El sueño de 36 aprendices del Sena que llegaron hasta Silicon Valley

El sueño de 36 aprendices del Sena que llegaron hasta Silicon Valley

Fueron los ganadores de SENASoft y como premio visitaron las empresas de tecnología más importantes.

El sueño de un grupo de aprendices que llegó hasta Silicon Valley El sueño de un grupo de aprendices que llegó hasta Silicon Valley

El sueño de un grupo de aprendices que llegó hasta Silicon Valley

20 de diciembre 2016 , 09:37 p.m.

Cuando Mateo Castro llegó a las instalaciones de Google, en Silicon Valley, no sabía a dónde mirar ni qué hacer, solo se movía ansioso por aquel pedazo de la cuna de la tecnología en Mountain View, California, mientras decidía si tomarse una foto con la figura gigante del Android o montarse en una de las bicicletas disponibles en la entrada.

A sus 18 años estaba cumpliendo el sueño de su vida: conocer una de las empresas más importantes del mundo, una de las que se convirtieron en inspiración hace unos años cuando, terminando el colegio, decidió que quería ser un desarrollador de aplicaciones.

Estaba junto a 30 aprendices del Sena que, como él, fueron los ganadores de las competencias de SENASoft, un encuentro en el que jóvenes de todo el país, que pertenecen a la red de conocimiento en Informática, Diseño y Desarrollo de Software de la entidad se enfrentan a diferentes pruebas.

Fueron 400 los participantes, pero solo este selecto grupo llegó a la final y consiguió el valioso premio: un viaje a San Francisco, California, y la oportunidad de conocer las mayores compañías de tecnología. Cinco aprendices más, víctimas del conflicto, también se unieron a este viaje.

Castro fue el ganador de ‘Creamás’, una rueda de proyección empresarial en la que los participantes presentaron una idea de negocio. ‘Donamás, salvando vidas desde una app’, fue el proyecto con el que Mateo logró el triunfo. Se trata de una aplicación que busca facilitar el proceso de donación de sangre. Su objetivo es que con solo pulsar un botón se pueda generar una alerta que les llegará a posibles donantes del área y que se podrá visualizar por medio de un mapa.



Esta iniciativa fue la que lo llevó desde el barrio Buenos Aires, en Medellín (Antioquia), a Armenia (Quindío), donde se desarrolló el concurso y finalmente a Microsoft, Cisco, Intel, IBM, Amazon Web Services, Aruba y otras empresas.

Hasta allí llegaron jóvenes de diferentes regiones del país. Catalina Yanguma, de 17 años, fue una de las representantes de Tolima. Pasó de ayudarle a su mamá a hacer rellenas en el municipio de Natagaima a dedicarse al desarrollo de software luego de que se fuera a vivir sola a Ibagué para comenzar su proceso de formación en Análisis en desarrollo de sistemas de la información en el Sena. Ya ha sido elegida como mejor aprendiz en dos periodos y siempre se ha destacado entre un grupo en el que predominan los hombres.

En SENASoft, que se realizó entre el 24 y 27 de octubre de este año, participó en la categoría de ‘Diseño orientado a objetos’, una metodología de diseño de software.

Actualmente trabaja en la creación de una página web para la búsqueda de apartamentos, habitaciones y casas en arriendo en Ibagué y una aplicación de los sitios turísticos del pueblo que la vio nacer.


El recorrido

Todo era nuevo para la mayoría de los jóvenes que comenzaban esta travesía el pasado 26 de noviembre. Era la primera vez que salían del país, la mayoría de ellos nunca había viajado en avión y pocos conocían el mar.

Durante el recorrido, portaron sus chaquetas negras que tenían plasmados los logos del Sena y de Aiesec, organización aliada de la entidad para la realización de este viaje. Con ellas recorrieron maravillados las calles empinadas de San Francisco y el emblemático puente Golden Gate.

Pero las expectativas de las visitas a las empresas eran mayores. “Quiero saber qué es lo que hacen para ser los mejores del mundo”, dijo Daniel Muelas, aprendiz de la regional de Valle del Cauca, que a sus 19 años sueña con crear una organización en Colombia para la protección de la información de los usuarios.

“Todas las empresas han impactado a millones de personas y mi expectativa es saber cómo lo hicieron para yo lograrlo”, dijo Mateo.

Google era la más esperada. Un atardecer los recibió a su llegada. Corrían, se tomaban fotos y no paraban de hacer preguntas a un grupo de colombianos que trabaja allí y que los esperaban para el tour.

‘¿Es posible hacer prácticas aquí?’, ‘¿Siempre buscan facilidades para el usuario como para el desarrollador?’. Los ansiosos jóvenes bombardeaban con sus interrogantes mientras veían el famoso tobogán a la entrada de las oficinas y las piscinas de pelotas en uno de los salones. Al final entendieron la misión principal del gigante de organizar, categorizar y hacer fácil el acceso a la información y de invertir los ingresos y diversificarlos en otros proyectos diferentes al del ya existente famoso buscador.


Las oficinas administrativas de Amazon Web Services fue otra de las paradas. En una hora vieron cómo se instalaron dos bases de datos y cómo se utilizan servidores virtuales en la nube como Amazon EC2.

“Vimos cómo quieren mostrar una solución para cada campo de la informática y dar una facilidad para que uno pueda hacer su empresa de una forma fácil y ágil”, contó David Cortés, uno de los aprendices que sobresalió por ser quien ayudaba a sus compañeros a traducir del inglés al español en empresas como Microsoft y Cisco.

