La tarea de ayudar con las tareas de los niños

La tarea de ayudar con las tareas de los niños

Aunque los pequeños deben asumir sus responsabilidades, el apoyo de los padres es clave.

Tareas de los niños

Gracias a la tecnología, los padres pueden, desde el trabajo, supervisar y acompañar el desarrollo educativo de sus pequeños.

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123RF

04 de febrero 2018 , 10:30 p.m.

Esta semana que empieza marca el fin de las vacaciones regulares para los niños que estudian en calendario A. Durante los próximos cinco días, la mayoría de colegios y jardines que no han iniciado sus labores académicas lo harán, y, aunque es común que mientras los estudiantes se adecúan nuevamente a las jornadas la carga académica sea poca, en unas semanas los docentes irán aumentando el nivel de tareas; por ello es importante saber cómo acompañarlos en la realización de sus deberes.

Dicho acompañamiento, dice Martha Lucía Valencia de la Roche, presidenta de la Asociación Nacional de Preescolar (Andep), “es fundamental para sentar bases y rutinas adecuadas de estudio”. Sin embargo, el adulto no puede olvidar que las tareas son de los niños ni que ellos deben ser conscientes de que son responsables de cumplir con sus obligaciones como estudiantes. Que ellos asuman esa responsabilidad les dará autonomía y una oportunidad para conocerse a sí mismos, encontrar satisfacciones honestas, aprender a quererse y a descubrir que la vida no les queda grande.

Por lo tanto, el asesoramiento que el padre brinde tiene que basarse en la premisa de que los niños son capaces de hacer solos su trabajo escolar y que deben pedir el apoyo del adulto solo cuando haya alguna duda o necesiten profundizar un concepto.

Ahora bien, como parte de esa ayuda, es primordial entender y poner en práctica algunas acciones que faciliten la comunicación entre adulto y niño y doten a este último de más herramientas para su buen desempeño escolar.

Enséñele a manejar su tiempo

Las rutinas, por ejemplo, le ayudan a tener un manejo más eficiente del tiempo. Definir que después del colegio, el niño debe descansar, tomar onces, lavarse las manos, hacer las tareas y solo cuando termine jugar un rato. Además, hay que procurar que esa ruta se cumpla siempre, para enseñarle a ser más organizado.

Si el adulto se encuentra en el trabajo, es primordial que esa rutina se inicie con una llamada en la que, después de preguntarle por su jornada, indague qué tareas tiene y qué necesita llevar al colegio al día siguiente. Esto acostumbrará al niño a que esa llamada es el momento para hablar de los deberes escolares.

Ahora bien, si el adulto tiene la posibilidad de utilizar en su lugar de trabajo herramientas tecnológicas como WhatsApp, Facebook, Messenger o Skype, la videollamada es una opción importante. Ese es el recurso que recomienda Patrizia Mascioli, rectora del Gimnasio Alessandro Volta, “pues a través de ella se hace visible la presencia del padre o madre, y el niño se siente acompañado al ver que los padres comparten con él sus actividades escolares”.

Además de la videollamada, hoy es cada vez más usual que los padres se comuniquen con otros papás a través de WhatsApp. Mediante herramientas como estas se pueden resolver dudas, apoyarse en la resolución de tareas o abordar temas relacionados con el bienestar de los niños y la relación casa-colegio.

Este recurso, bien manejado, resulta de gran ayuda, pero hay que marcar reglas claras de uso, y establecer que sea exclusivamente para aspectos escolares, evitando que se vuelva algo molesto.

Por su parte, los colegios y jardines infantiles ya utilizan sus páginas web para comunicarse con alumnos y padres no solo para enviarles correos con anuncios institucionales, sino para formar comunidad educativa. Allí, padres, alumnos y docentes se comunican, plantean tareas e interactúan en la resolución de problemas que importan a todos.

Balance y retroalimentación

Según Amanda Sicard, pedagoga y docente, es importante que al llegar a casa el adulto se siente con su hijo, le pregunte cómo ha ido el día, y solo después llegue al tema de las tareas. Al revisarlas no se concentre en encontrar algún error. La actitud debe ser la de supervisar que el niño haya cumplido sus obligaciones y, si es necesario, hacer ajustes.

Solo si él tiene dudas o solicita ayuda, es pertinente entrar a hacer el acompañamiento. Es esencial que el pequeño entienda que debe responder por sus propios trabajos.

En la casa, además, es importante que haya un lugar limpio y con buena luz donde el niño pueda realizar sus tareas; un sitio donde se guarden los útiles que necesita, las pinturas, los colores y papeles, de manera que cuando el adulto no esté allí, él sepa dónde están las cosas.

Por prevención, es apropiado que en casa se tenga un dinero reservado para la compra de elementos nuevos que se requieran para la realización de los deberes escolares.

Involucrarse es necesario

Hay una tarea que, sin duda, es toda de los padres. Los adultos deben acudir, sea cual sea su motivo, a las reuniones escolares a las que son citados, ya sea la entrega de calificaciones mensuales o las citas extraordinarias.

Su asistencia y actitud le demostrarán al niño que su desempeño es importante y que lo que hace es significativo para la familia. Si lo ha hecho bien, es normal que espere una felicitación, pues seguro se sentirá orgulloso de lo logrado y tendrá el empeño de continuar con su trabajo de esfuerzo y aprendizaje.

REDACCIÓN ABC DEL BEBÉ
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