El reto de la amistad infantil en el siglo XXI

El reto de la amistad infantil en el siglo XXI

Tener amistades sanas es cada vez más difícil para los niños. Un libro da fórmulas para ayudarlos.

Amistad infantil

“Las habilidades sociales solo se logran cuando a los niños se les da la autonomía suficiente para ello”.

Foto:

123RF

06 de agosto 2017 , 12:00 a.m.

“Como madre de cuatro hijos y como psicóloga clínica sé que tener buenos amigos es algo que a los niños les importa mucho. Pero no es fácil hacer y mantener amigos. De hecho, parece que se ha hecho cada vez más difícil que aprendan cómo llevarse bien con sus pares. Tal vez es porque todos estamos tan ocupados. Tal vez porque la presencia constante de aparatos y juegos electrónicos suma una nueva dimensión al mundo social. Tal vez por el creciente estrés que hoy sienten hasta los más pequeños, o por la intensidad de las actividades extracurriculares, que han desplazado el simple y viejo hábito de jugar”.

A la psicóloga estadounidense Eileen Kennedy-Moore le preocupa este escenario, que describe en su popular blog para niños ‘Dr. Friendtastic’. Por eso lo aborda frecuentemente en la popular columna ‘Growing friendships’, que hace para la revista ‘Psychology Today’, en los programas de televisión a los que es frecuentemente invitada, en los cuatro libros que ha escrito y que han sido traducidos a ocho idiomas. Pero muy especialmente en un nuevo libro, coescrito con la editora Christine McLaughlin, y titulado: ‘Creciendo en amistades, una guía para niños sobre cómo hacer y mantener amigos’. Un manual ilustrado, dirigido a los niños entre 6 y 12 años, donde entrega herramientas y consejos basados en las últimas investigaciones sobre infancia y amistad.

“Todo lo que decimos se aplica a los padres también. Los adultos no hemos logrado crear matrimonios perfectos ni hemos conseguido la paz mundial –ironiza Kennedy-Moore, al teléfono, desde Princeton, Nueva Jersey–. Pero en el caso de los niños, es fundamental que cuenten con amistades de calidad, bajas en conflictos y altas en intimidad”.

Toda la investigación científica que la psicóloga ha reunido apunta a lo mismo: si queremos que nuestros hijos aprendan a manejar el estrés, que se involucren más en los colegios, que sean seguros de sí mismos, hay que ayudarles a que tengan amigos. También si queremos que sean más felices, porque los amigos les hacen más llevaderos los momentos difíciles.

“La carencia de lazos de amistad en la niñez –agrega el psicólogo Benjamín Reyes, terapeuta familiar y docente de la Universidad de los Andes, en Chile– tiene un alto costo”, porque es en esta época cuando “la relación entre pares se convierte en un laboratorio para el aprendizaje de habilidades sociales claves en la vida adulta, como la colaboración o la capacidad de resolver conflictos y ponerse de acuerdo”. Y agrega: “Lo ideal es resolver lo mejor posible estos desafíos en la infancia, porque más tarde, en la adolescencia, los amigos cumplen otras funciones, más relacionadas con el desarrollo de la identidad”.

A modo de ejemplo, Kennedy-Moore recuerda un estudio en el que se comprobó que quienes tuvieron una amistad recíproca fuerte en quinto de primaria no solo reportaron ser más felices a esa edad, sino que además tenían una alta autoestima y una gran sensación de valor personal a los 23 años. Otros estudios muestran que quienes no logran tener amistades sólidas en su niñez aumentan el riesgo de entrar, en la adolescencia, en una espiral de conflictividad.

Sin espacios e hipervigilados

Pero el modelo actual de parentalidad ayuda poco. Hay un exceso de supervisión adulta y menos vida de barrio. La calle se ha convertido en un espacio al que se le teme y la extensión de jornadas escolares deja poco tiempo libre. Y cuando los niños logran estar con sus pares, los adultos están ahí mirándolo todo, resolviendo cualquier problema que pueda surgir e incluso escogiendo con quién deben juntarse.

En este contexto, dice la psicóloga Ana Vergara, coordinadora del programa Protagonismo de la Infancia de la Universidad Diego Portales, los niños tienen cada vez menos espacios para crear ese mundo aparte que la generación anterior de niños sí tenía. Ese lugar completamente separado del mundo adulto, donde se pueden desarrollar identidades que no sean solo la de hijo o hija, sino también la de niña o niño.

Hay que saber ayudarlos

Adicionalmente, los papás están viviendo su rol con mucha ansiedad. Hay especialistas que están hablando incluso de una paternidad paranoide. Con esta hipervigilancia, los niños sienten que los adultos creen que ellos no son capaces de solucionar sus problemas.

“Los padres tienen que entender que las competencias sociales se desarrollan, no son espontáneas, y solo son posibles mientras les des a los niños la autonomía suficiente para ello”, acota la psicóloga Ana Vergara.

¿Significa esto que no hay que ayudarlos cuando cuentan que se pelearon con un amigo, que se sienten fuera de su grupo, que alguien dijo cosas feas sobre ellos en las redes sociales, que no saben cómo hacer amigos? Claro que sí, hay que hacerlo. Los niños, coinciden los especialistas, viven estos conflictos con gran intensidad e incluso con dolor. El punto es cómo apoyarlos. Y ahí es donde las estrategias que propone el libro de Eileen Kennedy-Moore pueden resultar útiles.

En su libro, la psicóloga aborda, con ilustraciones y ejemplos simples, conflictos a los que los niños usualmente se ven enfrentados. Les explica, por ejemplo, como su lenguaje corporal puede dar a entender que no quieren jugar con otros, aunque sea lo que más desean en ese momento. Les recuerda lo importante que es no corregir a otros de su misma edad –para eso están los adultos– y aprender a ser sinceros, pero no pesados. Los invita a aceptar la existencia de lo que llama ‘puntos ásperos’ y a no ser amigos pulpos, asfixiantes y absorbentes.

Entre sus estrategias más llamativas está la que llama ‘mira y luego mézclate’: un sistema para entrar en grupos sin interrumpir el juego en el que los otros ya están involucrados.

“Lo deseable es ayudar desde el lado –resume la psicóloga–. Es tentador meterse, hablar con los otros padres cuando hay conflictos. Sobrepasarnos nos hace sentir que los protegemos, que estamos haciendo lo mejor para ellos, pero no funciona. Lo más efectivo es hablar con los niños, enseñarles a manejar las situaciones de manera asertiva. Explicarles la importancia de hablar, porque sus amigos pueden no tener ni idea de lo que les pasa o sienten, y ayudarlos a entender el punto de vista del otro”.

El peligro de los populares

Esta comunicación puede ayudar, por ejemplo, a que los niños dejen de sufrir cuando no son parte del grupo de los populares. Las investigaciones demuestran que los niños evaluados por otros como populares funcionan como un magneto: atraen porque “es estimulante estar en la cima”. Y además, porque suelen ser “más atractivos física y socialmente, menos aburridos y, normalmente, de familias con más recursos” económicos.

Muchos padres sufren porque sus hijos no son populares, pero la especialista aporta dos reflexiones para comenzar a replantearse esto. La primera: cuando una investigación le preguntó a un grupo de niños qué compañeros de curso eran los más populares y cuáles eran los que más les gustaban, solo el nueve por ciento estaba en ambos grupos a la vez. ¿La razón? “Los estudios muestran que los niños calificados como populares suelen usar la bondad y la crueldad de manera estratégica, manipulando a los demás y ejerciendo una suerte de control que hace daño”, acota la psicóloga.

Y la segunda: “Hay estudios que sugieren que muchos niños populares podrían terminar siendo adolescentes involucrados en el consumo de drogas y alcohol o en conductas sexuales precoces”.

La popularidad, concluye, es por lo tanto un valor muy superficial y los padres deben conversar sobre esto con sus hijos, para que no sea un bien deseable 'per se'. Pero para que estas conversaciones logren el resultado que se busca, recalca Benjamín Reyes, es importante comenzar por empatizar con el niño, comprender lo que siente, para poder ser “interlocutores escuchables”. Y luego, ayudarlos de forma amorosa.

Además, es fundamental no mirar la amistad infantil como si fuera igual a la adulta, porque no lo es. “En caso de una pelea o conflicto, los niños pueden volver a disfrutar de esa amistad sin la necesidad de una gran reparación”, ejemplifica Reyes.

Para ellos, el vínculo se establece en torno al juego, al hacer cosas juntos. Sus amistades pueden cambiar por otras y esto no es signo de inmadurez o superficialidad. Los padres no deben condenar esto y los niños deben aprender que no siempre serán los elegidos por sus amigos para todo.

Pero lo central, concluye Kennedy-Moore, es la bondad. Siempre la amistad sincera esta cruzada por el hecho de tomar decisiones amables para con el otro.

Cinco consejos para ellos

1. Acercarse: para hacer nuevos amigos ayuda buscar áreas comunes de interés, evitar el lenguaje corporal difuso (como ponerse a leer o dar la espalda cuando en realidad se quisiera estar jugando) y no hacer comentarios con aires de superioridad.

2. Dar un paso atrás: dejar pasar tiempo entre una invitación y otra. Aceptar que el otro tenga más amigos. Resistir la tentación de corregir, gritar, hacer bromas pesadas.

3. Fundirse: no llegar y entrar en un grupo que está jugando. Tampoco pedir permiso. Mirar, y luego acercarse con un comentario pertinente a lo que están haciendo.

4. Alzar la voz: saber decir que no y expresar con sinceridad, pero sin autoritarismo, lo que se quiere.

5. Saber soltar: no quedarse pegado en el enojo y la rabia. Entender que si el otro hace algo que molesta, puede ser un malentendido. Perdonar y empatizar.

Fuente: ‘Growing Friendships. A kids’ guide to making and keeping friends’, libro de Eileen Kennedy-Moore y Christine McLaughlin

SOFÍA BEUCHAT
EL MERCURIO (Chile) - GDA

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA