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Cirugía plástica, a otro costo

Por: CLAUDIA CERÓN CORAL | 12:06 a.m. | 07 de Marzo del 2011

Doctor César Barrera

El doctor César Barrera, del Hospital El Tunal, realiza la liposucción a Mariana.

Foto: Claudia Rubio / EL TIEMPO.

En instituciones públicas, universidades y cajas de compensación hay opciones a precios cómodos.

La cirugía estética es para gente sana, por eso, pensar que una institución pública o un hospital universitario utilice sus salas de cirugía para hacer aumento de senos, liposucción, arreglo de nariz o nalgas, y no para curar a enfermos, es algo que no estaba en el presupuesto de sus directores médicos.

Sin embargo, la realidad superó esa premisa y llevó a que varios centros de salud de alto nivel, incluidas instituciones universitarias y hospitales públicos, revaluaran su postura.

El Hospital El Tunal, uno de los más importantes de la red distrital, tuvo que hacerlo. El doctor César Barrera, cirujano plástico, reconoce que fue una decisión a la que llegaron después de ver la cantidad de pacientes que les llegaban con graves complicaciones por cirugías plásticas mal hechas en instituciones de 'garaje'. Uno de esos casos fue el de una paciente que llegó con una infección generalizada a urgencias. Cuando se daba por muerta, los especialistas lograron salvarla y duró cuatro meses hospitalizada. El costo: 48 millones de pesos.

El hospital, en el sur de Bogotá, recibe con frecuencia urgencias de casos que se complican, pero también, de personas que se inyectan aceite de cocina o cera para aumentar las nalgas o con lesiones severas con ácido hialurónico, por ejemplo.

Situaciones similares llevaron a que el Hospital Universitario San Ignacio, en Bogotá, también optara por abrir un programa de cirugía estética a bajo costo. Muchas de las cirugías que se complican les llegan como urgencias a sus servicios médicos.

Según los especialistas, las instituciones lograron ofrecer una solución a las personas que sueñan con una cirugía o un tratamiento estético, pero que recurren a sitios sin experiencia, a precios bajos y con un alto riesgo.

Por seguridad y precio

Pero los programas de cirugías a bajo costo han tenido detractores, pues muchos especialistas y aún directores de centros hospitalarios consideran que estas instituciones deben enfocar su servicio a los enfermos, y no a los sanos.

Los especialistas consultados consideran que todas las personas tienen derecho a acceder a este tipo de cirugías, pero con seguridad. Esto, dicen, redunda en beneficio del paciente y evita los riesgos de procedimientos mal hechos.

Como dice el doctor Leyva, del Hospital San Ignacio, "nos dijeron que era un programa light, porque la población a la que normalmente atendemos en todas las especialidades son afiliados a las EPS, de estratos 2, 3 y 4".

"Se trata de competir con precios, dice el doctor Jorge Cantini, jefe del programa de cirugía plástica del Hospital San José. La idea es que como hospital universitario tenemos gente en formación, médicos graduados que están haciendo la residencia en cirugía plástica y esto nos da una oportunidad de ofrecer, como hospital, tarifas más bajas que las clínicas privadas, pero poniendo nuestra infraestructura y experiencia".

Ante los costos de la cirugía estética, que no tiene cobertura de ningún régimen de salud, los programas a bajo costo son una opción. Mientras un aumento de senos en una clínica privada (con experiencia y reconocimiento) puede costar desde 7 millones de pesos, los programas de bajo costo pueden cobrar por el mismo procedimiento desde cuatro millones y medio de pesos.

Por el contrario, los sitios sin experiencia llegan a cobrar hasta dos millones de pesos por todo el procedimiento. Según los cirujanos, es un costo que genera dudas porque tan solo las prótesis seguras cuestan un millón de pesos.

Para más gente

Además de la seguridad, la cirugía estética a menor costo permite que más gente pueda acceder a ellas por el valor y las facilidades de pago. Esta fue la razón para que uno de los pioneros en este tipo de programas, el Hospital Universitario del Valle, en Cali, decidiera, hace algunos años, abrir la oferta para pacientes con menores recursos.

El doctor Claudio Ángel, director de cirugía estética de este centro, contó que, tras una rendición de cuentas de la gobernación en la época de Angelino Garzón, y cuando el director del Hospital era el actual alcalde, Jorge Iván Ospina, se lanzó la propuesta en un consejo televisado. Se dijo, en ese entonces, que el hospital podría atender a personas de menores recursos para hacer cirugía plástica estética. Al día siguiente, las filas eran enormes para solicitar esa consulta.

El doctor Jorge Cantini, del Hospital San José, compara esta opción con la que ofrecen las facultades de derecho. "Quien no tiene para pagar los costos de un abogado privado recurre a los consultorios jurídicos. Nosotros, como institución educativa de salud, tenemos la opción de ofrecer esa misma figura. Somos un equipo de cirujanos plásticos y otro de médicos ya graduados que están haciendo su especialización, esto nos permite atender a más pacientes, tenemos tarifas de hospital y el respaldo de nuestra infraestructura hospitalaria. El responsable de la cirugía es el especialista y los residentes están bajo su supervisión".

El presidente de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, doctor Juan Hernando Santamaría, afirma que este tipo de programas, incluidos dentro de la formación de los especialistas y en los hospitales universitarios es un derecho que tiene cada institución. En su opinión, se le presta un servicio al paciente, se hace el entrenamiento del médico bajo la supervisión del especialista y la institución obtiene recursos adicionales. "Lo importante -dice- es que se presta un servicio seguro y los pacientes tienen otra opción más económica pero confiable".

El doctor Cantini, quien además de ser jefe del programa en el Hospital San José, tiene su clínica privada, considera que la cirugía a bajo costo no riñe con los procedimientos de instituciones particulares. "Como médico tengo la obligación ética de darles a todas las personas la opción. En mi consultorio atiendo a quienes pueden pagar tarifas comerciales; en el hospital, a quienes no pueden". Lo mismo opinan los doctores Barrera y Leyva, del Tunal y San Ignacio, quienes también trabajan en clínicas privadas.

En las cajas de compensación
Beneficios para personas que quieren hacerse cirugías.

Mariana es joven, hermosa y quiere verse mejor, pero como reconoce que no le gusta el ejercicio, decidió hacerse una liposucción para bajar los gorditos de su abdomen.

Como instrumentadora quirúrgica conoce bien las instituciones de salud del Distrito, por eso decidió hacerse la operación en el Hospital El Tunal, en el sur de Bogotá. Adicionalmente, tiene otra ventaja: allí es más barato. Según cotizó, en esta entidad su cirugía le costó un 40 por ciento menos que en una clínica privada.

Por otra parte, varias cajas de compensación del país también ofrecen el programa de cirugía social. Una de ellas es Colsubsidio. El director de la clínica, Juan Francisco Albornoz, dijo: "podemos darle una oferta adicional a nuestro usuario con el programa de cirugía estética social. De nuestra población afiliada, al menos el 70 por ciento gana menos de cuatro salarios mínimos. Tenemos la infraestructura, los especialistas y las salas. ¿Por qué no ofrecerlo?".

CLAUDIA CERÓN CORAL
REDACCIÓN DOMINGO

 

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