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En 'riesgo extremo', 88 municipios tras fin del conflicto con las Farc

Viernes 29 de julio de 2016
Proceso de paz

En 'riesgo extremo', 88 municipios tras fin del conflicto con las Farc

Bandas criminales y narcos, principales peligros. Informe sobre posconflicto será entregado en Cuba.

Por:  EL TIEMPO | 

Los excombatientes de las Farc permanecerán en las zonas donde operaban, es decir, en regiones como Huila, Caquetá, Putumayo, Cauca y Norte de Santander de los cuales son oriundos.

Foto: Milton Díaz / EL TIEMPO

Los excombatientes de las Farc permanecerán en las zonas donde operaban, es decir, en regiones como Huila, Caquetá, Putumayo, Cauca y Norte de Santander de los cuales son oriundos.

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De los 281 municipios del país que según la Fundación Paz y Reconciliación tienen presencia de las Farc y del Eln hoy, 88 tienen “riesgo extremo” de reaparición de la violencia cuando la guerrilla de ‘Timochenko’ deje las armas.

En esos municipios, ubicados en 15 departamentos, además de guerrilla hay bandas criminales, minería ilegal y narcotráfico y necesidades básicas insatisfechas. Como si fuera poco, los caracteriza una geografía de difícil acceso y poca o nula presencia institucional, como bancos, hospitales y juzgados.

El mayor número de poblaciones en riesgo extremo están en Nariño, Chocó, Antioquia, Cauca, Putumayo y Bolívar.

Se destacan por su alta vulnerabilidad en un escenario de posconflicto los municipios Roberto Payán Barbacoas, Olaya Herrera y Magüí, de Nariño; San Miguel y Puerto Asís, de Putumayo, y Timbiquí y El Tambo, del Cauca.

“Si en los primeros 12 meses del posconflicto no hay un plan de choque en esas poblaciones, va a ocurrir lo que ocurrió tras los demás procesos de paz: que llegan otros actores violentos”, dice León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación.

La conclusión sale de un estudio que esa fundación comenzó hace tres años con la premisa de que se llegaría a un acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, y en el cual se perfiló el panorama del posconflicto. Participaron 67 investigadores que viajaron al terreno.

El informe, titulado ‘Los retos del posconflicto. Justicia, seguridad y mercados ilegales’ y que será presentado este miércoles en La Habana, indica que si bien los 281 municipios con presencia guerrillera merecen atención en un escenario del fin del conflicto, los sitios de mayor riesgo es donde deben buscarse las “victorias tempranas de la paz”.

Ejemplos concretos son Montañita, en el Caquetá, o Argelia, en el Cauca, donde además de guerrilleros de las Farc y del Eln está probada la existencia de una economía ilícita amparada en la minería ilegal ejercida por bandas criminales.

Situaciones como esta requieren –de acuerdo con las conclusiones del informe– de un modelo de desmovilización distinto a los implementados en procesos anteriores, como el de las guerrillas en los 90 o las autodefensas en la década pasada, pues fueron reinserciones dirigidas por el Estado, concentradas en proyectos urbanos y a nivel individual.

La reinserción de las Farc va a ser en el territorio, colectiva y dirigida por el Estado y la guerrilla. Los anteriores modelos han sido eficaces, pero no se aplican para las Farc, y el Estado no está preparado para eso”, según Valencia.

De los 281 municipios con guerrilla, 242 están en zonas donde las Farc han tenido una presencia histórica, como Caquetá, Meta, Catatumbo, Nariño, Cauca, y Bajo Cauca y el Nordeste antioqueño.

En total son 14 regiones, en las cuales vive, según cálculos del informe, el 12 por ciento de la población colombiana.

El plan de choque

Sobre los planes de choque, el estudio indica que deben ser acciones institucionales “que permitan crear confianza en la población y ganar legitimidad para el Estado”.

Como se supone que deberían aplicarse en los 12 meses siguientes a la firma de un acuerdo de paz, no se trata de transformaciones estructurales que, en todo caso, sí deberían darse a mediano y largo plazos.

El punto inicial es que las comunidades de esos municipios en alto riesgo de violencia en el posconflicto entiendan lo que significa el fin de la guerra para sus regiones y la confianza en las instituciones.

La presencia de grupos armados alrededor de economías ilegales, en al menos 300 municipios del país, incluyendo un componente urbano más marcado y que no es objeto del proceso de paz, también deberá ser enfrentada con mecanismos de sometimiento a la justicia, según el informe.

Farc ya ceden control

Al contrario de lo que se creía, este informe resalta la “influencia regional y local” que tienen las Farc. “La institucionalidad paralela de las guerrillas funciona de una manera eficiente y eficaz, aunque despótica y autoritaria”, afirma textualmente el informe.

De los 242 municipios con presencia de las Farc, en 112 esa guerrilla “tiene una capacidad amplia de injerencia en la vida política y social”.

El estudio constató, sin embargo, que desde el 2008 la forma de administrar justicia ha cambiado en esas zonas.

La explicación que da de esta situación alude a que el grupo guerrillero, que solía tomar decisiones frente a conflictos familiares o de vecinos, está dejando que sean las juntas de acción comunal las que resuelvan las quejas.

EL TIEMPO

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