¿Juan Carlos Pinzón se lanza al ruedo presidencial?

¿Juan Carlos Pinzón se lanza al ruedo presidencial?

En entrevista con Maria Isabel Rueda, el exembajador en Washington habla de su posible candidatura.

Juan Carlos Pinzón habla de su posible candidatura

Pinzón dice que ha llegado el momento de ocuparse de los problemas que más preocupan a la gente: economía y seguridad.

Foto:

Carlos Ortega / Archivo EL TIEMPO

04 de junio 2017 , 10:04 p.m.

Después de una labor exitosa en Washington, en la que logró entrevista del presidente Trump con el presidente Santos, y de que no nos quitaran la ayuda financiera, ¿cree que es labor cumplida y hora del regreso a Colombia?

Fue un gran honor estar en Estados Unidos representando a Colombia. El país tiene una reputación y un prestigio a nivel mundial sobre el cual a veces los colombianos ni nos damos cuenta. Y fue una magnífica oportunidad. Sin duda, haber logrado elevar los recursos para Colombia, lograr crear un consejo que mire la relación del país con EE. UU. con visión de futuro es clave, y hacer que los empresarios estadounidenses se interesen en Colombia es fundamental. Siento que la labor está cumplida.

Se lo pregunto porque nadie lo estaba sacando de la embajada en Washington y no debe ser fácil renunciar a semejante cargo…

Lo digo con franqueza, puede que fuera más cómodo seguir allá, o buscar una opción en el sector privado. Yo tal vez, según dicen algunos, soy el ministro de Defensa más pobre que ha habido en la cartera desde el punto de vista de su patrimonio personal; y el embajador en Washington más pobre que ha tenido ese oficio, desde el punto de vista económico. Pero cuando miro lo que está pasando en el país me preocupa. Amo profundamente a Colombia y siento el deber de regresar a tratar de contribuir a que el país siga avanzando como lo hizo en los últimos 15 años, y no entre a esta fase de estancamiento, polarización y en cierto sentido desaceleración e incertidumbre que estoy viendo.

¿Noto un cierto dejo de critica al Gobierno?

Mire, yo al presidente Santos le tengo mucho aprecio y gratitud. Trabajamos muchos años generando cosas muy exitosas para el país. Antes de eso colaboré con mucho honor en el gobierno del presidente Pastrana a quien respeto, en el gobierno del presidente Uribe, a quien admiro, hicimos cosas maravillosas. Y la suma de estos tres presidentes, de Pastrana, de Uribe y de Santos, es lo que llevó a Colombia a salir de ser un Estado fallido, un país totalmente postrado. Pero, no podemos tapar el sol con las manos. Aquí hay un momento difícil. Nos corresponde mirar no hacía atrás, sino hacia delante.

¿Y usted es el hombre que va a mirar hacia delante?

Tengo todo el interés de ver cómo podemos ayudar a que el país siga avanzando. Colombia tiene la capacidad de ser una potencia regional. Y esto se está estancando.

Usted se fue cuando el proceso de paz se estaba iniciando y vuelve cuando se ha, digamos, finiquitado el acuerdo, no el proceso, porque ese será largo y tormentoso. ¿A usted le gusta lo que encuentra?

Mire, yo dentro del Gobierno siempre manifesté los puntos de vista y las preocupaciones que tuve con mucha claridad. Y tengo la siguiente impresión: uno puede quedarse mirando para atrás todo el tiempo o asumir lo que hay. Aquí la realidad es que ya hay un acuerdo, un acuerdo que, estoy seguro, se había podido hacer mejor, pero este es el acuerdo que hay. Y mi opinión es que hay que cumplirlo y hacerlo cumplir. Este dilema en el que están metiendo al país, que es el de eliminar este acuerdo y volver al pasado, o decir que este es el acuerdo que soluciona todos los problemas y que realmente trae la paz, no es el dilema que viven los colombianos hoy en día en las calles. En el país no se puede seguir hablando de dos palabras: paz o Farc.

¿Y entonces, cuáles son los temas de las próximas elecciones?

Los problemas de los colombianos están en que no les está alcanzando el dinero para pagar sus cuentas, en que la gente se educa pero no encuentra los puestos de trabajo para tener buen ingreso, en los problemas de seguridad ciudadana y de la sensación de zozobra que por eso siente la gente, en la inseguridad jurídica que hay, en el problema a la hora de generar inversión en los distintos sectores del país. Yo creo que esas son las cosas de las que hay que hablar, porque son los grandes temas.

Se muestra preocupado por la polarización del país. ¿Cree que usted es el hombre capaz de solucionarla?

Hay que romper la polarización, y precisamente por haber participado en los gobiernos Pastrana, Uribe, Santos, tengo esa intención. Creo que aquí hay un tema generacional: el 60 por ciento de los colombianos tiene menos de 30 años, y en cambio la discusión de los líderes es toda de personas que de una u otra manera se formaron con una visión en los años sesenta, setenta, ochenta. Estamos en un mundo donde hay un gran desarrollo de la economía digital, un gran momento de discusión global. Hay que mirar con vocación el futuro. Enfrentamos una era de cambio generacional, y aquí estamos para representarlo. Con una posición de centro y de optimismo.

Me perdona que no haya empezado por el principio. ¿Usted va a ser candidato de ‘la U’?

Yo he estado pensando en ser candidato a la presidencia, pero aún no he tomado esa decisión. Voy a recorrer Colombia, voy a hablar con la gente, voy a hablar con mi familia. Cuando llegue la hora de tomar esa decisión, la tomaré.

¿Pero le gustaría que el Partido de ‘la U’ lo apoye?

Claro que me gustaría. Así como otros partidos: el Partido Conservador, Cambio Radical, gente del Centro Democrático, gente del Partido Liberal. Esa es la forma como yo quisiera ver que se mueve el país hacia adelante. Pero esto hay que pensarlo como soluciones para la gente y no como soluciones de mecánica política, donde unos jefes políticos planean la estrategia pero no resuelven los problemas.

Pero en la mecánica política de ‘la U’, que es inevitable, usted se va a encontrar con Roy Barreras. ¿Por qué debe ser usted el candidato y no él?

Tengo una vocación de servicio a Colombia, tengo experiencia, tengo formación, tengo preparación, tengo años de servicio, resultados concretos al país, y por el otro lado un amor profundo por Colombia, una vocación de servicio y un deseo de salir a la calle. Soy en general una persona que toda la vida ha sido asalariada, eso es lo que soy yo. La mayoría de los colombianos son así, independientes o son asalariados, y muy pocas veces se les han presentado soluciones que no sean o de las castas políticas, o de las castas económicas, o de los partidos y las jefaturas políticas. Yo no soy ninguna de esas cosas. Pero sí respeto las instituciones, creo en las instituciones y en fortalecerlas y depurarlas, a la luz de las necesidades y de la realidad.

No he entendido. ¿Va a disputarse la candidatura de ‘la U’ con Roy?

Yo le repito, lo primero es que yo apenas estoy pensando si voy a ser candidato. Y lo segundo, frente al tema del partido de ‘la U’, yo no me quiero meter en temas de mecánica. Mire, la gente en la calle está furiosa con esas cosas. La gente no quiere saber de políticos. Y yo nunca he estado en esos temas.

Con todo respeto, usted no podrá eludir el tema de la mecánica política, por lo menos en su partido, ‘la U’.

Hay muchas opciones. Por ejemplo, la opción de candidaturas independientes por firmas, hay la opción de buscar el apoyo del partido, hay la opción de buscar un apoyo multipartidista. Eso es lo que hay que mirar con tranquilidad y con seriedad. Lo segundo, frente al tema específico del partido de ‘la U’, al que aprecio, allá hay mucha gente buena que realmente es decidida y comprometida y que ha contribuido a los avances que ha tenido el país. Hay que dejar más bien que allá ellos tomen unas definiciones sobre qué es lo que quieren, porque mientras tanto yo sí siento el deber de irme a entender qué están pensando los ciudadanos. La gente está preocupada por la economía. Por la seguridad en las calles. Y uno no puede terminar en un debate de mecánicas.

Ha estado fuera un buen tiempo. ¿Qué pasa si a pesar de su reconocida labor como Ministro de Defensa, la gente no se acuerda de usted?

Pues mire, me queda por lo menos la tranquilidad: uno, de tener la voluntad de servirle al país. Dos, la preparación para servirle a Colombia, no solo por experiencia en temas de seguridad y economía, quizá soy el único economista que está en esta tarea. Tres, la energía, la juventud y la fuerza. Cuatro, la firmeza que Colombia necesita hoy, porque el país no puede seguir con esta sensación de ausencia de acción.

¿Cuándo dice que la gente tiene sensación de ausencia de acción, se refiere al Gobierno?

Mire, yo hoy tengo la preocupación de romper la polarización. Las jefaturas políticas del país están hoy enfocadas la una contra la otra y alrededor de dos temas, paz o Farc. Resulta que en el país hay que ir a preguntarle a la gente qué es lo que le está doliendo, y cuando uno mira las encuestas o camina y comenta con la gente qué le duele, le hablan del tema del ingreso, de que no les alcanza la plata, de la inseguridad en las calles, de que no se castiga al delincuente. Entonces yo sí creo que hay que ir a resolver esos problemas que le duelen a la gente.

O sea, ¿usted cree que el Gobierno colombiano se ensimismó en la paz y descuidó otros problemas grandes que hay en el país?

Pues pienso que eso le pasó al liderazgo en general. Porque hoy los líderes solo hablan es de eso. El que hable a favor de las Farc es de la guerrilla, y el que hable en contra, enemigo de la paz.

Pero esa maña, qué pena, la empezó el gobierno Santos.

Pues yo ese punto no lo comparto. Sí me preocupa la polarización que eso está generando, porque una consecuencia es que los sectores anarquistas y los extremistas estén empezando a conjugar algo que puede llevar al país a un muy mal destino. Las nuevas mayorías hay que volverlas a construir. ¿Cómo? Buscando puntos de consenso. ¿Qué fue lo que le permitió al país avanzar en estos 15 años? Un consenso general que no tenía color político ni partido, sobre la seguridad. Fue tal la angustia, que los colombianos se unieron y ese tema se movió y avanzó. Hoy se han roto los consensos y resulta que ese es el secreto del éxito, volver a crear consensos, mantener el de la seguridad, pero ahora hacer un consenso sobre el crecimiento económico y la generación de ingreso y empleo, sobre la educación para el trabajo, sobre atender los temas de salud.

¿Y el problema de la coca?

El narcotráfico es el peor enemigo del pueblo colombiano, todas las desgracias pasan por ahí, de ahí sale la corrupción, el rompimiento del tejido social, la violencia, el fortalecimiento de los grupos armados. En esta coyuntura que se supone que nos movemos hacia un nuevo estadio, sin conflicto, esa realidad puede gestar una nueva violencia. Entonces hay que atender estos temas. Le insisto: esto no es que o se acaba el acuerdo de paz o este es el único acuerdo de paz. Creo que este acuerdo hay que cumplirlo pero sobre todo hacerlo cumplir; al que no cumpla imponerle la fuerza del Estado y de la ley. Pero por otra parte, modificar aquello que más les convenga a los colombianos, porque la verdadera paz es la de los cincuenta millones de colombianos, no la de un segmento de un grupo en una u otra región. La gente de ese grupo se tiene que acomodar a las necesidades de los colombianos en general, y no los colombianos adaptarse a las necesidades de un pequeño grupo.

¿Si le entiendo bien, usted sería partidario de ponerle un poquito de orden al proceso? ¿En términos militares, no cree que lo van a ‘capar’ en el santismo?

Mire, yo estoy seguro de que el presidente Santos quiere que sus esfuerzos y sus obras moldeen un país capaz de avanzar. Eso no sucederá en la medida en que miremos más el espejo retrovisor, y en que caminemos de espaldas, como a veces parecemos estar haciendo. Tenemos que darnos la vuelta, caminar de frente, mirar el futuro. Yo aprecio lo que han hecho los expresidentes, Pastrana, Uribe, Santos, e incluyo al presidente Gaviria en estos esfuerzos. Pero aquí estamos hablando no de lo que hicieron los que ya pasaron. Nuestro tema es el futuro.

¿Podemos titular esta entrevista no preguntando sino afirmando que ‘Juan Carlos Pinzón se lanza al ruedo’?

Vuelvo y le digo, sí estoy pensando en eso. Si no lo pensara seriamente no habría renunciado a una posición muy cómoda o a alternativas que tenía en el sector privado. Quizá esta no sea la mejor decisión para mi familia, para mis hijos, pero la tomaré con absoluta conciencia de servirle al país, de honrar a mis soldados, policías y sus familias, esos que fallecieron, esos que quedaron heridos, porque su sacrificio tiene que ser por una Colombia mejor. Cuando veo el país polarizado, estancado, con unos debates de donde nadie sale, y en los que nadie le da la razón a nadie, sin consensos, por lo menos tengo el deber de tratar de contribuir a que esos consensos se den. Tratar de interpretar a la gente común y corriente, y de llevar el país hacia la siguiente fase: hacia el futuro. Si la manera de hacerlo es ofreciendo el servicio de ser presidente de la República, ahí estaré. Pero la gente es la que manda.

MARÍA ISABEL RUEDA
Especial para EL TIEMPO

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA