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        <title>EL TIEMPO.COM - Opini&#243;n</title>
        <link>http://www.eltiempo.com/opinion/index.html</link>
        <description>Canal de noticias de eltiempo.com</description>
        <language>es-ES</language> 
        <copyright>COPYRIGHT © 2010 Casa Editorial EL TIEMPO S.A</copyright>

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            <title>ELTIEMPO.COM</title>
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<title>Lo que cuenta 'Invictus', lo que ense&#241;a Mandela</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/lenvalencia/lo-que-cuenta-invictus-lo-que-ensena-mandela_7158848-1</link><pubDate>2010-02-09T21:50:09Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<FONT class=textoNormal>En un episodio de la película Invictus, Matt Damon, en el papel de Francois Pienaar, visita la estrecha celda en que Nelson Mandela pasó 18 años preso. Sólo hay espacio para un camastro y en lo alto una ventanita para mirar la soledad que se despliega en los alrededores del penal. Es la isla donde el líder surafricano pagó la mayor parte de la condena que le impuso el régimen del apartheid. <BR>Pienaar se pregunta cómo un hombre que sufrió semejante afrenta ha dispuesto su corazón para el perdón y su alma para la reconciliación. La cinta de Clint Eastwood teje una cadena de imágenes para explicar este misterio. Tal como John Carlin había hecho, palabra tras palabra, el libro que sirve de base al filme. <BR>En la pantalla se entrelazan dos hazañas. Un hombre, Mandela, representado con maestría por Morgan Freeman, que es capaz de unir, alrededor de un equipo de rugby, a una de las naciones más divididas por el odio, más acosadas por la ignominia, más golpeadas por la injusticia, en toda la historia de la humanidad.<BR>Un equipo, los Springboks, selección de Sudáfrica, capitaneado por Pienaar, símbolo de la minoría blanca, odiada hasta la saciedad por los negros, que, contra todos los pronósticos, gana la copa mundial en 1995 frente a la poderosa representación de Nueva Zelanda, después de haber sufrido una derrota tras otra en los preliminares del campeonato. <BR>La fuerza que emanó de la unión del país arrastró al equipo a la victoria, y la pasión que generó un triunfo compartido, una victoria labrada con las voces de toda la nación, convocó por fin a la más profunda reconciliación. Fue una luminosa intuición de Mandela, que muy pocos de sus copartidarios comprendieron y aceptaron al principio.<BR>Es un cuento de hadas. Poco tiene que envidiarle a la justicia poética de las grandes historias que deambulan en la literatura y el cine del mundo. Pero aquellas fueron imaginadas por hombres y mujeres para escapar de tristezas inevitables o para adornar aún más alegrías cotidianas, y esta es una historia verdadera, acaecida al final de un siglo pródigo en guerras y devastaciones. <BR>Al salir de la sala de cine pensé en nuestro país y sentí una brutal pesadumbre. Me di cuenta de la enorme diferencia entre la actitud de Nelson Mandela y el sentimiento de la mayoría de las personas que tienen algún poder o liderazgo en Colombia. El milagro acá consiste en encontrar un hombre que olvide o perdone una agresión. La ofensa se empoza en la conciencia y se desborda con el tiempo en caudales de venganza. <BR>Así, el más famoso de los líderes guerrilleros tenía en sus manos un memorial de agravios en el que sustentaba su alzamiento armado. El más notorio de los jefes paramilitares llevaba como emblema de su guerra el cadáver de su padre muerto en cautiverio. Y el más férreo de los mandatarios no se cansa de recordar que su progenitor murió en las manos azarosas de un grupo ilegal. Todos han atravesado la historia buscando resarcir su dolor produciendo una cuita mayor en su adversario.<BR>Este conflicto se alimenta día a día de memorias vengativas. Cada quien tiene en el corazón un cuaderno abierto para anotar los vejámenes que lo acosan. Cada quien exhibe con orgullo algún momento en el que vindicó una ofensa y produjo un agravio mayor al que recibió. <BR>Y la trama de nuestro enfrentamiento no se acerca ni de lejos a la terrible tragedia del racismo que ensangrentó durante siglos a Sudáfrica. El abismo que existió entre blancos y negros en esa nación adolorida excede miles de veces nuestras diferencias. Pero allá, en un extraño momento de la historia, surgió un líder y un grupo que quisieron doblar la página de las venganzas y emprendieron quizás la más grande hazaña de reconciliación del siglo XX.<BR><a class=linkdenota target=_blank href="mailto:lvalencia@nuevoarcoiris.org.co">lvalencia@nuevoarcoiris.org.co</A>&nbsp;</FONT> ]]></content:encoded></item>
