Voto femenino, 60 años de luchas por mayor igualdad en el país

Voto femenino, 60 años de luchas por mayor igualdad en el país

El primero de diciembre de 1957 fue la primera vez que las mujeres colombianas pudieron votar.

Voto femenino, 60 años de luchas por mayor igualdad

Las mujeres acudieron en masa a votar el primero de diciembre de 1957.

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Archivo / EL TIEMPO

01 de diciembre 2017 , 09:41 p.m.

La madrugada del primero de diciembre de 1957 fue larga para María Teresa Arizabaleta. Fue una mezcla de emoción y angustia que casi no la dejó dormir. Lo único que ella quería era que los gallos que había en el barrio San Antonio, de Cali, comenzaran a cantar como señal de que ya estaba amaneciendo.

A las 5 en punto se levantó con una sola idea en su mente: ir a votar. Ese día, por primera vez las mujeres de Colombia pudieron sufragar.

Hoy, con 83 años y una mente lúcida, no ha olvidado que a las 7:30 de la mañana ya había desayunado y aunque las urnas solo se abrían a las 8, ella junto con sus padres y su esposo salieron para el puesto de votación.

“Fue el fin de una lucha muy larga que lideraron varias mujeres, pero especialmente Esmeralda Arboleda, a la que yo acompañé en muchas jornadas pidiendo que se aprobara el voto femenino”, relató María Teresa.

Aunque el acto legislativo 3 de 1954 de la Asamblea Nacional Constituyente, bajo la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla, les otorgó la posibilidad a las mujeres de votar, tuvieron que esperan tres años, hasta que se dio una nueva elección.

Ellas dieron su primer voto ese domingo en un plebiscito para validar el Frente Nacional, un acuerdo de paz entre los partidos Liberal y Conservador, que llevaban al menos 30 años de una guerra civil no declarada.

En esa ocasión ganó el sí por abrumadora mayoría, triunfo que en buena medida se debió a la participación femenina. Las fotos en los principales diarios del país dieron cuenta de la masiva participación femenina.

“El antiguo debate sobre los peligros que involucraba para la sensibilidad femenina el intervenir en las actividades políticas pertenece ya a la historia, está superado.
Solamente contados elementos de las tendencias reaccionarias lo invocan, sin eco ni respuesta. La mujer ha entrado decididamente a ejercer sus derechos”. Este párrafo hace parte de un texto que el primero de diciembre de 1957 publicó en EL TIEMPO el académico y columnista Jaime Posada, justo el mismo domingo en que las mujeres colombianas pudieron votar por primera vez.

Fue el fin de una lucha muy larga que lideraron varias mujeres, pero especialmente Esmeralda Arboleda

Las cifras

Estaban habilitadas para sufragar 3’082.170, y a las urnas asistieron 1’835.255 mujeres.
“Ese día, por primera vez en mi vida pude votar. Y fue la primera vez no porque antes no hubiera querido, sino que no me estaba permitido”, recordó la columnista Lucy Nieto, quien hace 60 años sufragó por primera vez en el puesto de Santa Rosa, zona rural de Villavicencio.

Según la representante a la Cámara Ángela María Robledo (Alianza Verde), sin las mujeres la democracia no está completa, y sin ellas “la democracia en Colombia es frágil, es precaria”.

De otro lado, Olga Amparo Sánchez, directora de la Casa de la mujer, que esta semana realizó un foro a propósito de los 60 años del voto femenino, dijo que la posibilidad de que las mujeres pudieran sufragar fue una lucha de muchas de ellas y no una concesión del general Gustavo Rojas Pinilla.

“Fue una larga lucha que libraron para obtener sus derechos, no solo a elegir sino a ser elegidas”, dijo.

Luty Montoya, del movimiento Unión de Ciudadanas de Colombia, creado el 17 de noviembre de 1957, dijo que lo más importante de la aprobación del voto femenino fue que al adquirir los derechos políticos se le abrieron espacios de participación.

Sobre su organización, señaló que nació por la necesidad de capacitar a las mujeres sobre elegir y ser elegidas. Destacó que entre las fundadoras estuvieron Esmeralda Arboleda, María Currea, Rosa Turizo de Trujillo, Maruja Restrepo de Restrepo, Bertha Hernández y Josefina Valencia.

Precisamente, María Teresa Arizabaleta recordó que días antes del plebiscito estuvo haciendo varios recorridos por diferentes partes del país de la mano de Esmeralda. “Ella les hablaba de la de la necesidad de que las mujeres salieran a votar. Les decía que no se podía desaprovechar esa oportunidad”, contó.

Y justamente una nota de EL TIEMPO sobre Esmeralda Arboleda señala que antes de la votación, ella “pronunció dos millones de palabras en 45 discursos que reunidos coparían un espacio de 12 horas, dio la mano a 30 mil damas y fue escuchada por cerca de 200 mil personas. Asistió a 25 banquetes, 4 comidas, 20 almuerzos y un piquete santandereano. Respondió miles de preguntas y después de un mes de fatigante labor regresó a Bogotá para dedicarse al doblaje y preparación de 300 mil papeletas plebiscitarias”.

“Pero doña Esmeralda no está cansada. Anoche, cuando el redactor departía con ella sobre los incidentes de su reciente gira, dijo: ‘El esfuerzo me aquietó la voz, pero no el voto’ ”, señala el escrito de este diario.

Mujeres, sin una gran presencia en los cargos de elección popular

Aunque las mujeres en Colombia tienen derecho al voto, su acceso a los cargos de elección popular no es muy significativo.

Rosa Cobo, del grupo feminista de la Universidad de Coruña, en España, aseguró que si bien hace 60 años las mujeres colombianas conquistaron el derecho al sufragio, “todavía tienen muy poca presencia en las instituciones de representación del Estado”.

En su opinión, las mujeres colombianas son al menos el 50 por ciento de la población y como tal deberían “tener al menos la mitad del poder”.

“Las mujeres queremos votar, otra cosa es que no veamos una opción política que nos represente”, dijo.

De acuerdo con cifras de la Registraduría Nacional, el porcentaje de mujeres elegidas como autoridades locales pasó de un 12,99 por ciento en las elecciones de 2003 al 22,1 en 2007.

Mientras que esa cifra llegó al 22,12 por ciento en 2011, para pasar al 22,24 en los comicios de 2015.

Según la Registraduría, de los 32 gobernadores elegidos en 2015, cinco fueron mujeres; eso equivale a que 15,62 por ciento de los departamentos estaban gobernados por el sexo femenino.

En lo relacionado con las alcaldías, de las 1.101 existentes, en 134 fueron elegidas mujeres, que representan el 12,17 por ciento de los municipios administrados por mujeres.

El representante a la Cámara Alirio Uribe lamentó que “el día que conmemoramos los 60 años del voto femenino, el Senado haya hundido la reforma política que habilitaba las listas cremallera para dar garantías en su acceso al poder en Colombia”. “Me da rabia, veo a las mujeres dormidas; hay que salir a votar como lo hicimos en el 57”, dijo María Teresa Arizabaleta.

POLÍTICA@PoliticaET

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