'Reglas claras para el plebiscito'

'Reglas claras para el plebiscito'

Con las reglas claras, debería respetarse el derecho a la opinión y decisión en favor o en contra.

17 de agosto 2016 , 06:11 p.m.

Como concluye su editorial ‘Reglas claras para el plebiscito’ (17-8-16): “Lo que corresponde ahora es que la negociación llegue a buen término y se dé un proceso de divulgación que nos permita decidir con ecuanimidad en el plebiscito”. En su respuesta a Plinio Apuleyo Mendoza, Humberto de la Calle definió aspectos fundamentales. Su equilibrada aclaración sobre la jurisdicción de paz, el Derecho Internacional Humanitario, el tribunal de paz, la Comisión de Esclarecimiento y la reparación dejó relegados a la condición de generalizaciones minimalistas términos como ‘capitulación’ e ‘impunidad’. Utilizarlos sin controvertir sensatamente las premisas expuestas es caer en la ambigüedad y la irrelevancia. No habrá más enemigos o amigos de la paz, sino de la deliberación congruente y la sensatez. En aras de este propósito, debemos preguntarle a José Miguel Vivanco: ¿a qué se refiere con la ‘acrimonia’: “creativa fachada de justicia”?, que pretende subestimar el arduo consenso sobre el equilibrio entre exigencias jurídicas, políticas, sociales y las reformas dirigidas a la reparación, con el firme propósito de prevenir futuras violaciones, como paradigma global de acuerdo y compromiso, sin el cual no hubiese sido posible el proceso.

Carlos H. Quintero B.

* * * *

Señor Director:

Qué oportuno, explícito y conveniente su editorial sobre las dudas, prevenciones e incertidumbres que persistían entre la opinión pública y que la Corte Constitucional en su sentencia despejó, como: 1) Que los colombianos votarán sí o no, específicamente por los acuerdos de La Habana, no por la paz o la guerra. 2) Que la convocatoria se hará no antes, sino después del fin de las negociaciones y de la firma del acuerdo final. 3) Que los textos de los acuerdos se divulgarán suficientemente para permitir el voto a conciencia. Con las reglas ya claras, debería respetarse, sin agravios, amenazas, estigmatizaciones o descalificaciones, el derecho a la libre opinión y decisión, en favor o en contra. Lo razonable, evidente y favorable para el país es interpretar la eventual no refrendación como la voluntad popular de una renegociación más justa y aceptable de algunos acuerdos, y no de más guerra. La conciliación noble, fraterna y patriótica, con participación de los defensores del no, sería el camino más racional, ecuánime y expedito. El propósito nacional debe ser paz o paz, no paz o guerra.

Luis Iván Perdomo Cerquera
Bogotá

La entrada a Bogotá

Señor Director:
Se ha vuelto imposible, los fines de semana, el ingreso a la ciudad capital. Los últimos 20 kilómetros, en cualquiera de sus vías, están demandando, fácilmente, dos horas para cubrir este recorrido. Si bien las autoridades planean e implementan estrategias para mejorar la viabilidad, los resultados no aparecen y el caos se toma las vías. El paseo familiar de los fines de semana se convirtió en una tortura y, cada vez más, el costo de impuestos y peajes que pagamos no guarda proporción con los beneficios que recibimos.

Mario Patiño Morris

_________________________________________________________

opinion@eltiempo.com - @OpinionET

MÁS COLUMNAS

Columnistas

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.