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        <title>EL TIEMPO.COM - Editoriales</title>
        <link>http://www.eltiempo.com/opinion/forolectores/2008-07-15/index.html</link>
        <description>Canal de noticias de eltiempo.com</description>
        <language>es-ES</language> 
        <copyright>COPYRIGHT © 2008 Casa Editorial EL TIEMPO S.A</copyright>

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            <title>ELTIEMPO.COM</title>
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<title>Nuevas y viejas figuras</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/forolectores/2008-07-15/nuevas-y-viejas-figuras_4376922-1</link><pubDate>LUN 14 JUL 2008 06:55 PM</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P><FONT class=textoNormal>De manera discreta, como ha sido su estilo en lo que tiene que ver con el gabinete, Álvaro Uribe está concretando dos cambios fundamentales de sus colaboradores. Hace pocas semanas, Fabio Valencia Cossio llegó al Ministerio del Interior y de Justicia en remplazo de Carlos Holguín Sardi, quien pasó por esa cartera con más pena que gloria. Dueño de una sagacidad notable y gracias a su paso previo por la Casa de Nariño, en donde ocupó la Alta Consejería para la Competitividad y fortaleció su relación con el Jefe del Estado, el nuevo titular de la política ha traído consigo un aire fresco a un tema en el cual la norma han sido vientos huracanados.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Prueba de ello es el papel que Valencia Cossio ha tenido en la distensión de la relación entre el Ejecutivo y las Cortes, un proceso que todavía continúa. Pero su prueba de fuego comenzará el 20 de julio, cuando tendrá que manejar las relaciones con un Congreso difícil, afectado por la 'parapolítica' y en donde la bancada uribista pone en práctica el refrán "no hay cuña que más apriete que la del mismo palo". De ese manejo dependerá la suerte del proyecto de reforma de la justicia, un tema polémico aun en tiempos normales. Para no hablar de asuntos como los posibles referendos o la reelección, o eventuales conversaciones con las Farc, en las que Valencia tendría un papel.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Si las cábalas se cumplen, esta semana debería tener lugar el cambio tantas veces anunciado de Canciller, cargo al que llegaría Jaime Bermúdez, apenas desempacando maletas de Buenos Aires. Conocido por su talante tranquilo y analítico, el ex embajador tiene ante sí la labor de rehacer a la Cancillería, cuyo papel de segundo plano ha sido notorio en las crisis externas de los últimos meses. Algunos dirán que lo ocurrido es culpa de Fernando Araújo, quien llegó al Palacio de San Carlos tras su heroico escape de las garras de las Farc. Pero la responsabilidad es del Presidente, al haber designado a alguien que estuvo cinco años aislado del mundo y mal podía dirigir de buenas a primeras la política exterior del país. Araújo contó por fortuna con la sabia asesoría del veterano vicecanciller Camilo Reyes, quien habría aplazado su retiro para sostener la institución.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Bermúdez llegará a una entidad en la que abundan más los chismes que las discusiones sobre la política exterior. Además de la recomposición interna, el nuevo Ministro tiene que asumir un liderazgo activo en asuntos que van desde la tormentosa relación con vecinos como Ecuador y Nicaragua, hasta la estrategia frente al Partido Demócrata, dado el posible triunfo de Barack Obama en las presidenciales de noviembre. La aprobación del TLC con Estados Unidos, las relaciones con la Unión Europea y el papel de la comunidad internacional en eventuales negociaciones con las Farc forman parte también de la lista de asuntos del Canciller entrante, quien tendrá que hacer uso pleno de su capacidad y de su cercanía con Uribe para recuperar el terreno y el tiempo perdidos.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Lástima, sin embargo, que esa renovación en las áreas mencionadas no se extienda a otros despachos del Gobierno en donde hay falencias notorias. Así ocurre en los ministerios de la Protección Social y el de Transporte, en donde sigue rondando de manera impune la incompetencia, aunque la lealtad personal de sus ocupantes con el Presidente los mantiene 'atornillados'. Casos como el increíble 'despelote' de la "planilla integrada de liquidación de aportes" (Pila), o el descomunal atraso vial del país, más que justifican un cambio de titular en estas dos carteras, que están en deuda con todos los colombianos.&nbsp;</FONT></P>]]></content:encoded></item>
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<title>El Club Med</title> 
<link>http://www.eltiempo.com/opinion/forolectores/2008-07-15/el-club-med_4376926-1</link><pubDate>LUN 14 JUL 2008 06:57 PM</pubDate><description>...</description>
<content:encoded><![CDATA[<P><FONT class=textoNormal>Hace 4.500 años, imperaban en el mar Mediterráneo las civilizaciones surgidas en la cuenca sur: egipcios, fenicios y, un poco más al oriente, sumerios. Mientras el poder, la riqueza y la cultura florecían en la orilla austral, la septentrional albergaba pueblos primitivos, miseria, islas desiertas. Hoy el mapa se ha invertido: Europa muestra estabilidad, progreso y poderío. En el litoral sur, en cambio, abundan las guerras, las dictaduras y la pobreza. </FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Desde el domingo pasado, sin embargo, los gobiernos "de Algeciras a Estambul", como en la famosa canción de Joan Manuel Serrat, trabajarán juntos por la paz y el progreso en la zona. Por iniciativa del presidente francés, Nicolás Sarkozy, acaba de nacer en París la Unión por el Mediterráneo -popularmente conocida como "el Club Med"-, que reunió a 43 jefes de Estado, entre los cuales había representantes del agua y el aceite: la reciente república de Montenegro y el milenario Egipto; la enorme Francia y la diminuta Malta; el israelí Ehud Olmert y el palestino Mahmud Abbas; el turco Abdullah Gül y la alemana Angela Merkel, quien logró que ingresaran al club todos los miembros de la Unión Europea, con costas en el Mediterráneo o sin ellas. El presidente sirio, Bachar el Asad realizó una esperada reaparición tras el aislamiento de varios años por supuestos nexos con terroristas. </FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>No es la primera vez que a alguien se le ocurre promover una unidad en torno al Mediterráneo. Los romanos lo llamaron <EM>Mare nostrum</EM> ("nuestro mar") y en 1995 los países litoraleños europeos firmaron el Proceso de Barcelona, para tender puentes sobre el océano. Trece años después, esta iniciativa se hallaba moribunda y surgió Sarkozy como resucitador. El Club Med funcionará en varias órbitas. La primera, la paz en Medio Oriente. Buscará incrementar aún más el comercio en estas que desde hace miles de años son unas de las aguas más activas del globo. En materia ambiental se habla de energía solar y descontaminación. Otros capítulos promoverán los accesos por carretera a puertos y el intercambio cultural y universitario. </FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>La idea central, en fin, es conseguir que el Mediterráneo una a los 760 millones de habitantes de sus dos cuencas, en vez de separarlos. Hasta ahora esto solo se ha logrado bajo algún imperio. Veremos si el siglo XXI permite experiencias distintas. </FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal><a class=linkdenota target=_blank href="mailto:editorial@eltiempo.com.co">editorial@eltiempo.com.co</A></FONT></P>
<P>&nbsp;</P>]]></content:encoded></item>

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