En esta última, recibieron un recorrido en el que entendieron cómo trabaja el centro de escucha de redes sociales que funciona a través de un mapa donde hacen seguimiento a palabras claves; y el papel que juega en la empresa ‘César’, un recepcionista virtual que guía a los visitantes dentro del campus. “Les explicamos, además, cómo obtener información en tiempo real de la manufactura para la toma correcta de decisiones”, dijo Mark Burlini, ingeniero que lleva 16 años trabajando en esta empresa.

Microsoft era otra de las compañías más anheladas. Machine Learning, seguridad y el funcionamiento de Microsoft Azure fueron algunos de los temas de la agenda. Los aprendices también visitaron el ‘garaje’, un espacio para que los empleados trabajen en una idea innovadora durante un tiempo.

“Pudimos probar las gafas HoloLens –que ofrecen la experiencia de realidad aumentada con la integración de hologramas– y se me vinieron un montón de ideas a la cabeza como, por ejemplo, implementar obras de teatro en 3D”, contó Edwin Soto, que estudia medios audiovisuales y que ha alcanzado varios logros en el Sena: se ganó una beca para estudiar una carrera profesional y la oportunidad de viajar a Perú para participar en un programa de certificación de Adobe.

Y es que precisamente, esta visita hace parte de una estrategia de internacionalización de la entidad con la que se busca movilizar a aprendices a diferentes partes del mundo para que reciban procesos de formación. De hecho, en el 2016 un total de 265 de ellos pudieron participar en intercambios gracias a convenios en países como Canadá, México, Brasil, Chile, Italia, Alemania y Francia.



En Silicon Valley fueron tres días de recorrido. Intel e IBM también estuvieron en la lista. En el primero tuvieron la oportunidad de hacer una visita al museo de la compañía, en el que exploraron, entre otras cosas, cómo se hacen los chips.

“El principal desafío para estos jóvenes es encontrar cuáles son las áreas en las cuales pueden innovar. Entre más cerca uno esté de la necesidad más va a poder generar una innovación”, señaló Luis Marín, director del Grupo de Gobierno y Educación de Intel.

Por su paso por Aruba, en una empresa de Hewlett Packard Enterprise, conocieron soluciones tecnológicas en el campo de la infraestructura y la administración. Meridian fue una de las herramientas que más llamó su atención.

Esta es una aplicación que ofrece el servicio de geolocalización interna en un ambiente cerrado. Daniel Cardona, un joven paisa de 17 años y quien adelanta estudios en desarrollo de software, se vio interesado en aplicar esta tecnología para el proyecto en el que trabaja actualmente y que busca evitar la pérdida de perros en su comunidad en la comuna de Manrique, en Medellín. “Es una aplicación para localizar a las mascotas con el celular por medio de un collar que tiene geolocalizadores. Por ejemplo, si el perro se sale del área donde está, la app le notifica”, contó.


Los sueños crecen

Las ganas de emprender y de buscar nuevos horizontes aumentaron para muchos de estos jóvenes luego de la visita a Silicon Valley. La visita que los hizo sentirse orgullosos de sí mismos y que les ayudó a entender las misiones de los grandes tecnológicos como Microsoft, que tiene entre sus objetivos empoderar a las organizaciones en el mundo para que puedan lograr sus metas.

Catalina ve más cerca su sueño de crear una empresa de desarrollo de software y Mateo, por ahora, quiere tener como aliados a la Cruz Roja y a los bancos de sangre de Medellín para crear el primer prototipo de su aplicación y así cumplir su propósito de salvar vidas. “Con este viaje me di cuenta de que todo se puede mejorar y en eso está el futuro, en la mejora continua. Todo se está llevando a la automatización; mientras más eficiente y menos tiempo lleve mucho más fácil va a ser la vida, de eso se trata la tecnología”, dice el joven.



El reto es que desde los centros de formación se sigan construyendo estos sueños que empiezan pequeños pero que en el camino se convierten en gigantes transformadores del mundo.

En noviembre del 2017 se realizará una nueva edición de SENASoft, que tendrá su sede en Cartago (Valle). Para esa fecha, ya se empiezan a tejer ideas. “Queremos aprovechar el uso de una impresora 3D para que los aprendices puedan hacer sus propios diseños de drones en ella”, explicó Erick Puerta, instructor del área de tecnologías de la información de esa regional, que junto con otros cuatro instructores tuvo la oportunidad de viajar a San Francisco con los aprendices tras ganar un concurso en el que se escogían los mejores artículos que expusieran su trabajo en las áreas Tic.

De regreso a Colombia, los aprendices fueron recibidos por el director del Sena, Alfonso Prada, quien durante el acto de bienvenida destacó el papel que cumplen estos jóvenes, que serán “vanguardia del desarrollo tecnológico para el país”. “Mírenlos muy bien porque seguramente aquí está sentado el futuro Steve Jobs que forme las mejores compañías de tecnología”, sentenció.

Y es que las ilusiones de estos jóvenes parecen no tener límites. Frases como las de Edwin Soto lo demuestran: “Después de todo lo que he vivido, no me da miedo soñar”.

ANA MARÍA VELÁSQUEZ DURÁN
Redacción Tecnósfera
Por invitación del Sena. San Francisco, California.
En Twitter: @ANAMARIAVD19

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