Ni internet ni las redes sociales son gratis: usted paga con sus datos

Ni internet ni las redes sociales son gratis: usted paga con sus datos

El negocio del internet se basa en los datos y la protección de ellos depende de usted.

redes sociales

Las redes sociales tienen registro de las actividades del usuario.

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Derf

18 de abril 2018 , 06:48 p.m.

Hay que ser claros. Nada es gratis en internet, es más, el solo hecho de navegar en la web tiene un precio. Así como cuando usted va a un supermercado y da dinero para adquirir el producto que quiere, en este caso si desea usar algunos servicios en internet debe hacer algo a cambio: entregar sus datos.

Es la regla que ha imperado, desde su existencia, en el mundo online. Y la premisa se traslada a casi todos los escenarios relacionados con la tecnología. Si compra un celular, ya sea Android o iOS, debe inicialmente crear un perfil con todos sus datos básicos e ingresar su correo electrónico para poderlo usar.

Y cuando accede a redes sociales, descarga una app gratis, juega, ingresa a su mail, usa Waze o Google Maps sucede lo mismo. Dar nuestra información a las plataformas es una práctica de la que, muchas veces, ya ni siquiera nos percatamos.

Pero el escándalo de filtración de datos que enfrenta Facebook luego de que se conociera que la firma Cambridge Analytica obtuvo la información de 87 millones de usuarios de la red social para crear un programa informático que permitiera perfilarlos y manipularlos durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos generó una alerta sin precedentes.

El hecho despertó esa consciencia que, hasta el momento, parecía mantenerse en reposo. ¿Qué puede pasar con la información que estamos entregando cada segundo que permanecemos en la red?

El cofundador de Facebook, Mark Zuckerberg, testificó la semana pasada ante el Congreso de Estados Unidos para dar explicaciones sobre el tema. Aunque evadió muchos de los interrogantes y dijo que su compañía no vende información, sí admitió que recopila los datos de los usuarios, incluso de quienes nunca ingresaron a Facebook.

Las redes sociales tienen registro de dónde navega, qué páginas buscó, con qué tipo de publicaciones interactuó, con quién habló y mucho más. En otras palabras cualquier movimiento que haga dentro de la red social (y también por fuera) está monitoreado.

Camilo Gutiérrez, jefe del Laboratorio de Investigación de Eset Latinoamérica, explica que “por el solo hecho de ingresar a la red social, están adquiriendo esa información. En los términos y condiciones les dicen a los usuarios que todos esos datos se pueden utilizar para compañías de márketing, campañas de publicidad o estrategias para mejorar la experiencia dentro de la red”.

Pero la crisis que atraviesa la empresa de Zuckerberg produjo reacciones drásticas e incluso se crearon tendencias, como #DeleteFacebook, para promover la eliminación de los perfiles. Sin embargo, algunos expertos afirman que es importante aprovechar esta situación para destacar, con mayor fuerza, la responsabilidad que tienen los usuarios.

“Es algo que ya sabíamos y de lo que se viene hablando. No es generar pánico, estamos en un mundo en el que cada vez más vamos hacia la hiperconectividad. Ya hay relojes, carros inteligentes y otros dispositivos con los que compartimos información. Lo importante es hacerlo de manera adecuada”, explica Gutiérrez.

No es generar pánico, estamos en un mundo en el que cada vez más vamos hacia la hiperconectividad

Claro, en el caso de Cambridge Analytica la diferencia es que se usaron los datos de los usuarios para un propósito del que nunca fueron informados. De hecho, el test psicológico con el que se recolectó la información era presentado con fines netamente científicos. Pero lo que es claro es que en cualquier situación el proceso de divulgación de información empieza por el usuario. Usted es el que autoriza qué comparte y con quién.

Roberto Martínez, analista de la firma de ciberseguridad Kaspersky, explica que hay dos categorías de datos. La primera son los básicos que entregamos a las plataformas para crear un perfil, como el número de teléfono, el correo o la fecha de nacimiento. Por otro lado, están los megadatos que, según el experto, “es información que se genera de manera indirecta y que no necesariamente proporcionamos sino que por el simple hecho de estar utilizando esa red se está produciendo”. Ejemplo, la información de ubicación o los likes.

Por eso, dicen los expertos, es importante saber a qué tipo de apps les estamos dando autorización para acceder a través de nuestras redes sociales. Muchas veces, por afán, ingresamos a una aplicación usando Facebook, sin ni siquiera mirar los requerimientos que solicita.

El criterio para autorizar los permisos depende del uso que se le vaya a dar a esa app, dicen los especialistas. “Si un juego, por ejemplo, empieza a pedir mucha información hay que sospechar. Hay apps de linterna que pedían poder mandar y recibir mensajes, acceder a ubicación, internet, etc. Si se encuentra con algo así busque una opción parecida pero que no pida tanto”, dice Gutiérrez.

Martínez coincide en que se debe partir del principio de entregar la menor información posible. “Si la red social me da la opción de compartir mi correo, podría deshabilitarla”, dice.

Leer los términos y condiciones también es un paso fundamental. Aunque es un proceso engorroso, pues la información proporcionada es demasiado extensa, Martínez recomienda, por lo menos, remitirse al apartado de privacidad.

“Al final no toda la gente tiene el conocimiento técnico o legal para poder entender todas las cláusulas, pero normalmente vienen por apartados así que nos podemos enfocar en la parte de privacidad y no necesariamente leer toda la información”, dice.

Luego de realizar este proceso de ‘generación de consciencia’ es esencial que mire las posibilidades de configuración de privacidad que tiene en cada red social. Tras el escándalo, Facebook ha anunciado una serie de medidas para facilitar el acceso a estas opciones.

Normalmente los términos y condiciones vienen por apartados así que nos podemos enfocar en la parte de privacidad y no necesariamente leer toda la información

Con solo ingresar a configuración, en el menú principal ubicado en la parte superior izquierda, y elegir ‘Aplicaciones’ podrá ver la lista de todas las apps en las que ha iniciado sesión a través de Facebook. Puede eliminarlas y modificar la información a las que tienen acceso.

En la pestaña de ‘Anuncios’ se encontrará con los factores que influyen en la publicidad que le puede aparecer. Allí hay una lista de sus intereses que son los temas que a usted le pueden concernir, según la red, teniendo en cuenta las páginas a las que ingresó o les dio like.

Facebook le da la opción de descargar un archivo con todos los datos almacenados y el registro de cada actividad realizada. Debe ir a configuración y debajo de sus datos personales verá el aviso ‘Descarga una copia de tu información’.

En Twitter e Instagram hallará opciones parecidas. En la pestaña ‘Tus datos de Twitter’ verá, entre otros datos, las aplicaciones que Twitter obtuvo de sus dispositivos móviles para mostrarle contenido más relevante y los intereses que se adaptaron a usted, según su perfil y actividad. Al igual que en Facebook, puede descargar un archivo con todo el historial de tuits.

En resumen, si quiere tener un mayor control de sus datos tómese el tiempo para entender a qué tipo de información van a tener acceso los proveedores de esa red social, reflexione hasta qué punto lo puede afectar y acceda a la configuración de cada una para deshabilitar las opciones con las que no esté de acuerdo.

Ana María Velásquez Durán
TECNÓSFERA
durana@eltiempo.com@Anamariavd19

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