Tendrá réplicas a escala real de carnotauros, ictiosaurios, velocirraptors y brontosaurios. También se verá un kronosaurus, el cocodrilo prehistórico mejor conservado en el mundo.
Se trata del más ambicioso proyecto turístico que tendrá ese departamento y que avanza 'a pasos de animal grande'.
Son 53 fanegadas que estarán dedicadas exclusivamente a los dinosaurios en el mismo lugar en el que, según estudios paleontológicos y hallazgos en el terreno, reinaron estos gigantes.
La idea comenzó a cocinarse hace seis años y desde hace unos meses está cobrando vida en la vereda El Espinal, municipio de Sáchica, a una hora de Tunja.
En el Gran Valle, como se llama el parque temático, se verán carnotauros, ictiosaurios, velocirraptors y brontosaurios, entre otros colosos.
Es la misma región boyacense en la que no es raro encontrarse pequeños restos fósiles con solo excavar un rato en la tierra seca. Y, por supuesto, también cabe la posibilidad de los grandes descubrimientos.
En el Museo Paleontológico de Villa de Leyva pueden verse los restos más completos descubiertos en todo el mundo del kronosaurus, un cocodrilo prehistórico que era el terror de los mares por su tamaño y ferocidad y que tendrá su 'clon' artificial en el parque.
Las réplicas en tamaño real ya están en construcción: su esqueleto son estructuras de hierro, fibras y madera. Los músculos serán de plastilina.
El sitio entrará en funcionamiento en julio próximo con unos 50 animales de gran tamaño y quedará completamente dotado hacia el 2011, con más de 150 piezas colosales, algunas de las cuales tendrán movimiento.
Pero en total serán más de mil figuras, porque habrá 'extras', no tan importantes, pero sí necesarias para revivir el ambiente del jurásico.
La obra, que en su primera etapa tiene un costo de 12.000 millones de pesos, es financiada por una sociedad anónima conformada por inversionistas de España, África, Estados Unidos y Colombia. También se abrió un paquete para la venta de acciones.
Estructuras enormes
Cada una de las piezas, que llegan a superar los 25 metros de alto, se convierte en una obra de arte.
Algunas se están levantando directamente en el terreno y otras más se confeccionan en el taller de la empresa Cíclope Producción de Artes Visuales, encargada de la construcción del parque.
Allí, un grupo de creativos y profesionales en arquitectura, ingeniería, mecánica, soldadura, artes plásticas y efectos especiales trabaja durante largas jornadas para fabricar los animales. Y pasan de los gigantes a lo micro, porque algunos de los modelos tienen sólo 10 centímetros.
Los retoques finales se hacen con cauchos, siliconas, poliuretano, resinas y látex.
Con todo ese material garantizan que los dinosaurios no tengan nada que que envidiarles a sus primos de Hollywood y que sean lo suficientemente resistentes para permanecer a la intemperie en las especiales condiciones de la zona.
"En ningún lugar del mundo hay un parque de dinosaurios tan grande a cielo abierto", dice el director del lugar, Bernardo Salamanca Lemus. Él estuvo en otros proyectos similares con parques como Maloka, Mundoaventura, Cámelot, Hacienda San Rafael y Divercity.
Cuanto todo esté en marcha, los visitantes del 'Jurassic Park' boyacense harán en unas cuatro horas un viaje que los llevará millones de años atrás en la historia.
Además del sendero principal, habrá caminos de aventura, museo, tienda de artesanías, juegos extremos, zona de camping y un par de lagos verdes que parecen oasis en medio del paísaje desértico del Valle de los Dinosaurios.
HARVEY YECID MEDINA
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
TUNJA
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