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<title>Cae el tefl&#243;n</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/jotamarioarbelez/cae-el-teflon_7158948-1</link><pubDate>2010-02-09T21:59:01Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<FONT class=textoNormal>&nbsp;</FONT> Aceptemos, en gracia de ahorrarnos la discusión, que los buenos gobiernos -como lo es el actual para quienes están con él- no son los que no cometen errores sino los que los saben tapar. A veces son tan buenos que, así los yerros se destapen y espanten, continúan tan orondos como lirondos. Pues repunta el sabiondo que procede a desviar y disipar las burradas y a defender el honor del que hace tan bien lo que hace, que si algo hace mal fue otro el que lo hizo por él.<BR>El efecto teflón se ha llamado a ese escudo inasible que ha protegido del menor rayón, quemón o desgaste, aun ante situaciones aberrantes de atropellos y corrupción, la imagen del mandamás. Enemigos a granel ha tenido el señor presidente Uribe desde el primer minuto de su mandato, quienes no han tenido un segundo de sueño buscándole la caída. Y no sólo tuvo un mandato por la voluntad electora sino dos, y por poco que nos afrijola el tercero. Pero alguien ha perdido el control remoto en Palacio, lo que ha precipitado un alud en cadena de malos pasos, que puede sepultar el sueño de la tercera venida. Las bondades del teflón no dieron para 12 años.<BR>Habría que buscarle responsables a la racha desventurada del señor Presidente, para que queden como los chivos expiatorios que precipitaron la hecatombe que tenían que contrarrestar. ¿Hasta dónde han podido pifiarse los consejeros? Nunca hubo manifestaciones tan fuertes de repudio a algunas medidas, como las de la Emergencia Social y la sapería estudiantil, que forzaron a que Palacio recule. Y tan apabullantes destapes, que por fin encuentran oídos. Formulemos algunas preguntas: <BR>¿A quién se le ocurrió, para enfrentar la inseguridad urbana salida de madre, sugerirle la creación de una banda de mil estudiantes de Medellín que se encargaran de señalar delincuentes por la recompensa de $100 mil pesos mensuales, lo que los pone en riesgo inminente de que el hampa les dé en la cabeza? ¿Quién tuvo el cabezazo de convertir a los taxistas caleños en informantes, como en los mejores tiempos del cartel de Cali, con igual riesgo? ¿Quién permitió que el Presidente se expusiera a una confrontación intelectual en la Universidad Tadeo Lozano, donde su rector deslizó, en un comentario sobre el estado de opinión, que si en él se apoyaba resultaría escogido como Barrabás cuando se lo confrontó con Jesús? ¿Quién apoya desde la fuerza pública el reencauchado paramilitarismo, como divulga el Informe de Human Rights Watch? ¿Quién se durmió en la diplomacia, que el presidente Obama nos recortó 55 millones de dólares de ayuda, pese a habérsele permitido la instalación de siete bases militares, lo que nos tiene prácticamente aislados de la comunidad suramericana? ¿Quiénes son los responsables finales de los 'falsos positivos', o positivas masacres de jóvenes engañados, y de las chuzadas a periodistas, defensores de los derechos humanos y casi toda la oposición, temas que mantienen en sus agendas los congresistas demócratas? ¿Quién formuló la chueca pregunta del referendo, que una vez votada y encontrada sin fundamento tuvo que ser remendada en una sesión fraudulenta del Senado de la República? ¿Quién permitió que cinco tránsfugas impedidos de hacerlo votaran positivamente la ley del referendo? ¿Quién rebasó seis veces el monto autorizado de su financiación y quienes violaron los topes de donaciones? ¿Quiénes se inventaron la jugada de Agro Ingreso Seguro, no sólo para bonificar a quienes habían hecho donaciones a elecciones pasadas sino para que las hicieran al futuro posible candidato del agro? ¿Quién permitió que el magistrado Sierra Porto se parrandeara la ley del referendo que ya había bendecido el Procurador? ¿A quién le dio por hacer cambiar de periodicidad, de enfoque y de directores a la revista Cambio, en el mejor momento de su actividad periodística y en el peor momento político, porque hace suponer que se trata de una sanción por sus fundados informes? ¿Y quién es, si Uribe no es? <BR>Amanecerá, y mañana veremos si ese amanecer era el que esperábamos.<BR><a class=linkdenota target=_blank href="mailto:jmarioster@gmail.com">jmarioster@gmail.com</A>]]></content:encoded></item>
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<title>&#191;Jur&#237;dica o pol&#237;tica&#63;</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/juridica-o-politica_7159027-1</link><pubDate>2010-02-09T22:05:25Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<FONT class=textoNormal>&nbsp;</FONT> El miércoles 3 de febrero del 2010, el magistrado Humberto Sierra Porto radicó en la secretaría de la Corte Constitucional la ponencia que analiza la constitucionalidad de la ley que convoca al referendo reeleccionista. La ponencia fue negativa por considerar que la ley tiene vicios de forma.<BR>Así las cosas, esto es lo que deben saber los ciudadanos respecto a lo que, según versiones periodísticas, se expone en el proyecto de fallo, que ahora se debe someter a votación de la Sala Plena. <BR>En primer lugar, la ponencia hace referencia a que el trámite de la financiación de la recolección de firmas fue ilegal, porque no se justificaron las cuentas a las autoridades electorales. <BR>Tal aseveración es equivocada porque, de acuerdo con la Resolución No. 0067 del 2008, expedida por el CNE para campañas del orden nacional, en la cual se aprueba el tope máximo para campañas electorales, dicha cifra solo regiría a partir de la expedición de la sentencia que aprobare el referendo reeleccionista y no en la etapa de recolección de firmas. <BR>Por otra parte, la ponencia dice que la plenaria de la Cámara de Representantes aprobó el referendo en una sesión extraordinaria... evento que califica como un error "insubsanable", ya que el Decreto 4742 del 2008, que convocaba a sesiones extras, fue publicado en el Diario Oficial al día siguiente que esta se produjo.<BR>Este argumento tampoco sería acertado, por cuanto el artículo 157 de la Constitución dispone que ningún proyecto será ley "sin haber sido publicado oficialmente por el Congreso, antes de darle curso en la Comisión respectiva" y este requisito de publicidad se cumplió cuando se dio lectura en voz alta al Decreto y eso quedó registrado en la emisión televisada. <BR>También afirma el ponente que el cambio de texto de la pregunta del referendo, cuando ya habían pasado varios debates, desconoce el reglamento de Congreso. <BR>El cambio de expresión "haya ejercido" por "haya sido elegido" no vicia de inconstitucionalidad el trámite, por cuanto lo que en realidad prohíbe la Constitución son aquellas modificaciones que desvirtúen la esencia y el espíritu del referendo y es innegable que lo que la iniciativa popular quería era la reelección para un tercer período, consecutivo, del presidente Uribe y para eso firmaron los ciudadanos (eso se comprueba con la prensa de la época). <BR>En este mismo sentido, la ponencia señala que, además de la certificación sobre la validez de las firmas que debe expedir el Registrador para que el proyecto de ley en cuestión iniciara su trámite en el Congreso, se requería una certificación "adicional" con la cual se verificara que se cumplió con los topes de financiación de la iniciativa. <BR>Lo anterior no tiene sustento ni en la Constitución, ni en la Ley 134 de 1994 (Mecanismos de Participación), ni en Ley 130 (Estatuto de Partidos), las cuales constituyen el régimen aplicable a los mecanismos de participación ciudadana. Esa exigencia contraría el principio de legalidad. <BR>Finalmente, dice la ponencia que el voto de los cinco parlamentarios que se matricularon en 'la U' en la conciliación en la Cámara en septiembre del año pasado no podrían ser tenidos en cuenta porque estos congresistas habían sido sancionados por el Comité de Ética de Cambio Radical (partido al cual pertenecían) con el derecho al voto. <BR>Ni la Constitución, ni la Ley 1354 del 2009, de Reforma Política, imponen como sanción la invalidez de los votos de los congresistas que pudieran estar en esa situación de "transfuguismo", lo que, en el peor de los escenarios, sólo podría generar la expulsión del parlamentario del partido. <BR>Si bien la intención no es ejercer presión sobre la Corte, la opinión pública que respaldó con su voto esta iniciativa sí debe saber que, objetivamente, ninguno de los puntos que se han conocido de la ponencia tienen la entidad suficiente para que se declare inconstitucional la ley que convoca al referendo.]]></content:encoded></item>
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<title>Elevar el nivel del debate pol&#237;tico</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/joseobduliogaviria/elevar-el-nivel-del-debate-politico_7159108-1</link><pubDate>2010-02-09T22:26:38Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P>Insólito: el Presidente fue a la Tadeo. Inédito: no se encerró en rectoría con funcionarios obsecuentes y guardaespaldas alertas; llegó a un auditorio atiborrado. Temerario: aceptó un panel, que parecía celada, con dos enemigas insolentes vestidas de profesoras y un opositor rabioso vestido de rector. Memorable: el Presidente más popular de nuestra historia y quien ha gobernado ininterrumpidamente por más tiempo, oyó durante cuatro horas, paciente, a todo el mundo; no se alteró ante el irrespeto; respondió, ecuánime, a insultos y atropellos de las dos 'profesoras', y le dio cátedra de historia y de pensamiento político al Rector.<BR>¡Cuánto hubieran dado las pasadas generaciones de colombianos por haber tenido tal ejemplo de grandeza, civilización y temperancia! ¡Cómo hubiese sido de distinta nuestra historia!<BR>En el librito Colombia, asesinato y política (2000) recordé a don Miguel Cané, embajador argentino (1881) -el de la hipérbole aduladora "Bogotá, Atenas suramericana"-. Cuenta él, en Notas de viaje, que en las escuelas colombianas se enseñaba a los niños que el asesinato, cuando se cometía en desarrollo de una táctica política, no era un crimen. Que, al contrario, podía ser una virtud heroica. "En un colegio, dice, una adorable criatura hizo la apología del tiranicidio. Para ella, un tirano no era un hombre, ni tal asesinato constituía un crimen". Escandalizado, Cané exclama: "(...) ¡que fría y dogmáticamente se enseñe en las escuelas que el asesinato puede alguna vez merecer encomio sobre la tierra... no! ¡¿Ir a la escuela a enseñar a la virgen que bebe las ideas que más tarde trasmitirá a sus hijos, que el asesinato político es, en ciertos casos, una acción legítima?! (...) ¡No, una vez más, no!".<BR>Las cosas han cambiado. Con excepción de los terroristas, o de un alumno de la Tadeo (¿?) que invitó a matar a Jerónimo, nadie defiende hoy entre nosotros la tesis asesina. Y, al contrario, avanzamos a pasos agigantados en las formas civilizadas. Desde hace varios años ensayé esta hipótesis: al finalizar su gobierno, la mayor contribución de Uribe habrá sido la elevación del nivel del debate político en Colombia.<BR>Y no será precisamente por la altura intelectual de la contraparte (oír debate de la Tadeo en <a class=linkdenota target=_blank href="http://www.presidencia.gov.co">www.presidencia.gov.co</A>). En algún libro que publiqué en el 2006, comenté que los opositores tenían un bien elaborado guión de lugares comunes, adobado con un largo repertorio de prejuicios, cierta dosis de maledicencia y una infinita desmemoria para los hechos positivos y negativos. Y eso es lo que volvimos a ver en la Tadeo.<BR>Uribe estuvo brillante. A un público hostil le arrebató, incluso, aplauso cerrado, cuando le dijo a la señora López, mirándola a los ojos: "Por convicciones (...) jamás me dejé someter de la guerrilla ni me dejé halagar del paramilitarismo".<BR>En ese librito del 2006 comenté que Schopenhauer había ganado plaza como inspirador intelectual de la oposición colombiana, que parecía dominar (sin haberlo leído) su manual de Dialéctica erística o las 38 estratagemas para (aparentar) tener razón.<BR>Las señoras López y la decana, doña Natalia, por ejemplo, ante la falta de argumentos, intentaron aplicarle al Presidente la estratagema 8: "Provocar la irritación del adversario y hacerle montar en cólera, pues, obcecado por ella, no estará en condiciones apropiadas de juzgar rectamente ni de aprovechar las propias ventajas. Se le encoleriza tratándole injustamente sin miramiento alguno, incomodándole y, en general, comportándose con insolencia". ¡Nada! No encontraron quién entrara en su juego.<BR>Natalia y López, enfurecidas, intentaron aplicar la estratagema 38: "Cuando el adversario es superior y se tienen las de perder, se procede ofensiva, grosera y ultrajantemente; se pasa del objeto de la discusión (puesto que ahí se ha perdido la partida) a la persona del adversario". Tampoco encontraron sujeto. <BR></P>]]></content:encoded></item>
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<title>Uribe necesita gafas nuevas</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/ponchorentera/uribe-necesita-gafas-nuevas_7159307-1</link><pubDate>2010-02-09T22:34:34Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P><FONT class=textoNormal>&nbsp;</FONT> Los años no perdonan. A las mujeres les traen coquetas arrugas, como a Paola Turbay, Penélope Cruz y Alejandra Borrero, que le sigue gritando al machismo nacional: "Ni con el pétalo de una rosa". Ah, carambas, al presidente Uribe lo están marcando los 57 años. Aumentaron sus canas y en televisión le he visto tics de cegatón. Debe cambiar de gafas; está usando las que le recetaron hace nueve años en Oxford. Y por andar medio cegatón no leyó bien los esperpentos que cometieron los que redactaron mal los decretos sobre pacientes, clínicas y médicos. <BR>Un mea culpa, una autocrítica, se hizo el Presidente. Le admitió a Clara Elvira Ospina, en RCN Televisión, que hubo penosas fallas de redacción. Tras ese 'autogol' ha caído la popularidad de Uribe. Por eso, un rector demagogo, medio filósofo y con altísima egolatría, buscando aplausos, le faltó al respeto comparándolo con Saddam Hussein. Como hoy estoy lúcido, opino que las gafas se desgastan, el poder también; Uribe está desgastado y bien haría en archivar sus planes de otra reelección.<BR>Y voy a los multimillonarios Nule, de Barranquilla, que son tema en gerencias, grupos periodísticos y peluquerías señoreras. Mis amigas barranquilleras los defienden. Dicen que a ellos los acosan por envidia. Lo dudo. A los Nule los acusa el abandono en la obra de la calle 26 hacia el aeropuerto. Un amigo 'cachaquísimo' me soltó esta bellezura en La Barbería: "Muy afanaditos los Nule; vinieron a tomarse a Bogotá, se sintieron poderosos magnates y se durmieron... Y camarón que se duerme, se lo lleva la corriente".<BR>El descalabro de los Nule maltrató a los pagadores de impuestos en Bogotá porque están volando miles de millones. En contraste con la aventura de Nule &amp; Cía., don Carlos Pacheco Devia, señor de admirable biografía, le regaló 22 mil millones de pesos a Uniandes para financiarles el estudio a centenas de muchachos aplicados pero cortos de dinero. Otra noticia saludable: hace nueve días está por Bogotá el industrial Julio Mario Santo Domingo y ha visitado tres veces las obras de la gigante biblioteca que él y su familia han regalado a Suba y a los 33 barrios vecinos. <BR>Como no todo es política y curules, esta noche, en Bardot, un prestigioso bar capitalino, la Sony Entertainment Television invita al lanzamiento de la serie Los caballeros las prefieren brutas. Por la alfombra roja desfilará, vanidosa, su creativa Isabella Santo Domingo. Aclaremos: no es verdad que los hombres inteligentes busquemos a las brutas... Lo que pasa es que ellas se hacen... porque les conviene.<BR>P. D. Gafas nuevas para Uribe y 'chau' a otra reelección.</P>
<P>Los comentarios han sido deshabilitados de esta columna por solicitud del autor. </P>]]></content:encoded></item>
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<title>Santos y el gui&#241;o presidencial</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/santos-y-el-guino-presidencial_7159369-1</link><pubDate>2010-02-09T22:39:57Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P><FONT class=textoNormal>En términos de elemental justicia, es lógico reconocer que la dilación del presidente Uribe en definir si va por un tercer período frente a un referendo que ya expiró por el tiempo viene perjudicando sensiblemente la proyección presidencial de Juan Manuel Santos como el único heredero de la política de seguridad democrática. La extrema lealtad de Santos le garantizará el guiño de Uribe, pero el problema radica en que un día más en la indefinición del Presidente le restará opinión favorable al ex ministro de Defensa, máxime&nbsp; ahora, cuando aún las encuestas le está dando una ventaja solvente sobre el candidato Sergio Fajardo, quien es su inmediato contendor. La sorpresiva reunión en la Casa de Nariño, motivada por la ponencia negativa del magistrado&nbsp; Humberto Sierra Porto en torno al referendo, y en la cual participaron el presidente Uribe, Juan Manuel Santos y Andrés Felipe Arias con el propósito de trazar estrategias en dirección al Plan B para consolidar la coalición de gobierno, deja claro que a Uribe le asiste profunda preocupación por la definición de su sucesor para la disputa presidencial.<BR>Como bien es sabido, la amplia trayectoria política de Santos, que se traduce en haber sido designado a la Presidencia de la República y el desempeño de tres ministerios (Defensa, Comercio Exterior y Hacienda) lo catapulta con grandes posibilidades de suceder a Uribe en el poder; de allí que la cumbre política en Palacio a la que se ha hecho alusión haya causado&nbsp; profundo malestar en los otros candidatos presidenciales con opción de poder, como Rafael Pardo, Germán Vargas Lleras y, sobre todo, Noemí Sanín. Lo que es preocupante es que, por la terquedad del presidente Uribe de luchar contra el tiempo que ya sepultó las posibilidades del referendo, se vayan a malograr las especiales condiciones de Santos para acceder a la primera magistratura de la Nación, como así lo indican sus favorables resultados en las encuestas, aún sin ser candidato presidencial. Ahora, en materia de política de seguridad democrática, pese a que la mayoría de los candidatos han señalado sus intenciones de darle continuidad en sus gobiernos, nadie más calificado que Santos para heredar esa política, ya que sus grandes éxitos como ministro de Defensa contra los violentos así lo confirman.<BR>En lo que respecta al Plan B para ponerse en marcha a partir de la consulta del conservatismo, en la cual participaría el Partido de 'la U' para lograr el triunfo de Arias y sacar de la contienda a Noemí, y después someter a Santos y Arias a una encuesta y elegir como candidato del uribismo hacia la primera vuelta a quien resulte ganador, no parece lo más indicado; en primer lugar, no sería de buen recibo la intromisión de un partido en la consulta interna del otro, lo cual dejaría un mal sabor de juego sucio y podría dar lugar a la unión de los conservadores en torno a la ex embajadora y, en segundo término, la última encuesta sobre preferencias electorales pone a Noemí a la cabeza, con proyección de ser la más probable ganadora de la consulta interna; así las cosas, la estrategia de la coalición de gobierno quedaría abortada de plano. De todo lo anterior se concluye que es necesario, de una vez, que el guiño presidencial se dé en favor de Juan Manuel Santos, y que Arias, como parte importantísima del uribismo, sea cual fuere el resultado de la consulta de su partido, desde ya acompañe a Santos en su campaña presidencial.<BR></FONT></P>]]></content:encoded></item>
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<title>Observar para saber y ser mejores</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/observar-para-saber-y-ser-mejores_7159428-1</link><pubDate>2010-02-09T22:45:51Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P><FONT class=textoNormal>&nbsp;</FONT> El que mucho observa, mucho sabe, porque es capaz de discernir. Es sabiduría popular. La verdad que todo habla de todo, que todo tiene un sentido, que todo es el resultado de un cambio. Sólo hace falta escuchar, meditar, penetrar en el escenario de la vida, ver más allá de los silencios y reconocer los signos de las épocas. Es cierto que las ciencias de la observación describen y miden cada vez con mayor exactitud las múltiples manifestaciones de la existencia humana; pero también es incuestionable que las gentes del campo, observadores de la naturaleza a diario, conocen el lenguaje de la tierra como pocos. Quizás el mundo agrícola sea el primero en intuir las adversidades atmosféricas y en sufrir los desastres que ocasionan. Son los efectos de la irresponsabilidad de un desarrollo que contamina a más no poder. A poco, pues, que uno observe sentirá el gemido de la tierra; los campesinos, aparte de sentirlo, lo viven en primera persona, mientras los destructores del patrimonio natural siguen en faena. Ya es hora de abrir los ojos, de prestar atención a lo que dicen aquellos que cultivan la tierra y la protegen, de aguzar los sentidos, de no perder de vista a los que contaminan.&nbsp; En un mundo dotado de recursos naturales limitados, lo que hace falta es promover modos de vida respetuosos con el medio ambiente y que quienes abusen paguen la mayor tajada por los costos. Desde luego, la catástrofe ecológica que amenaza hoy a la humanidad tiene una profunda raíz ética en el olvido de los límites y en dejar hacer a los que envilecen.</P>
<P>&nbsp;Ya dije antes que la observación es un signo de sabiduría. Observar el comportamiento del planeta en el que vivimos me parece fundamental, sobre todo para prevenir el impacto de catástrofes naturales. Hay que activar programas en este sentido. Sin duda alguna, considero que puede ser una buena manera de garantizar una mejor gestión medioambiental. Conociendo los sollozos de la corteza terrestre,&nbsp; intimando con los suspiros de la biodiversidad, viviendo el estado de los océanos y la composición de la atmósfera, estoy seguro de que cambiaremos de actitudes. Ya lo advirtió Séneca: "La naturaleza nos ha dado las semillas del conocimiento". Y esta erudición es la que nos hace responsables. Ahora la Unión Europea quiere crear un programa de observación de la tierra para un mundo más seguro. Estimo que puede ser una buena noticia si funciona como tal y la ciudadanía podemos acceder plenamente y de forma gratuita a la información, puesto que sería un gran auxilio a la hora de ayudar en la organización de los equipos de rescate. Que se puedan identificar por imágenes las regiones más problemáticas, ver qué infraestructuras han resultado dañadas, de entrada facilita el poder evacuar y atender a la gente con más prontitud. Esta apuesta por la observación del planeta debería representar un estímulo para la acción en todo el mundo, puesto que todo esfuerzo encaminado a remediar problemas que ahí están, cuando menos nos ayuda a tomar conciencia por el buen estado del medio ambiente.</P>
<P>&nbsp;Todo afán y desvelo por un medio ambiente saludable merece la pena considerarlo e injertarlo como urbanidad al diario de la vida. El contemplar los campos, los bosques y los mares, y el defenderlos de una explotación salvaje ha de ser la obligación primera de todo gobierno que se diga social y democrático de Derecho, puesto que la medida por sí misma ya contribuye al aumento de las reservas de alimentos en el mundo. De nada sirve la multiplicación de programas ecológicos o de libros sobre ecología si luego dilapidamos la gran obra de la naturaleza. Ciertamente, produce una inmensa angustia recogerse a meditar sobre la crueldad de tanto entorno muerto que nos habla a los ojos y que seguimos sin hacer nada por remediarlo. Vivimos en una época de peligros permanentes. La idea del filósofo Albert Schweitzer sobre el ser humano, de que "ha aprendido a dominar la naturaleza mucho antes de haber aprendido a dominarse a sí mismo", puede ser una buena lección para estudiar. </P>
<P>&nbsp;Con frecuencia, la acción internacional para combatir el hambre o los desastres naturales ignora el factor de irresponsabilidad humana con la naturaleza. Creo que es necesario implicar a los poderes y agentes sociales de las diversas naciones en las opciones y decisiones que atañen al uso de la tierra, pues muchas veces tierras que son de cultivo se orientan hacia otros desarrollos, lo que provoca en ocasiones efectos tremendos contra el medio ambiente. Ha llegado el momento de considerar al hábitat con más estima de lo que venimos haciéndolo y de reforzar los lazos de solidaridad con las poblaciones afectadas. La pregunta surge por sí misma, con la mera medida y registro de los hechos observables: ¿cómo hacer para que la solidaridad triunfe sobre el dolor y la desdicha? De palabra es fácil dar respuesta, pero luego los hechos son los que son, y la perspectiva solidaria se va desmembrando por egoísmos del propio sistema productivo, o debido a posiciones políticas e ideológicas que fomentan la xenofobia o el cierre arbitrario e injustificado de fronteras. Todavía en el mundo persisten, de modo explicito o tácito, el odio racial, la intolerancia religiosa y las divisiones de clases. Si en verdad el espíritu solidario estuviese enraizado en el mundo, no habría gente que vive en condiciones infrahumanas, como los internos del principal hospital psiquiátrico de Puerto Príncipe. Conclusión: despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien porque sí importa más que el vocearlas y más que el hacerlas por compasión.</P>
<P><BR>*Escritor<BR><a class=linkdenota target=_blank href="mailto:corcoba@telefonica.net">corcoba@telefonica.net</A><BR></P>]]></content:encoded></item>
<item>
