Perdón por todo el dolor que hemos podido causar: 'Timochenko'

Perdón por todo el dolor que hemos podido causar: 'Timochenko'

Entre lágrimas, el presidente Santos hizo un llamado al país a abrir la "mente" para un nuevo país.

fg

Primero Rodrigo Londoño, y luego Juan Manuel Santos, firmaron el acuerdo final con el balígrafo.

Foto:

EFE

26 de septiembre 2016 , 09:25 p.m.

Cuatro años le tomó a Rodrigo Londoño, máximo jefe de las Farc, reconocer públicamente que le debía el perdón a las víctimas en Colombia. En Cartagena, a las 6:10 de la tarde de este lunes, cuando el sol se ocultó por completo y estaba a punto de terminar su discurso, lo hizo: “en nombre de las Farc-Ep ofrezco sinceramente perdón a todas las víctimas del conflicto por todo el dolor que hayamos podido causar en esta guerra"

No había terminado su discurso cuando el sobrevuelo de uno de los aviones de la Fuerza Aérea Colombiana irrumpió en los cielos. Por segundos, la cara de quien siempre fuese conocido como ‘Timochenko’, palideció. Las víctimas que estaban entre el público gritaron: “sí se pudo, sí se pudo, sí se pudo”. Londoño Echeverri, quien minutos atrás había firmado el acuerdo de la paz con el ‘balígrafo’, pluma hecha con la bala de fusil, salió del aprieto diciendo: “esta vez venía a saludar la paz y no a descargar bombas”, y sonrió.

Cuando a Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, le tocó el turno de dirigirse a los asistentes, miró al jefe de las Farc y le dijo: “Señor Rodrigo Londoño Echeverri, efectivamente los aviones eran un saludo a la paz”. 

La anécdota no es una más. Es la que cierra un capítulo de 52 años de guerra entre el Gobierno y las Farc que deja a un país con un saldo trágico que nunca podrá olvidarse: 8 millones de víctimas, 6 millones 900 mil desplazados, 260 mil muertos, 47 mil personas desaparecidas forzosamente y 29 mil secuestrados.

Los datos son crudos. El Registro Único de víctimas contabiliza casi 10 mil casos de tortura, 9 mil niños que fueron reclutados por los grupos violentos y por lo menos 16 mil personas víctimas de delitos sexuales, el 93% de ellas, mujeres. Los datos son la verdad sobre la cual las víctimas exigen perdón y reparación.

A las Farc, que nacieron en 1964, se le atribuyen la mayoría de los 24.482 secuestros, 3.899 asesinatos selectivos y 343 masacres que el Centro de Memoria Histórica imputa a las guerrillas en su informe ‘Basta ya’.

Está claro que sin la violencia de esta guerrilla, el Estado podrá volcar sus esfuerzos de seguridad en el combate al Eln y a las organizaciones de narcotráfico, que ya intentan rodear los espacios que dejarán las Farc en rutas del narcotráfico del Pacífico y el nororiente colombianos. (Además: Farc serán suspendidas de lista de organizaciones terroristas de la UE)

Las palabras de Londoño y de Santos

El jefe de la guerrilla pronunció un discurso de 20 minutos con altos componentes políticos. Precisó que la 10ª Conferencia de las Farc avaló punto por punto los acuerdos. Enfatizó en “que nadie dude que vamos hacia la política sin armas” y en algunos apartes puso el proceso negociador de Colombia como ejemplo para que otros conflictos como el de Palestina o la violencia en Siria, se inspiraran y les pusieran punto final. A ese punto, los trinos en las redes decían que se estaba candidatizando.

Londoño hizo un recorrido histórico desde Marquetalia. Al terminar lució seguro: “La paz de Colombia es la paz de nuestra América”.

El presidente Santos, a su turno, resultó más emotivo. Comenzó saludando a las víctimas. “El centro y la razón de ser de la solución de este conflicto”, dijo. Se refirió a las Farc como “dignos negociadores en la mesa… trabajaron con seriedad y voluntad”. También aplaudió que decidieran cambiar las balas por los votos y las armas por las ideas. Y les mandó un mensaje claro y contundente a los contradictores: “Prefiero un acuerdo imperfecto que salve vidas a una guerra perfecta que siga sembrando muerte en nuestro país”.

¿En qué se parecieron los discursos de uno y otro?: Ambos mencionaron al nobel Gabriel García Márquez para asegurar que le hubiese gustado presenciar este momento. También se refirieron a las Fuerzas Militares, Londoño esperando que de ahora en adelante se miren de una forma distinta y Santos para agradecerles por sus sacrificios por la patria. Tanto el uno como el otro hablaron de que la seguridad de América Latina también depende de la que logre Colombia.

(Vea también: 'Video interactivo: un recuerdo de la guerra y un sueño por la paz')

El 26 de septiembre quedará para la historia como el día de la paz. Una enorme bandera de Colombia que tenía una franja blanca adicional agitaba el público desde el lugar más alto de las graderías. La esposa del presidente Santos, María Clemencia, derramó unas lágrimas, y la ovación más fuerte se la llevó Humberto de la Calle, el jefe negociador del Gobierno.

¿Qué viene ahora?

Ban Ki-Moon, Secretario de la ONU, afirmó en Cartagena que con la firma del acuerdo comienza, de inmediato, la labor de verificación de las zonas veredales y de concentración.

Pero por lo pronto, hay que esperar el plebiscito del próximo 2 de octubre, que busca refrendar los acuerdos. Si gana el sí, comienza un proceso largo de desmovilización y desarme que durará hasta 180 días.

UNIDAD DE DATOS

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA