El 'Pequis' y su pruebita de amor / Sexo con Esther
Por: ESTHER BALAC |
Karina Bolaños, viceministra de Juventud en Costa Rica, fue destituida por video íntimo.
Foto: Archivo Particular"Hola, Pequis, ¿cómo estás? Me estás pidiendo mucho, de verdad...". Esas son las primeras frases de Karina Bolaños, la recién destituida viceministra costarricense de Cultura y Juventud, en un video íntimo que fue puesto a circular en la red con el objetivo de hacerle daño y, de paso, satisfacer el apetito morboso de muchos.
No entraré a analizar el video en detalle; sin embargo, y a mi modo de ver, considero que merece respeto, no solo porque es personal, sino porque está dirigido a un tal 'Pequis' que, al parecer, lo exigió como prueba de amor a Karina.
Mi primera crítica va contra este fulano, al que no le bastaron las palabras ni una potencial sesión en vivo, que hubiera podido ocurrir "el martes", cuando, según Karina, se iban a ver. ¡Qué tonto! Ahora, ¿quién puede asegurar que no fue 'Pequis' quien echó a rodar el video?
En la época de la filmación, Karina estaba separada y enredada con él. Qué curioso que hoy, ya sin su exigente amante y unida de nuevo a su marido, se difundan las imágenes que han dado lugar a semejante escándalo. ¿Qué hubo aquí? ¿El acto de un macho descartado y herido o la labor de un hacker?
¿Y el marido? ¿Se vale dejarlo por fuera de esta trama? Que no se nos olvide que los hombres jamás perdonan unos cuernos de ese tamaño; ellos equivalen, ni más ni menos, a un golpe en las gónadas del que no se recuperan.
¿Será por eso por lo que no ha salido a apoyar públicamente a su recuperada mujer, como sí lo han hecho, sin una pizca de pena, Hillary Clinton, la mujer de Bill, o Silda Spitzer, la consorte de Elliot, exgobernador de Nueva York, pese a tener la frente adornada? No, al señor solo se le bajó el azúcar.
Pero eso no es nada en comparación con la mojigata actitud de la presidenta tica, Laura Chinchilla, quien en los albores del escándalo destituyó a su Viceministra, dizque para garantizarle tiempo para que se defendiera. ¡Claaaro! No pocos dicen que con este acto la mandataria pretendía dar un golpe de opinión que le ayudara a mejorar su imagen (hoy más baja que los niveles de azúcar del titular de Karina), pero que el tiro le salió por la culata. Olvidó una regla de oro: los actos privados de una mujer que se enamora, como todas, y que quiere darle gusto a su elegido son ampliamente justificados por la gente. Y punto. Que las imágenes hayan caído en manos equivocadas, es otra cosa. En fin, para Karina va mi abrazo solidario, y para 'Pequis', un llamado a la valentía. Que exija respeto, que pida ubicar a los responsables de vulnerar su privacidad. Recuerde, 'Pequis', que usted lo pidió y que es solo suyo. ¿Qué espera? Hasta luego.
ESTHER BALAC
Para EL TIEMPO
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