<title>El d&#237;a del periodista</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/el-dia-del-periodista_7159528-1</link><pubDate>2010-02-09T22:52:17Z</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P><FONT class=textoNormal>&nbsp;La celebración del Día Nacional del Periodista motiva una serie de reflexiones sobre este oficio que alguna vez Albert Camus denominó como el más hermoso del mundo. En primer lugar, recordar que el 9 de febrero fue establecido como fecha clásica del periodista colombiano mediante la Ley 51 de 1975, sancionada por el entonces presidente Alfonso López Michelsen, que reglamentó la profesión de periodista. Hasta la fecha de promulgación de esta ley, al periodista colombiano no se le había reconocido como un profesional de la información. Hasta entonces, todos eran empíricos. La mencionada ley estableció en el país las facultades de Ciencias de la Comunicación Social, que otorgan a los estudiantes el diploma que los acredita como Periodistas Profesionales, o Comunicadores Sociales, como se dice ahora.&nbsp;</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>No obstante que esta ley ya no está en vigencia, desde el&nbsp; momento de su promulgación se abrió en Colombia la discusión sobre quién es mejor periodista, si un egresado de la Universidad o alguien que, aunque empírico, puede tener mejor preparación intelectual. El debate se centra en el hecho de que el periodista, como el poeta, como el pintor, como el escritor, como el músico, nace, no se hace. Un buen periodista no es aquel que sale de la universidad con un título en las manos. El verdadero periodista es aquel que siente la noticia, que vibra con ella, que la sabe manejar. Es decir, aquel que siente una verdadera vocación.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>&nbsp;Colombia ha sido siempre un país con tradición periodística. Desde los tiempos de don Manuel del Socorro Rodríguez, fundador del 'Papel Periódico Ilustrado', hasta nuestros días, el periodismo colombiano ha evolucionado de una manera sorprendente. De aquellos periódicos como el antes nombrado, además de 'La Bagatela', 'La Gaceta de Colombia', 'El Relator', 'Aviso del Terremoto', 'El Alternativo', todos del siglo pasado, se avanzó hasta los modernos periódicos de hoy, con grandes innovaciones tecnológicas. Del ya legendario linotipo se pasó al sistema Offset. Y de las primeras máquinas Chandler y Duplex se llegó a las modernas Goss y Metroliner, sistemas avanzados de impresión que mejoraron la calidad de nuestros periódicos.&nbsp;</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>De las galeras en plomo que se armaban en forma rudimentaria se pasó a la sistematización, modernizando las redacciones. Ya no se levantan los textos en viejas máquinas de escribir sino en sofisticados computadores. Y la diagramación se hace con lo último en tecnología digital, dándoles a los periódicos una presentación alegre, viva, innovadora. De allí que ahora las policromías, a través de la separación de los colores, sean tan excelentes en su presentación. Esto en relación con la calidad impresa de nuestros medios de información.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>&nbsp;Es de anotar que Colombia siempre ha disfrutado de libertad de prensa. Salvo contadas ocasiones en que se ha establecido la censura periodística, la mayoría de nuestros gobernantes siempre han tenido un gran respeto por los medios masivos de información. Desde la Constitución de Cúcuta de 1821, que consagra en su artículo 156 el derecho de todos los colombianos a "escribir, imprimir y publicar libremente sus pensamientos y opiniones, sin necesidad de examen, revisión o censura alguna anterior a la publicación", hasta la Constitución de 1991 que establece que la prensa es libre pero responsable, el periodismo colombiano ha tenido libertad para expresar sus opiniones.&nbsp;</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Como lo escribió Santiago Pérez en 1893, "Con la libertad de prensa, sufre el gobernante; sin libertad de prensa sufre todo el pueblo". De allí que nuestro periodismo goce de tanto prestigio a nivel internacional. No solo por la calidad informativa de nuestros medios de comunicación, sino también por su preocupación constante por defender los valores morales de la sociedad. En cambio, una prensa amordazada es el claro síntoma del desmoronamiento de las instituciones. Por todo lo anterior es que hay que celebrar con beneplácito este Día del Periodista. Y felicitar a quienes cumplen su tarea de informar con un verdadero sentido de servicio a la comunidad. Y en defensa de esa libertad de prensa conquistada hace tantos años.&nbsp;&nbsp; <BR>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <BR>&nbsp;<BR>&nbsp;<BR></FONT>&nbsp;</P>]]></content:encoded></item>

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