Noticias falsas: La ‘serpiente’ que envenena a Facebook

Noticias falsas: La ‘serpiente’ que envenena a Facebook

Gobiernos de Europa alzan la voz y adoptan  medidas para enfrentar cuanto antes este problema.

Carnaval de Düsseldorf, Alemania

La lucha contra las noticias falsas en la red se coló en la edición de este año del carnaval de Düsseldorf, Alemania.

Foto:

Ina Fassbender / AFP

27 de enero 2018 , 10:26 p.m.

El debate sobre el papel que las redes sociales han jugado en la amplificación de noticias falsas y el efecto nocivo que estas pueden haber tenido sobre procesos electorales alcanzó esta semana nuevos niveles de intensidad con voces dentro y fuera de Silicon Valley cuestionando si, en el proceso de conectar a millones de usuarios, empresas como Facebook, Twitter y Google han terminado por convertirse en una amenaza para la democracia.

En un inusual ‘mea culpa’, Samidh Chakrabarti, la responsable de producto de colaboración cívica de Facebook, admitió en un comunicado que la red social más usada del planeta (casi 2.000 millones de usuarios activos) ha sido utilizada de formas imprevistas con “repercusiones sociales que nunca se anticiparon”. Entre ellas: los discursos de odio, episodios de acoso y la hoy innegable injerencia rusa mediante la difusión de noticias falsas durante procesos electorales clave, como en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

“En el mejor de los casos, Facebook nos permite expresarnos y actuar. En el peor, posibilita a las personas difundir información errónea y corroer la democracia”, dijo. “Incluso un puñado de historias deliberadamente engañosas puede tener consecuencias peligrosas”, concluyó.

Como si esto fuera poco, Katie Harbath, quien dirige el equipo de Facebook que entabla relaciones con gobiernos de todo el mundo, escribió en un blog: “Desde la Primavera Árabe hasta elecciones contundentes en todo el mundo, las redes sociales parecían algo positivo”, pero “la última campaña presidencial en Estados Unidos cambió eso, con una interferencia extranjera que Facebook debería haber identificado con más rapidez, hasta el surgimiento de las ‘noticias falsas’ y las cámaras de eco”.

Ninguna de las dos fue una reacción casual. La presión sobre Facebook y otras redes aumenta día a día, especialmente desde Europa, donde el tema del impacto de las noticias falsas se toma muy en serio.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció una ley para controlar, limitar y castigar su propagación en internet durante el periodo electoral. “Vamos a hacer evolucionar nuestro aparato jurídico para proteger la vida democrática de las noticias falsas”, puntualizó.

Por su parte, el gobierno británico se dispone a crear una unidad especializada en combatir la desinformación. Un portavoz de la primera ministra Theresa May explicó que “el gobierno responderá con un mayor y mejor uso de las comunicaciones de seguridad nacional para abordar estos desafíos complejos”.

Alemania amenaza con multar a empresas como Facebook, Twitter y YouTube con hasta 50 millones de euros si se niegan a eliminar publicaciones ilegales

Alemania acaba de comenzar a aplicar la ley más estricta de Europa destinada a frenar el discurso de odio y las noticias falsas en las redes sociales, y amenaza con multar a empresas como Facebook, Twitter y YouTube (propiedad de Google) con hasta 50 millones de euros si se niegan a eliminar publicaciones ilegales.

Y hasta el papa Francisco intervino. En un texto titulado ‘Fake news y periodismo de paz’, el sumo pontífice se remontó al Jardín del Edén para ilustrar lo que llamó la ‘lógica de la serpiente’. Eva fue engañada, recordó, por una serpiente que comenzó “con una afirmación verdadera, pero solo en parte”. El efecto de esta falsedad, dijo el Papa, la llevó a “desoír la recomendación paternal de Dios”.

Como si la comparación con el Diablo no fuera suficientemente tajante, George Soros subió las apuestas. Durante la reciente cumbre del Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza, el millonario de origen húngaro comparó a las plataformas de internet con compañías de juegos de azar que, señaló, “podrían estar perjudicando permanentemente la atención humana”. Soros subrayó que le preocupa que algunas compañías de medios sociales y tecnología puedan caer en “matrimonios no santos” con regímenes cuestionables, para crear una “red de control totalitario”. Tras lo cual clamó por impuestos y controles contra ellas.

Cambio de rumbo

Parece poco probable que el poderío económico de Facebook o Google se vea amenazado. Pero no cabe duda de que sus directivos han acusado el golpe de verse señalados por el manejo inadecuado de la información que difunden sus plataformas, lo cual afecta su credibilidad, su respetabilidad, y por tanto, su negocio.

