Negociando con el lobo

Negociando con el lobo

TLC pequeños ayudarían a Trump a probar qué tan rudo puede ser, sin generar mayor riesgo para EE.UU.

11 de abril 2017 , 12:00 a.m.

En su primer casino, Donald Trump engañó a sus socios al prometerles un lote aledaño como estacionamiento. Meses después, era inminente la quiebra del establecimiento pues los clientes no tenían dónde dejar sus autos. Los accionistas desesperados vendieron a un bajo precio su participación al magnate. Finalmente, el parqueadero abrió y el negocio floreció.

La semana pasada, un funcionario de la Casa Blanca se pronunció sobre la renegociación de los 14 acuerdos de libre comercio, incluso el firmado con Colombia. Según él, ellos están en una fuerte posición que les permite lograr mejores condiciones. Esta es una noticia delicada.

Desde ya, los negociadores colombianos deben tener presente la manera como Trump matonea y logra lo que desea, sin importarle nada. Él tiene claro que estos forcejeos satisfacen su base electoral para ‘Make America great again’.

Ante una arremetida de Trump, lo más lógico para Colombia sería liderar un posible plan B. Bien estructurado, este acuerdo podría hacerle contrapeso al proteccionismo americano.

Sus seguidores –blancos, nacionalistas y de clase media, conocidos en los círculos especializados de las relaciones internacionales como 'jacksonians', en honor al populista presidente Jackson– se sienten maltratados por las importaciones y traicionados por las élites políticas de Washington. Piensan que su país no debe solidarizarse con otras naciones; por el contrario, debe buscar la mejor ventaja para los americanos. En el caso de los TLC, están convencidos de que fueron establecidos en contra de sus intereses.

Para satisfacerlos, Trump rompió una larga tradición de presidentes que, a pesar de sus diferencias ideológicas, compartían la noción de que Estados Unidos debe promover las instituciones del orden global.

Como economista, entiendo los beneficios del libre comercio y muchas veces he oído al profesor Stiglitz, fuerte crítico de estas iniciativas, decir que un verdadero TLC comprende una sola línea: “Usted comercializa sus productos sin arancel en mi mercado y yo hago lo mismo en el suyo”. La realidad es otra.

En su momento, difería de la desconfianza de Stiglitz en estos temas pues consideraba que en los acuerdos comerciales entran en juego no solo factores económicos sino geopolíticos. Ahora, el panorama es otro. Al presidente norteamericano solo le interesa sacar provecho económico para su país con el fin de darles contentillo a sus bases.

Adicionalmente, existe otra coyuntura que involucra a México, el cual fue objeto de amenazas por el entonces candidato. Como lo resaltó recientemente el nobel Paul Krugman, retirarse del Nafta o exigir una fuerte renegociación es altamente improbable por las consecuencias económicas que esto traería para los norteamericanos. Además, dijo que eso sería vergonzoso ya que Trump siempre trata de demostrar qué tan rudo es.

Para EE. UU., Colombia representa el 0,8 % de sus exportaciones mientras que para nosotros ese país significa el 31 %. Por ende, al no lograr sus objetivos con México, los TLC más pequeños podrían ayudarle a Trump a probar qué tan rudo puede ser, sin generar mayor riesgo para su nación. Nuestro gobierno debe desde ya tomar medidas que le permitan estar dispuesto a pararse de la mesa si las peticiones son leoninas. Nada es peor que un tratado de este tipo mal negociado.

En una reciente columna, Andrés Velasco, exministro de Hacienda de Chile y profesor de la Universidad de Columbia, hizo un interesante análisis de cómo, ante la actual coyuntura política regional, la Alianza del Pacífico tiene el potencial de volverse la base de una zona de libre comercio de las Américas sin Estados Unidos (Ver: https://tinyurl.com/lu9sswr).

Ante una arremetida de Trump, lo más lógico para Colombia sería liderar la iniciativa que menciona el chileno como un posible plan B. Bien estructurado, este acuerdo podría hacerle contrapeso al proteccionismo americano.

A nuestro país le espera un magnate sin escrúpulos acostumbrado a matonear y a salirse con la suya en aras de satisfacer sus electores, quienes sienten que los TLC fueron pactados en su contra. Estamos advertidos.

FELIPE RÍOS@feliperioslon

Columnistas

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA