Estupefacientes dice que DEA está preocupada por mal manejo de bienes
Por: REDACCIÓN POLÍTICA | 2:56 p.m. | 09 de Marzo del 2011
Las denuncias de la DNE motivaron un enfrentamiento entre los conservadores y el Miniterior.
Juan Carlos Restrepo, director de la Dirección Nacional de Estupefacientes, señaló que Estados Unidos ha manifestado su preocupación de que "un bien que estaba en manos de la mafia pase a otra mafia".
"La DEA y el Gobierno de los Estados Unidos han demostrado su preocupación de que un bien que estaba en manos de la mafia pase a manos de otra mafia", dijo Restrepo al referirse a las investigaciones por la mala destinación de administradores para las propiedades, entre los que aparecen 12 congresistas y ex congresistas que están siendo investigados preliminarmente.
Agregó: "el país ha pagado muy caro la recuperación de estas bienes, con vidas de miembros de la fuerza pública y esfuerzos económicos, para que los bienes terminen mal administrados".
Señaló que las denuncias que se han revelado acerca de que políticos estaban aprovechando propiedades incautadas a la mafia era un tema conocido.
"Aquí lo que hubo fue un aprovechamiento de bienes de la mafia de gente que creía que podía robarse un bien del Estado, eso es igual que robarse un edifico del Gobierno", dijo Restrepo.
"El aprovechamiento políticos de los bienes era un tema que todos conocían, yo estaba en otro país y sabía de esto", indicó.
Los congresistas investigadosUn fiscal de la Unidad Antinarcóticos compulsó copias de un expediente a la Corte Suprema para que investigue penalmente a 12 congresistas y ex congresistas por su presunta participación en el manejo de bienes incautados a las mafias por la Dirección de Estupefacientes (DNE).
Entre ellos hay 6 conservadores:
Eduardo Enríquez Maya
Miriam Paredes
Óscar Fernando Bravo
Hernán Andrade
Luis Humberto Gómez Gallo y Lucero Cortés.
Además:
Álvaro Ashton
Enrique Caballero
Miguel Pinedo
Javier Cáceres
Rufino Córdoba
Héctor Ospina
Por este hecho, los conservadores acusaron a Vargas Lleras de "mortificar" a su partido.
Rebelión conservadora
Dos hechos precipitaron la rebelión conservadora contra el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras: las denuncias de la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) que involucran a varios congresistas de ese partido en manejo de bienes incautados al narcotráfico, y el temor a que la reestructuración del Estado afecte sus cuotas burocráticas.La 'rebelión' de la bancada 'azul' trascendió desde el pasado martes, durante una cena con los ministros de su partido Juan Carlos Echeverry, de Hacienda; Juan Camilo Restrepo, de Agricultura, y Beatriz Uribe, de Vivienda.
En esa reunión, los congresistas le pidieron a Echeverry que oficiara como vocero ante el presidente Santos para tramitar sus inquietudes, pues Vargas no les daba "garantías".
El mismo Echeverry le confirmó ayer a La W que envió "un mensaje de texto" al Presidente, para pedirle la cita.
Uno de los asistentes a la cena, que habló desde el anonimato, confirmó que una de las quejas que llevarán a Santos es que Vargas "hizo barrida" de conservadores en el Inpec y el Ministerio del Interior.
"Al conservatismo no digo que lo estén barriendo, pero lo han corrido de posiciones importantes que teníamos con el presidente Uribe", dijo el senador de Nariño, Eduardo Enríquez Maya.
"El Partido Conservador está mortificado", dijo Hernán Andrade, uno de los senadores señalados de haber gestionado bienes en la Dirección Nacional de Estupefacientes.
"Es una conspiración contra el Ministro del Interior y, en últimas, contra el Gobierno", dijo el senador liberal Juan Fernando Cristo.
Nuevo encuentro
Envueltos en un aire de tensión, los conservadores volvieron a reunirse el miércoles en la mañana con carácter extraordinario y acordaron introducir una cláusula restrictiva al proyecto de reestructuración del Estado, por temor a la "barrida" de sus cuotas.
Como la cláusula de "seguridad" no estaba redactada, los 'rebeldes' pidieron suspender la plenaria del Senado, en la que el proyecto iba a ser aprobado.
La cancelación de la sesión en verdad se hizo para evitar que Vargas y los conservadores explotaran en recriminaciones y la ley corriera peligro. "Preferí que no se aumentara la temperatura", admitió el presidente del Senado, Armando Benedetti, al explicar su determinación.
El presidente Santos estuvo pendiente de la situación en todo momento.
Vargas, entre tanto, logró la aprobación del Estatuto Anticorrupción, en tercer debate, en la Comisión Primera de la Cámara. No pudo, eso sí, que los legisladores aumentaran a más de 5 años el tiempo de prescripción para delitos de corrupción.
Hacia el mediodía, los conservadores buscaron afanosos apoyo en 'la U', pero una reunión acordada para las 4 de la tarde, con Juan Lozano, presidente de este partido, fue cancelada. En eso intervinieron instancias superiores.
Desde su Twitter, Vargas endureció su posición contra los conservadores en la tarde. Sin aludirlos de manera expresa, envió mensajes desafiantes, como "cero impunidad en develar la corrupción", "la DNE seguirá colaborando con la Fiscalía y la Corte", y "yo no vine a este ministerio a encubrir a nadie".
Después, el Ministro convocó la Mesa de Unidad Nacional para el próximo martes, a fin de ventilar allí las diferencias. Tras varias horas a puerta cerrada, los conservadores revelaron sus cartas: le pedirán al Gobierno que una comisión de legisladores tenga poder de veto sobre la reestructuración del Estado.
Al finalizar la tarde, con cierto dejo de triunfo, los conservadores revelaron que el presidente Santos los recibirá en la Casa de Nariño, el próximo lunes a las 5 de la tarde.No se sabe si el ministro Vargas asistirá a ese encuentro.
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