El premio Nobel le hará contrapeso al resultado del plebiscito

El premio Nobel le hará contrapeso al resultado del plebiscito

Llega en momentos en que Santos trata de salvar la paz con esta guerrilla.

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La guerrilla ha dado muestras de voluntad de paz que años atrás habrían sido inimaginables.

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Carlos Ortega / EL TIEMPO

09 de octubre 2016 , 12:59 a.m.

Pocas veces un Premio Nobel de Paz llega de manera tan oportuna para quien lo gana.

El hecho de que este año haya sido otorgado al presidente Juan Manuel Santos, justamente cuando enfrentaba una compleja situación interna por el triunfo del ‘No’ a los acuerdos con las Farc, le devuelve al mandatario una posición de equilibrio frente a quienes piden una renegociación de fondo del pacto de paz.

El jueves, un día antes de que el Comité Noruego anunciara al ganador del Premio Nobel de Paz 2016, Santos era un Presidente debilitado por la derrota del ‘Sí’ en el plebiscito del pasado domingo, a pesar del apretado margen de la votación, de apenas 0,43 por ciento frente al ‘No’.

(Lea: Legislador noruego, el autor de la postulación de Santos al Nobel)

Y, en consecuencia, el Acuerdo Final de Paz que había logrado con las Farc tras casi cuatro años de difíciles negociaciones, estaba expuesto a las exigencias de los promotores del ‘No’, encabezados por el expresidente Álvaro Uribe, quien fortalecido por el resultado del plebiscito pide cambios “profundos” en lo negociado con esa guerrilla.

Esto, a pesar de que casi la mitad del país aprobó lo pactado con esta organización armada.

En lo inmediato, el Comité Noruego que otorga el Premio Nobel de la Paz reconoce que la ruta seguida por el presidente Santos para cerrar medio siglo de guerra es la indicada. Y esto le concede al Jefe de Estado autoridad política para establecer los parámetros del diálogo nacional que se abrió tras el resultado del plebiscito.

En particular, fortalece la posición que el mandatario había venido perfilando durante la semana en el sentido de que si el Centro Democrático se niega a hablar directamente con las Farc sobre sus objeciones a los acuerdos de paz, el Gobierno, que sí reconoce como contraparte a esta guerrilla, lo que hará es trasladarle las propuestas para modificar el acuerdo.

(La cronología de los acuerdos con las Farc)

La decisión es que cualquier objeción que planteen los promotores del ‘No’ se dialogará con las Farc.

Y así lo dejaron claro las partes en un comunicado conjunto el viernes. “Las propuestas de ajustes y precisiones que resulten de este proceso (…) serán discutidas entre el Gobierno y las Farc para darles garantías a todos”, dijeron desde La Habana.

Acercar posturas, el reto

El Centro Democrático insiste en que la votación del plebiscito, con la mayoría por el ‘No’, es un mandato “para que se construya un nuevo acuerdo con las Farc”.

Iván Duque, uno de los delegados de ese partido para dialogar con el Gobierno, no se aventura a decir hasta dónde está dispuesto el uribismo a negociar los puntos del acuerdo con las Farc que ha objetado insistentemente, como justicia y elegibilidad política para los jefes de esta guerrilla.

Dice, sin embargo, que ve, tanto el resultado del plebiscito como el Premio Noble de Paz al presidente Santos, como una oportunidad. “Lo primero es abrir las conversaciones y exponer nuestros puntos de vista para que el Gobierno pueda plantearlos a las Farc”, afirma.

(Vea: Los latinos que han ganado el Nobel)

De hecho, el Premio Nobel a Santos y las masivas movilizaciones en distintas ciudades del país para que se salve el proceso de paz con las Farc son una realidad posplebiscito que al Centro Democrático le resultaría muy difícil ignorar.

Tampoco puede obviar el contundente respaldo internacional al Jefe de Estado, quien fue felicitado por todos sus colegas latinoamericanos, por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon y por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Precisamente, el secretario de Estado de este país, John Kerry, anunció su intención de comunicarse con el expresidente Uribe para saber cómo Estados Unidos puede contribuir al diálogo en marcha para rescatar el proceso de paz.

(Lea: Con el premio Nobel de la Paz se adquiere un deber por una causa)

Este tipo de gestiones diplomáticas pueden ser útiles en esta coyuntura, en la cual, como está claro, las posturas sobre las eventuales modificaciones al Acuerdo Final de Paz están entre los “ajustes” que plantean el Gobierno y las Farc, y los “cambios profundos” que pide el Centro Democrático.

Este partido habla incluso de que el acuerdo “debe corregirse en temas como impunidad, elegibilidad a responsables de delitos atroces, narcotráfico como conexo al delito político, la justicia especial para la paz, la igualación de militares y civiles a las Farc, el respeto a la familia, la política agraria y la sustitución de la Constitución”.

Pero como el resultado del plebiscito solo es vinculante para el presidente Santos, quien quedó atado para implementar los acuerdos de paz, una posibilidad todavía vigente es que el Congreso decida, por su cuenta, tramitar las leyes que harían viable el pacto de paz firmado el 26 de septiembre en Cartagena por el mandatario y ‘Timochenko’.

Humberto de la Calle, cabeza de la delegación del Gobierno ante las Farc, afirma que todavía no tienen una posición definida sobre el camino que se tomaría si llegara a fracasar el diálogo con los promotores del ‘No’. “El propósito ahora es escuchar propuestas. Hay diversas opiniones e iniciativas y el tema debe ser discutido en la mesa”, dice De la Calle.

Presión para todos

En todo caso hay que tener en cuenta que el Centro Democrático no representa a todos los promotores del ‘No’ y que otros, como el expresidente Andrés Pastrana y la excandidata presidencial conservadora Martha Lucía Ramírez han mostrado posturas más conciliadoras que, por ejemplo, el exprocurador Alejandro Ordóñez, para quien “está en discusión hasta la última coma” del acuerdo de paz.

El viernes las Farc reconocieron los resultados del plebiscito y abrieron las puertas a los “ajustes y precisiones”. El ‘No’ representa también una derrota política para esta guerrilla, porque incluye a una buena parte de colombianos indignados aún con los crímenes que cometió y con su inexplicable demora en pedir perdón y en hacer gestos para reconciliarse con el país.

Las Farc entendieron tarde que esto tenía un costo y que desafortunadas frases como el “quizás, quizás, quizás” del guerrillero Jesús Santrich siguen en la mente de muchos colombianos.

A pesar de esto, hicieron una negociación seria con el Gobierno e ‘Iván Márquez’ dijo que van a defender el Acuerdo Final de Paz. “No vamos a destruir lo que hemos diseñado y ha recibido tanto elogio de la comunidad internacional”, afirmó tras conocerse que Santos había ganado el Premio Nobel.

Fuentes consultadas por EL TIEMPO dijeron que en esta etapa transitoria las Farc se reagruparán en al menos 50 puntos del país para mantener el cese del fuego.

Pero el impacto del Premio a Santos en el actual escenario político es tan cierto, que hasta los promotores del ‘No’ lo reconocen cuando le piden que lo utilice para reconducir el proceso de paz.

El director del Centro Noruego para la Resolución de Conflictos, Mariano Aguirre, sostiene: “No sé si el Premio Nobel le va a ayudar al presidente Santos a solucionar la situación, pero el Premio se da por dos razones: para reconocer el trabajo hecho, como se hizo el año pasado cuando se dio a varias organizaciones civiles tunecinas, o para estimular a alguien a que avance en determinada dirección, que es el caso de Santos”.

En este sentido, el Premio es también un elemento de presión para que el Presidente termine de llevar a buen puerto el proceso de paz y para que el uribismo y las Farc contribuyan a este objetivo.

Lo que sigue para el proceso

Humberto de la Calle
Jefe delegación del Gobierno

"El propósito ahora es escuchar propuestas. Hay diversas opiniones y el tema debe ser discutido en la mesa"

Senador Iván Duque
Centro Democrático

“Lo primero es abrir las conversaciones y exponer los puntos de vista para que el Gobierno los plantee a las Farc”.

Mariano Aguirre
Director Centro Noruego de Resolución de Conflictos

“El Premio Nobel se puede dar para estimular a alguien a que avance en determinada direc- ción, que es el caso de Santos.

MARISOL GÓMEZ GIRALDO
Editora de EL TIEMPO
En Twitter: @MarisolGmezG

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