Recoger firmas, tarea costosa y poco sencilla

Recoger firmas, tarea costosa y poco sencilla

Contratar empresas que cobran por rúbrica recolectada es una alternativa que buscan los candidatos.

Recolección de firmas

Alrededor de 850 pesos por firma recolectada cobran las empresas. A esto hay que sumar los gastos operativos, unos $ 40 millones.

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Mauricio Moreno / EL TIEMPO

23 de octubre 2017 , 01:05 a.m.

El camino para ingresar a la contienda electoral sin el respaldo de un partido es desgastante y costoso. Cada candidato a la Presidencia debe recoger más de 400.000 firmas que le permitan entrar a la carrera en 2018, y esa no es una tarea sencilla.

Los aspirantes deben desde pagar empresas que hagan la labor hasta poner a sus militantes a descargar los formularios o hacer fiestas para costear esa gestión.

De acuerdo con una cotización de una de las compañías dedicadas a esta labor, conocida por EL TIEMPO, el costo por firma es de 850 pesos, es decir que solo para recolectar el número de rúbricas que fija la Registraduría (382.148 para Presidencia), el precio es 324’825.800 pesos, sin contar los gastos operativos, que oscilan en unos $ 40 millones. Estos últimos comprenden el transporte, camisetas, planillas, lapiceros, etc.

A esto hay que sumar que los candidatos deben tener un ‘colchón’, es decir, más firmas, pues muchas saldrán inválidas.

Algunos han hablado de recoger 500 o 600 mil firmas, otros aspiran a 4 millones.

La mayoría de los candidatos aseguran que no han contratado empresas para recoger esos apoyos y que lo están haciendo por sus propios medios, lo que requiere un despliegue de personal –contratado o voluntario– que salga a las calles a recolectarlos, pagar los gastos de operación (transporte, planillas, esferos, etc.) y otros adicionales que implican la campaña de recolección, como los viajes y la promoción.

Por eso, los aspirantes recurren a llamar a sus militantes para que consigan tanto firmas como grupos de apoyo, además de pagar auxilios. Todo con el fin de que más gente ayude en la tarea.

Incluso, algunos hacen fiestas y venden camisetas para costear algunos de los gastos. Por ejemplo, miembros del comité de Gustavo Petro en Barranquilla están organizando la ‘Petronika’, una especie de fiesta para recoger fondos que serán utilizados en la recolección de firmas.

Otros candidatos prefieren pagar el día o auxilios que van entre los 20.000 y los 30.000 pesos. Tal es el caso del comité del candidato Alejandro Ordóñez, que da a sus voluntarios bonos de alimentación y transporte por 30.000 pesos.

Recolectores de firmas le dijeron a este diario que el costo por firma varía entre 200, 500 y hasta mil pesos. Incluso se paga entre 15 y 20 mil pesos por cada 100 apoyos.

Según la candidata presidencial Clara López, su comité ya ha gastado unos 38 millones de pesos en la búsqueda de las rúbricas.

Mientras tanto, la campaña de Marta Lucía Ramírez le confirmó a EL TIEMPO que ha gastado 90 millones de pesos, entre “auxilios, camisetas, planillas, etc”.

“Esta campaña no entrará en la competencia absurda de conseguir millones de firmas, sino que nos limitaremos a conseguir las que son estrictamente necesarias”, afirmó Nohora Isabel Vargas, subgerente de campaña de Ramírez.

Hay otros candidatos, como el general (r) Luis Mendieta, que dicen no haber pagado nada. Según su comité, “cada región lo hace con recursos propios que aportan simpatizantes del movimiento Patria Nueva y del general retirado”, y los formularios los descargan por internet.

La candidata Piedad Córdoba afirmó que ella no tiene el dinero para pagar por las firmas, pero es apenas “obvio” que se gaste dinero en la operación. “La gente no va a recoger firmas sin ni siquiera un vaso de agua”, dijo.

Otros gastos adicionales

Validación

También existen empresas, como la del exregistrador Carlos Ariel Sánchez, que se dedican a la validación de firmas. Estas cuentan con grafólogos que hacen una validación previa a la que tiene que hacer la Registraduría para que los candidatos vayan con la ‘certeza’ de que los apoyos recogidos les servirán.

De acuerdo con Sánchez, el costo por firma es de $ 200. “Las firmas se escanean digitalmente de manera que el sistema pueda reconocer caracteres alfanuméricos. Así se hace una revisión que precisa de que ese nombre, apellido y cédula estén en el censo. Además se digitalizan rasgos caligráficos, con lo que es posible establecer la uniprocedencia de varias firmas”, dijo el exregistrador.

Se digitalizan rasgos caligráficos, con lo que es posible establecer la uniprocedencia de varias firmas

Sin embargo, según asegura, hasta el momento no se han presentado solicitudes para validar firmas de candidatos. “Esperamos que en los próximos días, cuando esté cercana la fecha de entrega, nos lleguen peticiones”, manifestó Sánchez.

Pólizas

Al gasto de la recolección de las firmas se suma, por lo menos para Congreso, un gasto adicional: las pólizas.

Los candidatos que logren recoger las firmas para sus listas a Senado y Cámara deben adquirir una póliza de seriedad.

Estos seguros, de acuerdo con resolución del Consejo Nacional Electoral, van de los 36 a los 287 millones de pesos. Esto dependerá de la circunscripción a la que se vaya a lanzar cada candidato.

A los aspirantes reconocidos y que se han movido en la esfera política se les está haciendo compleja la recolección de las firmas, pero lo es mucho más para quien nunca ha estado en el círculo de la opinión pública, no solo por los costos sino por la falta de credibilidad de los colombianos en la política.

Hasta la semana pasada iban 35 comités que aspiran a la Presidencia y 103 al Congreso, pero seguramente no todos completarán el procedimiento para avalar su candidatura.

ANGIE MICHELL QUIÑONES
EL TIEMPO@michell_qui

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