Editorial: Solidaridad con Chile

Editorial: Solidaridad con Chile

Siete de las 15 regiones han sufrido por el infernal fuego que deja unas pérdidas incalculables.

29 de enero 2017 , 02:13 a.m.

Si se llega a demostrar, conforme a las claras sospechas que ya investigan las autoridades, que detrás de los devastadores e históricos incendios en Chile hay manos criminales, estaríamos ante uno de los más execrables atentados contra la vida, la naturaleza y la dignidad humana que recordemos en el continente.

Los 11 muertos, los 3.000 damnificados, la fauna y flora calcinadas, las 361.512 hectáreas devoradas por el fuego y las 120 conflagraciones contra las que luchan los valientes bomberos chilenos y los más de 200 brigadistas extranjeros –entre ellos, colombianos– que han llegado a Chile piden justicia.

Justicia para la tragedia que se cierne sobre un país que, recientemente, se ha visto sacudido por terremotos y tsunamis, y ahora por la agresividad de estos incendios alentados, además de la sequía, por los movimientos de los vientos que se han convertido en una pesadilla para los cuerpos de socorro. Tanto que seis de los fallecidos forman parte de ellos.

Siete de las 15 regiones han sufrido por el infernal fuego que deja unas pérdidas incalculables. O’Higgins, el Maule, Biobío y la Araucanía son de las más afectadas, y en el centro del drama la pequeña población de Santa Olga, cuyas 1.200 casas quedaron reducidas a cenizas en un abrir y cerrar de ojos. La humilde localidad vivía de la explotación forestal. Hoy ya no queda nada, salvo la alegría de haber salido vivo y de ver un animal que sobrevivió a la aniquilación.

Las autoridades trabajan en la confirmación de la hipótesis de que los incendios fueron provocados en el hecho de que estudios revelan que el 98 por ciento de este tipo de fenómenos son causados por el hombre, a propósito o por descuidos o accidentes, y en que los cinco capturados portaban líquidos y elementos acelerantes del fuego.

Ante este tremendo hecho, es el momento de la solidaridad con Chile, un pueblo noble, ingenioso y pujante que siempre ha logrado salir avante de las enormes pruebas que le han impuesto su muy particular geografía, su historia y su propio éxito.

Apretar los dientes y empezar de nuevo, esa es la historia de Chile, es la historia de nuestra América.editorial@eltiempo.com

MÁS COLUMNAS

Columnistas

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA