Abril 30 de 2008
Aplicar la 'silla vacía' a congresistas capturados o llamados a indagatoria aprobó la Cámara
Un acuerdo de última hora entre la bancada uribista y el partido liberal salvó la reforma política en sexto debate. Ahora, le faltan dos más en el Senado, donde hay unos 10 votos embolatados.
"Es una 'silla vacía' como la quieren los colombianos; será una medida efectiva y eficaz", dijo el representante de Cambio Radical, Roy Barreras, uno de los ponentes de la reforma.
Según lo aprobado por la Cámara, a un partido se le suspenderá el derecho a la curul cuando uno de sus integrantes sea vinculado a un proceso jurídico, bien sea por el llamado a indagatoria o la captura. Si ese político es condenado por esos delitos, el partido perderá definitivamente la curul.
Liberales se impusieron
"Esta es la razón de ser de esta reforma política. El corazón de la iniciativa está en la sanción a los partidos", dijo el representante liberal, Germán Olano Becerra.
"Nosotros no queremos carruseles, no queremos engañar a la ciudadanía colombiana. Una sanción en otro momento, como por ejemplo con la condena, es un engaño", insistió Olano.
Pero los liberales también cedieron. Después de una reunión de bancada ayer en la mañana, la colectividad 'se bajó' de la exigencia de un umbral electoral del 5 por ciento (requisito para que todo partido conserve la personería jurídica).
En cambio, aceptaron la fórmula del uribismo de aumentar el umbral al 3 por ciento para las elecciones del 2010 y al 5 por ciento para el 2014. "Hemos respetado el deseo del Presidente de no golpear a las minorías", dijo el representante Barreras.
El acuerdo se logró después de una reunión por más de seis horas y se hizo efectivo a través de una proposición, que se aprobó en su integridad en la plenaria de la Cámara.
Entre otras sanciones que quedaron aprobadas, está aquella que castiga con la pérdida de la personería jurídica a un partido cuyo 50 por ciento de sus integrantes en Cámara o Senado estén vinculados a procesos judiciales; se castiga la doble militancia, se le descontarán al partido los votos cuando se pierda definitivamente la curul y se deberá devolver los dineros por reposición de votos. Se establece además la financiación estatal de las campañas.
El Gobierno ya había manifestado su pesimismo frente a una falta de acuerdo entre las bancadas. Incluso, el ministro del Interior y Justicia, Carlos Holguín, había dicho que si no pasaba la iniciativa, estos puntos deberían evacuarse en una nueva reforma a partir del 20 de julio del 2008.
Ahora, la reforma se encamina a sus dos últimos debates en el Senado de la República.
En primer lugar tendrá que enfrentar una dura prueba en la Comisión Primera del Senado, donde el Gobierno tiene unos 10 de 19 votos embolatados, por cuenta de los senadores que se tienen que declarar impedidos y los que están en desacuerdo con el texto del proyecto.
Gobierno tenía listo el 'plan B' para revivir al proyecto
En la mañana de ayer, el Gobierno era consciente de que la reforma política estaba hundida ante el desacuerdo entre la coalición uribista y los liberales en uno de los puntos cruciales del proyecto: 'la silla vacía'.
Ante un escenario adverso, el ministro del Interior y de la Justicia, Carlos Holguín Sardi, no dudó en decir que de no aprobarse el texto, el Gobierno no tendría otra opción que jugar a 'revivir' la reforma con la Comisión de Ajuste Institucional que escogerá el Presidente para adelantar otras reformas al Estado.
Aunque no fue necesario acudir a este 'plan B', la verdad es que este será una carta que seguirá guardando el Gobierno para los dos últimos debates que le restan al proyecto en el Senado de la República, donde los votos no están asegurados.
El Gobierno, su coalición en el Congreso y la oposición del liberalismo tienen hasta el próximo 20 de junio para aprobar este proyecto de acto legislativo.
El Polo y el Mira no respaldan esta enmienda.
REDACCIÓN POLÍTICA
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