Tinder con hijos: la vida en las redes tras la separación

Tinder con hijos: la vida en las redes tras la separación

Actualmente, personas mayores de 40 años son los principales usuarios de estas ‘apps’ de citas.

Seis preocupaciones digitales de las parejas / Opinión

Con hijos o sin ellos, el pool de personas que retornan a la vida de soltero no para de crecer.

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123rf

19 de mayo 2018 , 10:52 p.m.

“De vacaciones o en la fiesta de 15 de la hija. Es bastante común toparse en Tinder con fotos de hombres con sus hijos. Lejos de resultarme enternecedor, me molesta mucho que los expongan de esa manera en una red pública, así como también me parece pésimo que usen las fotos de sus hijos para anotarse puntos en una red social donde están de levante”, dice Soledad, de 41 años y usuaria de Tinder, para quien lo que corresponde es que, únicamente, “aclaren en la descripción de su perfil si tienen chicos y de qué edades, porque eso puede ser determinante al momento de darle like o no”.

Cómo interactuar en las redes sociales –en las masivas, como Facebook o Instagram, y en las de citas, como Tinder, Happn o Match– tras un divorcio o una separación con hijos de por medio es una pregunta cuya respuesta divide. En un extremo están aquellos que dan de baja sus perfiles familiares para abrir uno nuevo, de soltero, que refleje el cambio de vida que se proponen. En el otro, quienes mantienen una continuidad en los canales virtuales, incluso, en algunos casos, tratando de sacar partido de esa imagen de buen padre o buena madre que proyectan las fotos familiares.

“A la hora de buscar pareja, los hijos suelen ser un factor determinante”, advierte un informe de la app de citas Happn que señala que explicitar en el perfil que se es padre juega en contra de los varones, pero no tanto de las mujeres. “En el caso de los hombres, el 96 por ciento de los perfiles más exitosos declara ser soltero sin hijos, lo cual contrasta con el 24 por ciento de las mujeres que aclaran ser solteras sin hijos”, añade el estudio. La estadística contradice la creencia popular de que el hombre que se exhibe como buen padre incrementa sus posibilidades a la hora del levante. Y es que las redes sociales tienen sus propias reglas.

Con hijos o sin ellos, el pool de personas que retornan a la vida de soltero no para de crecer. Hoy, por cada dos matrimonios que se producen en Buenos Aires hay un divorcio. Y eso sin contar las separaciones de hecho que no se formalizan.Dos de cada tres matrimonios duran al menos 9 años antes de su disolución formal. Para ellos, la ruptura suele ocurrir a una edad promedio de 47 años, y para ellas, de 44.

Solteros en las redes

“Muchas amigas me contaban que usaban Badoo, pero a mí no me interesaba porque esa aplicación tenía otra connotación, eran intereses momentáneos. Un día me salió un anuncio con corazoncitos en la pantalla de la compu que me decía ‘conozca a su pareja’ y entré de curiosidad”, cuenta María Elena Loewenthal, de 51 años, que hace dos años y medio formó pareja a través de la plataforma de citas Match.com.

Para entonces, María Elena ya se había divorciado en dos ocasiones, con tres hijos de sus matrimonios, y acababa de finalizar una tercera relación que no había llegado a formalizar. Su caso ilustra la mayor proporción de personas que ingresa hoy a plataformas creadas para formar parejas. El estudio ‘Solteros en Latinoamérica’ elaborado por Match.com con encuestas realizadas a 4.000 usuarios de esta app revela que “la mayor cantidad de solteros (42 por ciento) son personas de 50 a 59 años, seguidos por personas de entre 40 y 49 años (29 por ciento)”. El 34,5 por ciento de los usuarios de Match.com son divorciados, de los cuales el 68 % tiene al menos un hijo.

“Buscar una nueva pareja después de una separación o viudez a los 40 o 50 años es cada vez más común. De hecho son las personas que están abiertas a encontrar el amor online”, afirma Clarissa Assumpção, directora de Marketing Match Group Brasil y Latinoamérica.

Las estadísticas de esta plataforma no difieren de las de otras del mismo rubro. “Este año en Happn hubo un 39 por ciento más de usuarios nuevos en Argentina, y entre estos nuevos usuarios el rango de edad que más aumentó es el de los mayores de 45, con un incremento del 70 por ciento”, comenta Claire Certain, directora de Tendencias de Happn, app de citas que, gracias a la geolocalización de los smartphone, permite interactuar a dos personas que se cruzan en el camino. Happn indica al usuario en tiempo real que otro está cerca.

