejan disfrutar su infancia. “Venir aquí nos enseña a ser verdaderamente niños”.

Estos pequeños son solo dos de los 8.000 niños a los que ha beneficiado la corporación en todo el país con su trabajo a través de las ludotecas, las cuales también se convierten en un espacio de construcción y enseñanza para los grandes.

Jorge Cárdenas, profesor de la ludoteca de Chinchiná, asegura que “en estos espacios, los niños se convierten en constructores, nos enseñan a nosotros y, además, luego replican los valores que aprenden adentro, lo cual garantiza el impacto del trabajo que hacemos”.

El pediatra Muñoz afirma que “las familias que juegan unidas permanecen unidas”, pues otro de los beneficios que tiene el juego para los niños se relaciona con el mejoramiento de la convivencia entre los miembros de la familia, más ahora cuando los niños comparten menos tiempo con sus seres queridos. Según los resultados de la Encuesta Nacional de Situación Nutricional, el 67 por ciento de los menores pasan tiempo en exceso frente a una pantalla.

Ximena Norato, directora de la Agencia Periodismo Aliado de la Niñez (Pandi), explica que los padres tienen que entender que “el juego es una parte clave de la crianza porque les permite generar un lazo de confianza que los puede ayudar a conocer mejor los gustos, talentos o miedos de los niños”.

Y las ludotecas con un espacio para lograr ese objetivo. Julián Acevedo, padre de Sergio, asegura que asistir a este espacio con su hijo le ha permitido “ser un niño más” y admite que el juego le ha ayudado en el proceso de crianza del menor.

AURA SAAVEDRA 
@aurasaavedra_
Espécial para EL TIEMPO

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