El apoyo al proceso de paz no se vería afectado por llegada de Trump

El apoyo al proceso de paz no se vería afectado por llegada de Trump

Para el magnate, Colombia no es prioridad, pero los republicanos respaldan ayuda para posconflicto.

fg

Juan Manuel Santos, presidente de Colombia.

Foto:

AFP

10 de noviembre 2016 , 09:19 a.m.

La elección del republicano Donald Trump como presidente de Estados Unidos no afectaría el apoyo al proceso de paz en Colombia, porque lo más seguro es que el tema se siga tramitando por el Congreso estadounidense, donde tanto republicanos como demócratas han respaldado la paz con las Farc. En esto coinciden varios observadores y analistas.

Además, Colombia no es tema prioritario para Trump y quienes lo asesoran en política exterior, como el senador Jeff Sessions y el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, conocen bien el país y tienen claro cuál es el apoyo que necesita hoy. (Además: 'Esperamos seguir siendo los socios estratégicos de EE. UU': Santos)

Roger Noriega, ex subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, cree que a Colombia le debe ir bien con Trump, precisamente por estos asesores. Sugiere que el país no abandone sus gestiones en el Congreso para que no se pierda de su radar.

En el caso particular de Paz Colombia, nombre bajo el cual se rebautizó la ayuda de Estados Unidos que antes se conocía como Plan Colombia, en ese país se entiende como el seguimiento natural a los años de lucha contra el “narcoterrorismo”. Noriega afirma, sin embargo, que la lucha contra las drogas podría ser prioritaria en el gobierno de Trump, particularmente si siguen creciendo los cultivos ilícitos en Colombia.

El embajador en Washington, Juan Carlos Pinzón, tampoco cree que la presidencia de Trump tenga un impacto negativo sobre el proceso de paz.

“Colombia es visto con buenos ojos por el Partido Republicano (que tendrá mayoría en el Congreso), que ha demostrado su compromiso con la paz, avalando como mayoría en el Congreso la transición de Plan Colombia a Paz Colombia”, afirma Pinzón.

El embajador también destaca que el apoyo a Colombia en Estados Unidos ha sido bipartidista y que la paz de nuestro país “favorece no solo a los colombianos, sino a estadounidenses y ciudadanos del resto del mundo”. (Además: 'Ya arrancaron acercamientos con equipo de Trump': Juan Carlos Pinzón)

Por su lado, el profesor de derecho internacional de la Universidad del Rosario Walter Arévalo piensa que así como Colombia no es una prioridad para Trump, tampoco hay que pensar que por eso “vaya a ser un obstáculo” a la ayuda que se tramite para el país en el Congreso.

Diego Cediel, profesor de ciencias políticas de la Universidad de la Sabana, también afirma que en el Congreso estadounidense hay ambiente para aprobar el programa Paz Colombia, sobre la lógica “de apoyar el nuevo acuerdo de paz” con las modificaciones que propusieron los del ‘No’ en el plebiscito del 2 de octubre pasado.

Finalmente, Germán Sahid, profesor de ciencia política y relaciones internacionales de la Universidad del Rosario, no descarta que con el gobierno de Trump, Paz Colombia tenga un reenfoque más parecido a lo que ha sido el Plan Colombia.

Narcotráfico volvería al centro de la agenda

En las administraciones de los presidentes Juan Manuel Santos y Barack Obama se produjo en los últimos seis años una paulatina desnarcotización de la agenda binacional, cuyo punto más alto fue la decisión colombiana de suspender las fumigaciones aéreas contra la coca. (Además: Paz Colombia, la apuesta de EE. UU. para el posconflicto)

Ese paso no fue necesariamente celebrado por Washington. Incluso, el pasado 13 de septiembre, el presidente Obama señaló que una de las razones del aumento de la producción de cocaína en el país era la suspensión de las fumigaciones, si bien resaltó también que el Gobierno estaba centrando sus esfuerzos en golpear la parte alta de la cadena del narcotráfico.

¿Mantendrá la administración de Donald Trump el compás de espera frente a la nueva estrategia en Colombia?
El exministro de Defensa y Justicia Juan Carlos Esguerra señaló que la colaboración estrecha con Colombia se mantendrá porque es política de Estado, “tanto si el gobierno es demócrata como republicano”.

El exministro, quien fue embajador en Washington, considera que es altamente problable que EE. UU. haga más presión para reactivar las fumigaciones, que es una tendencia que cobra fuerza en Colombia frente al crecimiento de los narcocultivos, y en todo caso no sería con el glifosato. “Es algo a lo que hay que regresar porque estamos inundados de cultivos ilícitos”, enfatizó.

Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), considera que el país tiene un lapso corto, de meses, para mostrar resultados en su nueva estrategia, que se basa en fortalecer la sustitución, golpear a los narcos y no tanto al cultivador y al consumidor, al igual que en el éxito del proceso de paz, pues las Farc dejarían un negocio en el que son protagonistas de primer orden. “Si no lo logramos, la política nos la va a hacer el próximo gobierno de los Estados Unidos”, señala Restrepo.

En el mismo sentido, el académico de la Universidad del Rosario Germán Sahid asegura que tanto en materia de antinarcóticos, pero sobre todo en la generalidad del proceso de paz, empieza una carrera contra el tiempo para lograr resultados definitivos antes del relevo en la Casa Blanca, que será en enero.

El general en retiro Rosso José Serrano Cadena, director de la Policía Nacional entre 1994 y el 2000 y quien en su momento estuvo al frente de la desarticulación del cartel de Cali, asegura que a finales del 2016 los narcocultivos pueden sobrepasar las 100.000 hectáreas y que Estados Unidos va a presionar una reducción real, si bien “la forma como se haga será responsabilidad de nosotros los colombianos”.

Expertos opinan: lo que viene

Camilo Reyes: “Hay puntos de nuestra agenda bilateral en los que va a haber diferencias. Es importante que logremos entrar en una negociación para esos efectos. En otros asuntos hay que hacer lo posible por mantener la agenda bipartidista, que ha sido muy útil”.

Jaime Bermúdez: “La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca va a cambiar el rumbo de la política exterior norteamericana, pero habrá que ver la diferencia entre el candidato y el Presidente. Hay que estar alerta en el apoyo a la paz, el tema de las drogas y lo económico”.

Julio Londoño: El proceso de la toma de decisiones en los Estados Unidos es más complejo de lo que se piensa y un nuevo presidente no puede llegar a hacer cambios en la política exterior de la noche a la mañana. Una cosa es ser candidato y otra, Presidente.

EL TIEMPO

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA