Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

'Ya no hablamos de acuerdo humanitario': Ernesto Samper

Por: LUIS GUILLERMO FORERO C. | 10:46 p.m. | 27 de Noviembre del 2011

'Ya no hablamos de acuerdo humanitario'

Samper cree que más que una "reunificación", el Partido Liberal debe "refundarse".

Foto: EFE

Farc deben liberar unilateralmente a todos los secuestrados, dice el ex presidente.

El asesinato de cuatro uniformados secuestrados, a manos de las Farc, cerró la puerta del acuerdo humanitario. Para el ex presidente Ernesto Samper, la guerrilla debe liberar a los plagiados en su poder. Solo en ese momento "se podría pensar en la posibilidad de explorar una salida política, que estará siempre presente".

En entrevista con EL TIEMPO, el ex mandatario también habló de las relaciones con Venezuela y del Partido Liberal. 

Después del asesinato de los cuatro uniformados a manos de las Farc, ¿se desdibuja la posibilidad de una eventual negociación con la guerrilla?

La negociación tampoco era posible antes del asesinato. Lo clave es que las Farc entiendan que si no hay unos compromisos mínimos con el respeto del Derecho Internacional Humanitario, no va a haber ningún margen o espacio ante la opinión para siquiera explorar la posibilidad de una salida política.

¿Pierden vigencia los llamados que viene haciendo el presidente Santos para que la guerrilla dé muestras de voluntad de sentarse a conversar?

No. La posibilidad sigue vigente, porque todo conflicto armado termine necesariamente en una salida política. Nosotros no podemos aspirar a que el final de este tiempo de violencia sea una especie de paz romana, en que el vencedor se impone sobre el vencido. Precisamente por eso la sensatez de las ofertas del presidente Santos. Ahora lo que tenemos que hacer es seguir insistiendo en que las Farc cumplan el compromiso humanitario de devolver a todos los secuestrados, y a partir de ese momento sí se podría pensar prácticamente en la posibilidad de explorar una salida política, que estará siempre presente. En Colombia todos queremos que la guerra termine; nos divide que uno lo quieren a las malas y otros por un acuerdo que es lo único que hace permanente la salida.  

A la luz de los hechos recientes, ¿usted cree que la sociedad colombiana estaría dispuesta a aceptar que en un futuro se le otorgue a las Farc la posibilidad de tener vocería política después de desmovilizarse?

Precisamente el que existan estos hechos de guerra y el que existan estas confrontaciones, lo que prueban es que la guerra no ha terminado. Y hacia allá se orienta precisamente la búsqueda de una salida política. Lo paradójico de todo este tema es que precisamente por la efectividad de la política de Seguridad Democrática de los últimos años, y que ha continuado el presidente Santos, es que en este momento, mucho más que cuando vivimos la experiencia del Caguán, existen condiciones para que la guerrilla acepte sentarse a una mesa de negociación. No para ganarse unas ventajas estratégicas en medio de la guerra, sino para terminarla.

¿Qué va a pasar con los secuestrados en manos de las Farc? ¿Se cierra la puerta a una posible nueva liberación unilateral?

Espero que no.  Espero que las Farc cumplan la palabra que de alguna manera habían empeñado en liberar a los secuestrados en su poder. Del amargo episodio del sábado queda, por supuesto, la responsabilidad criminal de las Farc, no solamente en el asesinato, sino también en el secuestro. También queda claro que el camino del rescate militar, como lo han probado episodios lamentables, no es el camino más seguro para obtener la libertad de los secuestrados.  

¿Usted va a insistir en la vía del acuerdo humanitario?

No estamos hablando ya de acuerdo humanitario. No creo que existan condiciones para hacer un acuerdo de carácter bilateral, sino un acto de las Farc, humanitario y unilateral, de liberar a los secuestrados en su poder, como una muestra de su voluntad positiva de avanzar en un camino alternativo al de la guerra. El Gobierno también debe cumplir con su parte no haciendo operativos de rescate donde arriesgue la vida de los secuestrados. 

¿Entonces se agotó el espacio para buscar ese acuerdo humanitario?

Sí, pero le agrego: liberación unilateral para buscar una salida política al conflicto armado. si las Farc quieren realmente, como lo han venido sosteniendo a pesar de los golpes que han venido recibiendo, que insisten en buscar una salida política al conflicto armado, yo estoy consciente de que este es el mejor momento para que se avance en esa dirección, pero siempre y cuando haya una voluntad clara y comprobada de las Farc, la cual no se comprobó con los acontecimientos del sábado, de que están dispuestas a respetar unos mínimos humanitarios, que incluyen la liberación de los secuestrados. 

¿Cómo ha visto la postura de Venezuela en estos últimos 15 meses respecto al tema de las Farc?

La he visto mucho más constructiva y propositiva que la que tenía en los últimos meses del gobierno del ex presidente Uribe, demostrando que a las buenas es mucho más fácil conseguir un apoyo de Venezuela en la lucha contra la guerrilla, que por la vía de la confrontación mediática y de los señalamientos, una situación que prácticamente nos colocó al borde de una guerra con Venezuela. 

Hay quienes consideran que harían falta mayores muestras de cooperación, hablan, por ejemplo, de la entrega de alguno de los jefes guerrilleros que estarían en su territorio...

La relación entre los dos países no se puede medir en términos de intercambio de mercancías, a ver cuántos guerrilleros o cuántos narcotraficantes entrega cada país. lo importante de este último año largo de gestión del presidente Santos es que de alguna manera se han fortalecido, se han creado muchos otros espacios de cooperación bilateral en el plano militar, judicial, de migraciones. También se ha reactivado la actividad comercial. Todo eso ayuda a que estos temas, que por supuesto son fundamentales, no sean los únicos de la relación, y que inclusive se puedan de alguna manera manejar con mayor facilidad y prontitud, como de hecho se han venido manejando.

Se está ratificando que el campo de la cooperación produce muchos mejores resultados políticos que el campo de la confrontación. Por eso no deja de ser insólita pretensión del ex presidente Uribe, expresada la semana pasada, en el sentido de pedirle a la oposición de Venezuela, oficialmente, que se atraviese a la política internacional que ha venido desarrollando el presidente Santos.  Esto rompe con una larga tradición que ha existido en el país de que no hacemos política interna con la política internacional, y que la política internacional se maneja consensuadamente a través de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, pero partiendo de la base de que la última palabra la tiene el Presidente de la República. A Uribe se le olvido que aquí no hacemos política con los temas internacionales. 

El llamado de Uribe, más allá del despliegue mediático, ¿puede llegar a impactar la relación bilateral?

Puede meterle ruidos innecesarios tanto aquí como en Venezuela. La opinión del ex presidente Uribe es una opinión que merece consideración y respeto, pero no creo que en la práctica tenga ninguna influencia, porque el país entendió que por el camino de la cooperación, de tener buenas relaciones con los vecinos y de no recurrir a los desplantes diplomáticos y el insulto mediático, vamos a llegar mucho más rápidamente a buenos resultados.  

En diciembre se realiza la Constituyente Liberal. En el trasfondo está la idea de "reunificar" el partido, ¿le ve posibilidades de éxito a ese proceso?

Veo con preocupación la misma forma como se convocó la Constituyente liberal. Comparto las observaciones formuladas por un grupo de magistrados liberales, quienes consideran que la convocatoria podría adolecer de vicios estatutarios que prácticamente anularían las decisiones que allí se adopten.

Respecto al tema de la reunificación, pienso que la actitud propositiva que ha tenido el presidente Santos, y con el hecho evidente de que el liberalismo como sentimiento colectivo, más que como partido, se expresó en las pasadas elecciones a través de todos los partidos que tuvieron un protagonismo, particularmente Cambio Radical y 'la U', yo no descarto que pudiéramos pensar en una reunificación.

Pero no se trata de estar todos reunidos, sentados en la misma mesa porque sí. Se trata de estar unidos de verdad. Se trata de saber para qué nos reunimos. Y ahí es donde tengo una diferencia de fondo, porque creo que lo que habría que empezar sería un proceso de refundación del Partido Liberal, en cuál es la posición ideológica del Partido Liberal, cuáles son sus propuestas programáticas, qué tiene para decirles a los sectores sociales del país, cómo  entiende su papel en la Social Democracia, cuál es el mensaje que le está transmitiendo a los jóvenes.

Bienvenido el proceso de reencuentro liberal, pero sería no la reunificación del partido como tal, sino un reencuentro. 

¿Cómo ve la posibilidad de que el presidente Santos pudiera aspirar a la reelección?

Si las cosas se siguen dando como parece que se van a dar, y él sigue manteniendo un perfil liberal de su gobierno, pienso que tendría todos los títulos para presentarse como candidato inclusive de un Partido Liberal refundado, y que corresponde a lo que han sido sus planteamientos en materia de cambio.

Pero por supuesto que esto tiene que ver mucho más con su decisión que con lo que suceda dentro del mismo liberalismo. 

¿Y lo ve con ganas de buscar esa reelección?

En política, el que no aspira, expira. Y yo creo que si el Presidente ve que su proyecto va a hacia adelante, y todos sabemos que cuatro años son muy poco para consolidar proyectos de largo aliento, seguramente tendrá la muy explicable pretensión de optar por un segundo término. Y estoy seguro de que en ese caso el Partido Liberal lo rodearía completamente, al menos si sigue gobernando con politicas liberales como lo ha venido haciendo hasta ahora.

En este momento la política colombiana está pendiente de las diferencias entre el presidente Santos y el presidente Uribe, pero una vez estas diferencias se hagan explícitas, como corresponde hacerlo en cualquier democracia, en ese momento la política va a fluir mucho más rápidamente y nos daremos cuenta de que aquí hay dos proyectos ideológicamente claros: un proyecto de derecha que liderará el presidente Uribe, y está en su legítimo derecho de hacerlo, y un proyecto de centro izquierda que por supuesto yo espero que lidere el Partido Liberal.

LUIS GUILLERMO FORERO C.
Redacción Política

Herramientas

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

ZONA COMERCIAL

Paute aquí

Reportar Error

¿Encontró un error?

Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.

Los campos marcados con * son obligatorios.

*
*
*

Respuesta

Recordar clave

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.