Perdón y apertura democrática: dos discursos sobre la paz colombiana

Perdón y apertura democrática: dos discursos sobre la paz colombiana

Coincidencias, énfasis y sorpresas en discursos de Santos y 'Timochenko'. Aludieron al nobel Gabo.

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Primero Rodrigo Londoño, y luego Juan Manuel Santos, firmaron el acuerdo final con el balígrafo.

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EFE

27 de septiembre 2016 , 10:10 a.m.

Dos frases retumbaron con fuerza en el Centro de Convenciones de Cartagena. Una del presidente Juan Manuel Santos: “Bienvenidos a la democracia”. Otra de Rodrigo Londoño, ‘Timochenko’: “En nombre de las Farc-EP, ofrezco sinceramente perdón a las víctimas del conflicto”.

(Lea también Vamos a cumplir y esperamos que el Gobierno cumpla: alias Timochenko)

Los discursos del jefe de Estado y el jefe máximo de las Farc tuvieron numerosas coincidencias, énfasis diferentes y un par de sorpresas. A continuación, algunos de los puntos más sobresalientes.

Las coincidencias

Tanto Juan Manuel Santos como ‘Timochenko’ aludieron a Gabriel García Márquez. El Nobel colombiano “es el gran ausente”, comentó Santos. “El amor de Mauricio Babilonia por la Meme, podrá ser ahora eterno y las mariposas que volaban libres tras él, simbolizando su infinito amor, podrán ahora multiplicarse ahora por los siglos, cubriendo la patria de esperanza”, añadió el número uno de las Farc.

Ambos líderes saben que Cartagena era la ciudad preferida de Gabo. Ambos, también, se dirigieron al pueblo cartagenero. 'Timockenko' saludó a la ciudad excluida, en tanto que el Presidente subrayó que ‘La Heroica’ es ahora la capital de la paz.

(Además: Hay una guerra menos en el mundo, y es la de Colombia: Santos)

También hubo mensajes de parte y parte para la Fuerza Pública. A policías y soldados, 'Timochenko' les dijo: “Esperamos de ellos (…) una mirada distinta a la que siempre nos reservaron. Todos somos hijos del mismo pueblo colombiano”. El Presidente, por su parte, agradeció el trabajo de los uniformados, pues sin ellos el posconflicto no sería posible.

En este día histórico, las víctimas estuvieron en primera plana. Por fin las Farc pidieron perdón de frente y sin ambages, mientras que Santos abrió su discurso con el reconocimiento de que ellas están en el centro del proceso de paz.

Ambos también dedicaron tiempo y palabras a su contraparte. “Este sí era el camino indicado, así sí era”, le dijo Londoño a Santos. En este punto, recordó el “así no, Santos” que le dirigió en una carta con motivo de la muerte de ‘Alfonso Cano’, quien cayó en un bombardeo militar en 2011.

Los énfasis

Timochenko pudo darse el lujo de agradecer a los líderes farianos Jacobo Arenas y ‘Tirofijo’, en un mensaje dirigido a sus tropas pero que definitivamente no cae muy bien en la opinión pública colombiana.

El vocero de las Farc incluso denunció la responsabilidad de la clase dirigente en el conflicto. ¿Retrovisor innecesario para la paz? ¿Un ‘mea culpa’ ineludible para el posconflicto? Según su versión, los guerrilleros siempre buscaron una salida negociada a la guerra.

“Nosotros vamos a cumplir y esperamos que el Gobierno cumpla”, dijo Londoño. Frente a los escépticos, citó las conclusiones de la conferencia guerrillera, en la que las filas de las Farc ratificaron los acuerdos.

Por su parte, Juan Manuel Santos aprovechó la oportunidad para hacerle campaña al plebiscito. De hecho, el acto protocolario se convierte en el impulso más emotivo a favor de la refrendación ciudadana.

“Con su voto, el próximo domingo dos de octubre, podemos dejar atrás un pasado triste y abrirle las puertas a un futuro mejor, con alegría y optimismo”, fueron las palabras del Presidente.

La intervención del mandatario estuvo plagada de referencias a los símbolos patrios y una disección al himno nacional fue materia prima para su intervención. “Termino también con el himno que hoy nos conmueve más que nunca. Colombianos: cesó la horrible noche”, anunció el Presidente.

Las sorpresas

Timochenko salió al ruedo político decidido a pisar arenas internacionales. El líder de las Farc se refirió al conflicto árabe-israelí, la guerra en Siria y los refugiados.

No estaba en el libreto el sobrevuelo de un avión que rasante interrumpió su discurso. “Bueno…”, terció hábilmente y entre risas ‘Timochenko’. “Esta vez, venía a saludar la paz y no a descargar bombas”.

(Vea también La razón por la que un Kafir dejó mudo a Timochenko)

Una sorpresa final, no discursiva. La bandera colombiana se vio adornada con una cuarta franja de color blanco, bajo el rojo que simboliza la sangre y la guerra que han forjado la nación. ¿Nace un nuevo símbolo patrio?

EL TIEMPO Express

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