'Uribe se quiere meter de frente en las elecciones': Armando Benedetti
Por: MARÍA ISABEL RUEDA ESPECIAL PARA EL TIEMPO | 11:06 p.m. | 18 de Octubre del 2010
'Todo el mundo sabe cómo comienza una constituyente, pero no cómo termina'.
Foto: Rodrigo Sepúlveda / EL TIEMPOCara a cara con María Isabel Rueda, el presidente del Senado lanza críticas a los ultrauribistas.
Senador Benedetti: me ha sorprendido ver la luna de miel en la que anda con el Ministro de Interior. ¿Se quieren tanto como parece?
De siempre. Es posible que, como reza el dicho, cuanto uno más se odia, más se quiere. El ministro Vargas Lleras lo ha hecho bien, ha mostrado el animal político que es, trabaja 24 horas al día, haciendo bien las propuestas, liderando bien al Gobierno. Más que un ministro del Interior, a veces parece más un primer ministro.
¿Y eso le gustará al presidente Santos?
Creo que es consciente de eso, de su importancia y de que eso le sirve. Lincoln también nombró en su Gobierno a rivales y hasta enemigos. Mandela nombró a sus principales contradictores. Santos es consciente de esa fuerza. Pero, ¿le digo qué le falta a Vargas Lleras? Bajar un poquito la prepotencia. Le pesa como un piano. Si se la quita, será el ministro perfecto.
En su orden, ¿cuáles son los proyectos de ley más contemplados del Gobierno?
Las leyes están organizadas con la siguiente prioridad: Regalías, Tierras, Víctimas y Salud.
¿Es optimista frente a la aprobación de una de las más difíciles, por los callos que pisa, la Ley de Regalías?
Sí. Es una ley revolucionaria e indica que tanto el presidente Santos como su ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, son hombres de mentalidad moderna. Una vez que exista el acto legislativo, se crearán con ese dinero el fondo de compensación, para buscar equidad entre las regiones, el fondo para ciencia y tecnología, el fondo de pensiones y el fondo de desarrollo.
Deme ejemplos de departamentos pobres, a ver cómo van a cambiar sus ingresos después de ser aprobada esta reforma....
Chocó recibió en el 2010 veinte mil millones de pesos. Recibirá 183 mil en el 2012, y 232 mil en el 2013. Sucre el año pasado recibió 102 mil millones de pesos. En el 2012 recibirá 276 mil millones, y 303 mil en el 2013. Nariño recibió en el 2010 10 mil millones de pesos, pero va a recibir 360 mil millones en el 2012 y 492 mil millones en el 2013.
¿Posibilidades de que ese proyecto se hunda?
Ninguna. Hay parlamentarios que han hecho objeciones de conciencia, pero no me parecen válidas. Como dice el senador Juan Mario Laserna, son 'objeciones de billetera'. Es más fácil arroparse con la bandera del populismo que compartir las regalías de manera más equitativa con las regiones más necesitadas.
¿Les ve peligros al trámite de las leyes de Tierras y de Víctimas?, ¿pueden hundirse?
Las veo más complicadas. Esas leyes se fregaron desde cuando el Partido Conservador adoptó el proyecto de Ley de Tierras como bandera, y el Partido Liberal adoptó la de Víctimas como la suya. Se volvió una guerra entre partidos. Diseñamos una estrategia en el Congreso para que las dos fueran tramitadas al tiempo, con los mismos ponentes, porque los meollos del asunto son compensación y restitución, dos conceptos que van de la mano y que hacen posible cada una de esas leyes. Pero el Partido Conservador tiene una visión muy latifundista del manejo de las tierras. Para mí, a los campesinos hay que darles tierras, en lugar de volverlos jornaleros.
Pues precisamente es su jefe Álvaro Uribe el que está en absoluto desacuerdo con hacer una repartición minifundista de la tierra en Colombia....
Es que él es paisa (risas). Por eso no le gusta ese modelo. Pero el tema de las tierras lo adopta el Partido Conservador, y el de las víctimas el Liberal, y mi pronóstico es que van a chocar. Además, nadie en el Gobierno ni en el Congreso nos ha podido decir cuánto va a valer la compensación de las víctimas ni de dónde va a salir ese dinero.
Otra duda es el tiempo que van a cubrir esas compensaciones y el plan de restitución de tierras. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a echar para atrás en la historia?
Eso hay que fijarlo, porque si no, van a salir a reclamar tierras los bisnietos de las guerrillas liberales.
Si usted dice que el Partido Conservador se apropió de la Ley de Tierras, y el Liberal de la de Víctimas, ¿dónde está su partido, 'la U'?
La U está dividida. Los ultrauribistas creen que traicionarían al ex presidente Uribe si votan, por ejemplo, la Ley de Víctimas. La acumulación de los dos proyectos puede ser un punto de arranque para que todos los partidos apoyen por igual ambos proyectos.
¿Y la reforma a la salud?
La veo más viable. Pero después de que el Gobierno me anunció un mensaje de urgencia para esa reforma, esta es la hora en que no ha llegado. Después, no le echen la culpa al Congreso.
¿Y el ex presidente Uribe qué opina de esos proyectos?
Más que Uribe, son los ultrauribistas los que no están cómodos con esos proyectos y se han lanzado a interpretar a Uribe, cuando él no necesita a nadie que lo interprete.
¿Los ultrauribistas son los mismos uribistas pura sangre?
No. Los purasangre tienen sólo admiración y cariño por el ex presidente Uribe, pero no andan todo el día interpretándolo. En cambio los ultrauribistas, como Fernando Londoño, Andrés Arias y José Obdulio Gaviria, se la pasan todo el tiempo en esas. Se sienten los intérpretes oficiales de Uribe. No veo de dónde sacan esa autoridad. Más que Uribe, son esos ultrauribistas mesiánicos los que están en contra de los proyectos legislativos. Pero no veo qué autoridad para interpretar a Uribe pueda tener José Obdulio en el Congreso. Si se aparece por allá, nadie le pararía bolas. A ninguno de esos ultrauribistas mesiánicos y radicales.
La verdad es que Uribe sí tiene reparos de fondo sobre la Ley de Tierras y la de Víctimas...
En la de Tierras no le gusta esa junta que se va a crear para que se encargue de decir quién tiene o no los requisitos para hacer reparación y restitución. Le molesta que se vayan a crear muchos jueces agrarios, porque eso aumenta la burocracia judicial. Le molesta la indefinición del período en el cual se va a hacer operar la condición de víctima. Le molesta el tema de la responsabilidad de los agentes de Estado y le preocupa el tema de cuánto puede costar eso. A mí también. La desilusión al final podría ser grande.
Usted, que es tan cercano a Uribe, ¿podría decirme a qué se va a dedicar políticamente?
Va a hacer de todo, menos quedarse quieto. Los generadores de opinión nunca entendieron el fenómeno político del ex presidente Uribe. Forma parte de su personalidad que, a menos de 60 días de haberle entregado el Gobierno a Juan Manuel Santos, a él le parezca normal estar otra vez actuando en el escenario.
Pero es que veo a mucho personaje del actual Gobierno visitando al ex presidente...
Es cierto. Que los presidentes del Congreso, que los ministros, que los funcionarios y los congresistas estuvieran visitando a un ex presidente en su casa era algo que normalmente pasaba, pero después de un año del nuevo Gobierno y con discreción. Pero claro, es que nunca en la historia habíamos tenido a un presidente que ayudara a elegir de forma tan definitiva a su sucesor. Y aunque en política no hay clones, sí hay confluencias entre Santos y Uribe, pues se necesitaron y creo que se siguen necesitando.
Y usted, ¿a cuál de los dos le obedece más?
Muchas veces tengo la sensación de estar con un pie aquí y otro allá. Cuando uno se va a mover es un poco aparatoso, porque toca repartirse entre los dos jefes, entre los dos amigos...
¿El ex presidente Uribe sigue gobernando tras bambalinas?
Gobernando no, pero sí sigue interviniendo en política.
¿Y qué va a hacer Uribe en las elecciones?
Es evidente que se quiere meter de frente. Y, si es cierto que en el pasado pensó en ser candidato a la Alcaldía de Bogotá, por ahora más bien está pensando en impulsar a Óscar Iván Zuluaga para Bogotá; al director del Sena, Darío Montoya, para Medellín, y a Andrés Felipe Arias como gobernador de Antioquia.
¿Uribe descartó ser alcalde de Bogotá?
Se le ha pasado por la cabeza, pero lo medirá de acuerdo con las circunstancias. Si va un peso pesado como Petro, estaría tentado a meterse.
¿Uribe le ha manifestado alguna incomodidad con el actual Gobierno?
No. Pero si lo hubiera hecho, no se lo diría.
O sea que sí...
(risas).
¿Tiene pies y cabeza lo de la Constituyente?, ¿la apoyaría?
No. Veo es que su único objetivo es golpear a la Corte. No me prestaría nunca para eso. Y le cuento: ese proyecto amenaza con coger fuerza...
¿Ni siquiera apoyaría esa Constituyente si estuviera diseñada para hacerle a la justicia una reforma de fondo?
Todo el mundo sabe cómo comienza una constituyente, pero no cómo termina. Y para un presidente como Santos, con más de 9 millones de votos y el 80 por ciento del Congreso, apoyar eso sería como meter la cabeza debajo del agua.
También se dice que es para cambiar el articulito que prohíbe por ahora una nueva reelección de Uribe...
Le repito: todo el mundo sabe cómo comienza una Constituyente, pero no cómo termina.
María Isabel Rueda
Especial para EL TIEMPO