De allí que los anuncios sobre cambios y controles se sucedan con cada vez mayor rapidez.

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, dijo hace poco que su “meta personal” en este 2018 es “arreglar” la red social.


La compañía ya admitió que fue lenta al reconocer el mal uso dado a su plataforma, y desde el año pasado ha venido anunciando medidas entre las que se encuentran la asociación con grandes organizaciones internacionales para hacer seguimiento a las publicaciones denunciadas o el uso de una amplia gama de recursos, desde miles de revisores humanos hasta técnicas de inteligencia artificial para identificar comportamientos irregulares.

Facebook también se dijo presta a colaborar con Google y Twitter en las investigaciones para revelar las consecuencias de la injerencia rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses.

Los anuncios de las últimas semanas ilustran el plan de la empresa. Con un cambio en el algoritmo, Facebook quiere mostrar “más contenido de amigos y menos noticias”. Facebook fue fundada, recordó Zuckerberg, para compartir experiencias memorables de la vida diaria.

Pero eso no convenció a la prensa mundial. Rupert Murdoch, el empresario que dirige el conglomerado de medios News Corp, ripostó que si la red social de Mark Zuckerberg quiere noticias confiables, debería empezar por pagarles una tarifa a los medios de comunicación que las producen.

La otra estrategia de Facebook es confiar en la opinión de los usuarios para determinar la fiabilidad de las fuentes de información. Es un plan que ya se probó en el pasado, con ‘sellos de calidad’ junto a las noticias. El experimento descubrió que la gente calificaba los contenidos a partir de sus posiciones ideológicas y fue eventualmente suspendido.

Los analistas creen que con las medidas más recientes Zuckerberg no solo busca limitar el contenido de noticias (falsas o no), sino que trata de hacer más amigable la experiencia de su red al omitir temas polémicos, indignantes o de plano deprimentes.

Miguel Jaramillo, estratega digital, dice que si bien la nueva medida plantea un regreso a la esencia de la red, “nuestros círculos personales podrían ser emisores de información falsa”.

Las propuestas de los líderes europeos para poner en cintura el fenómeno de la desinformación son tan comprensibles como urgentes, pero algunos expertos alertan que el remedio podría salir más caro que la enfermedad. “El problema es que se podrían convertir en el vehículo perfecto para imponer esquemas de regulación que van a terminar traduciéndose en censura”, advirtió Carlos Cortés, consultor en regulación de internet.
En todo caso, si Facebook y otras redes no actúan, está claro que varios gobiernos sí lo harán.

El panorama de las ‘fake news’ en Colombia

En el país se han propagado mentiras virales en WhastApp, de viajes gratuitos por Avianca hasta los supuestos sueldos de $1’800.000 a los guerrilleros por desmovilizarse o el uso del eCenso para robarse las elecciones.

Según José Flores, abogado y Ph. D. en Ciencia Política, las noticias falsas son un tema global que está proliferando en todas las democracias debido al efecto de las redes sociales en la difusión de la información. El abogado considera que en Colombia el panorama de las ‘fake news’ en la campaña presidencial 2018 generará un “espacio contaminado".

"Es de esperarse que las campañas políticas vayan a producir muchas noticias falsas respecto a sus rivales.
Es sabido que una vez se difunde una mentira y se vuelve viral, la rectificación llega muy tarde o no llega. Y así llegue, quienes leyeron la información falsa se quedan con la idea de que era verdadera", señaló el experto.

Según Flores, el periodo electoral es una época particularmente fértil para la proliferación de la propaganda.

Para frenar intentos de manipulación y a raíz de posibles amenazas de ataques digitales que pudieran afectar el proceso electoral nacional, el presidente Juan Manuel Santos anunció hace unos días que se "robustecerán las medidas preventivas para prevenir ataques cibernéticos", incluso aludiendo brevemente a los rumores de un 'Rusiagate'.

En su anuncio más concreto, Santos indicó que se dará forma a un puesto de mando unificado que estaría compuesto por personal de las Fuerzas Militares, la Policía, la Registraduría y el Ministerio de las TIC.

"Lo hemos visto en otros países, y también Colombia, durante el plebiscito (sobre el acuerdo de paz de 2016), fue objeto de múltiples ataques cibernéticos a la web de la Registraduría. Pero todos fueron neutralizados" declaró.

Además, pidió responsabilidad para "garantizar un debate electoral serio, sin manipulaciones".

TECNOLOGÍA
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