Purga de comunistas, nuevo round en el Polo Democrático
Por: DANIEL VALERO |
Analistas ven un 'punto de declive'. Directivas hablan de depuración que los fortalece.
Tras la dura crisis que se desató en el Polo Democrático por los escándalos de corrupción y las divisiones que llevaron a la salida de varios de sus fundadores, este partido de izquierda busca entrar en un proceso de depuración que le permita mantenerse vigente en el mapa político.
El paso más reciente fue esta semana: el Comité Ejecutivo expulsó al Partido Comunista por doble militancia, debido al apoyo que le dio a Marcha Patriótica, movimiento que, según fuentes oficiales, estaría "financiado" por las Farc.
Las directivas del Polo dicen que con esta decisión quieren dejar claro que no comparten la combinación de todas las formas de lucha. Clara López, su jefa, afirmó: "El Polo tiene claridad en que se debe apoyar una salida dialogada al conflicto, pero rechaza la utilización de la violencia para hacer política. Queremos que la opinión pública sepa que esa es nuestra posición".
No obstante, la expulsión de los comunistas generó otra división. Al tiempo que el Comité de Ética ordenó suspender la decisión, la dirección desconoció el pronunciamiento y advirtió que esa instancia no tiene "jurisdicción" sobre sus decisiones. "El Polo está fuerte porque la depuración lo hace fuerte", dijo López.
Pero los comunistas tienen una lectura totalmente distinta. Carlos Lozano, su líder, afirmó que el Polo "está cavando su propia tumba al querer convertirse en una máquina de avales". Y tras reiterar que es partidario de "la solución pacífica" del conflicto, el dirigente político aseguró que son "el grupo de la presidenta Clara López y su esposo Carlos Romero, el Moir, el grupo de Jaime Dussán y lo que resta de la Anapo" quienes quieren manejar esa "máquina" a su antojo.
El Polo tuvo su momento de gloria en el 2006, cuando en las presidenciales su candidato, Carlos Gaviria, logró cerca de 2'600.000 votos. Un año después, en las elecciones para la alcaldía de Bogotá, ratificaron el éxito cuando Samuel Moreno obtuvo cerca de un millón de votos.
La crisis estalló cuando la justicia acusó a Samuel y su hermano, el exsenador Iván Moreno, de aliarse con contratistas para desfalcar a la ciudad y fueron apresados, en el escándalo de corrupción más grande de la historia reciente de Bogotá.
Gaviria aceptó la crisis, pero dijo que "si el Polo está en esta coyuntura, no significa que esté acabado". Sin embargo, varios advierten sobre su ocaso. El analista Alejo Vargas dijo que "está en su mínima expresión política".
Para el senador Jorge Robledo, el problema es que sectores lo "utilizaron" en beneficio personal. "Ahora el Polo está unido con los que queremos quedarnos y aspiramos a ganar la Presidencia en el 2014", dijo.
La depuración también facilita que López y Robledo se consoliden como presidenciables del Polo. De hecho, andan en ese plan.
Algunos de los que se fueron del Polo, como Antonio Navarro, Gustavo Petro, Daniel García-Peña o Luis Eduardo Garzón, hoy tienen su propio proyecto político y en el futuro podrían aliarse.
El Polo dice estar depurándose y en proceso de aglutinar un ideario de izquierda, pero sus antiguos militantes concluyen otra cosa. García-Peña afirmó: "El Polo entró en una etapa de declive".
Partidos
La izquierda se quiere reacomodar
La izquierda está reacomodándose debido a la crisis que se desató en el Polo, partido en el que buscó agruparse desde hace 7 años. Antonio Navarro, líder de Progresistas (movimiento creado por Gustavo Petro), afirmó que "se necesita una convergencia más allá de la izquierda" y que ese es uno de los objetivos del movimiento Pido la Palabra, del que forma parte. Aunque no se sabe cuál será su papel en las próximas elecciones, lo cierto es que está muy fragmentada y quiere reorganizarse.
DANIEL VALERO
Redacción Política
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