“La gente de más de 40 tiene menos tiempo para salir y conocer a otros, y por eso las aplicaciones se popularizan entre los miembros de ese grupo”, agrega.

Lejos de la idea de que las redes como Tinder son herramientas propias del público millennial, los datos señalan que es mayoritaria la proporción de usuarios que no son nativos digitales y que enfrentan la búsqueda de pareja o relación ocasional en un contexto muy distinto al que reinaba cuando formalizaron su anterior matrimonio.

De ahí que muchos traten de replicar en el mundo virtual conductas aplicables para el levante en el mundo real. “Salir con hijos, ya sea a hacer las compras como a comer, aumenta significativamente las posibilidades de iniciar una charla con una mujer”, asegura Ernesto Fader, de 42, separado y usuario de Tinder y Happn, que plantea: “¿Por qué eso mismo no va a funcionar en las redes?”.

Sabrina Leme, divorciada, de 44, es de la opinión contraria: “Me parece no solo de mal gusto poner fotos con hijos en redes de citas, sino que creo que también espanta a muchos (en especial a muchos varones). Pero tampoco creo que haya que ocultar que una tiene hijos o que estuvo casada. Ningún extremo es bueno”.

“Con respecto a la exposición o no de los hijos en las redes sociales, muchas veces una ve que quienes tienen hijos dejan de subir a redes sociales fotos de tipo familiar, no para ocultar que se es padre o madre, sino para enfatizar que aquí lo que se busca es un lugar propio, no familiar”, comenta la psicoanalista Mariana Davidovich. “Incluso, a veces optan por hacer un Facebook aparte, en el que buscan reflejar el nuevo momento que están viviendo”, agrega.En últimas, no hay que olvidar que son personas que “intentan reconstruir su vida amorosa”, añade el psicólogo especialista en vínculos Sebastián Girona.

Obsesivos compulsivos

Mostrándose como un padre o madre presente u ocultando cualquier rastro de la vida familiar, no hay duda de que este tipo de usuarios retornan a la vida de solteros y se zambullen en las redes sociales con gran ímpetu. “Lo veo como algo natural en esta época, las redes sociales son un medio de muy fácil acceso y que permite volver a rearmarse socialmente luego del impacto demoledor que implica una separación, en especial después de muchos años de pareja”, opina Marcelo Soler, de 39 años. “Igual pienso que hay que hacerlo con inteligencia y no sobreexponerse. No es necesario hacer mucho énfasis en que uno está solo y disponible”, asegura.

Marcelo admite que, si bien no modificó sensiblemente su perfil de Facebook al separarse, “mi participación se volvió más fluida que antes”. De hecho, su actual pareja es fruto del reencuentro con una excompañera de facultad por medio de las redes. “Nos reencontramos a través de otros excompañeros con los que también me había contactado por internet, pero nuestra relación comenzó y se reforzó gracias al contacto que fuimos afianzando mediante las redes”, dice.

Mercedes Fola, de 43 años y divorciada, observa: “en mis amigos varones que se separaron, el uso de Tinder y Happn es una cosa compulsiva. Lo usan todo el tiempo, dan like todo el tiempo y sus fines de semana son: ‘El viernes salgo con A; el sábado, con B ,y el domingo, con C’. Claro que cuando les pregunto el lunes cómo les fue, me dicen ‘un desastre’. Las mujeres en general le ponemos un poco más de fantasía, y terminamos saliendo dos o tres veces con un chico que conocemos en Tinder, hasta que nos desilusiona por completo”.

“Hay cierto imperativo de época sobre las personas separadas, que necesitan desesperadamente volver a estar en pareja, pasando de largo el tiempo de tristeza que implica el duelo”, afirma Davidovich y asegura que “las redes sociales también ofrecen la posibilidad de taponar rápidamente esa angustia, salteando incluso la palabra, la seducción, el encuentro, y simplemente enfrentarse cuerpo a cuerpo”.

“Existe un prejuicio fuerte sobre el hecho de que las redes sociales son para encontrar relaciones de poca profundidad, pero más allá de que el prejuicio tenga cierto sustento en la realidad, hoy en día mucha gente entabla relaciones a través de la tecnología y existen numerosos casos que superaron la liviandad que predomina en esta época y en las apps. Tengan hijos o no”, concluye Girona.

Sebastián A. Ríos
- La Nación - Argentina
Twitter: @sebastrios

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