Con la designación de un experto para asuntos de cambio climático y nuevas medidas que buscan reducir las emisiones de gases contaminantes en E.U., inician las acciones del nuevo gobierno.
"Estados Unidos no será rehén de recursos cada vez más limitados, de regímenes hostiles y del calentamiento del planeta", dijo Obama en una ceremonia en la Casa Blanca.
"No nos quedaremos de brazos cruzados sólo porque actuar es difícil. Es el momento de tomar las decisiones difíciles", agregó.
Las iniciativas anunciadas son un nuevo cuestionamiento a las políticas del gobierno anterior. En ese sentido, Obama destacó que no sólo lo impulsa la lucha contra el calentamiento global: también espera reducir la dependencia energética de Estados Unidos de recursos provenientes de regiones conflictivas del mundo, y crear nuevos empleos.
La ruptura con las políticas medioambientales del ex presidente George W. Bush, muy esperada por buena parte de la comunidad internacional, se concretó el lunes 26 de enenero, con la nominación de un delegado a cargo del tema del calentamiento global.
La secretaria de Estado Hillary Clinton nombró para este fin a Todd Stern, quien tuvo además un importante papel en las negociaciones del Protocolo de Kyoto, de 1997 a 1999, según un funcionario del Departamento de Estado.
"Con la nominación de un delegado especial, enviamos el mensaje inequívoco de que Estados Unidos será enérgico, determinado, estratégico y serio en la respuesta al cambio climático y a un problema vinculado: la propia energía", declaró la nueva jefa de la diplomacia estadounidense.
Por su parte Obama firmó, a menos de una semana de su investidura, los primeros documentos relativos a la energía y el medio ambiente, para estimular el desarrollo de vehículos que consuman menos combustible y para reducir la dependencia energética del exterior.
El presidente pidió a la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, por su sigla en inglés) que reexamine la posibilidad de conceder al estado de California (oeste), a la vanguardia en medidas ecológicas.
Por su parte, el gobierno de Bush había bloqueado los esfuerzos de California y de una docena de otros estados de imponer sus propios límites a las emisiones de dióxido de carbono, por lo que el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, celebró ambos anuncios.
Obama también ordenó al Departamento de Transporte que establezca los lineamientos para garantizar que el parque automotor estadounidense alcance una eficiencia, de aquí a 2020, de un promedio de 56 km por 3,78 litros.
La reexaminación de la demanda de exención californiana "merece los aplausos más enérgicos", según Carl Pope, del poderoso grupo de Protección del Medioambiente Sierra Club.
Pope destacó que Obama "hace del gobierno federal no un obstáculo, sino una fuerza positiva de cambio" y señaló que 15 estados esperan aplicar las mismas normas que California.
La negativa de Bush de firmar el Protocolo de Kyoto, que establecía cuotas vinculantes de emisiones de gases de efecto invernadero, fue denunciada por los defensores del medio ambiente como un importante obstáculo para luchar internacionalmente de forma eficaz contra el calentamiento global.
No obstante, "la época en que Washington arrastraba los pies terminó", dijo Obama.
Las nuevas medidas deberían forzar a la industria automotriz a producir vehículos que consuman menos combustible y sean más respetuosos del medio ambiente, lo que representa un desafío adicional para un sector afectado por la crisis económica y que actualmente lucha por su supervivencia.
Washington
AFP
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