Retos de la frontera agrícola

Retos de la frontera agrícola

Se definió un área, ahora se necesitan recursos y voluntad para que no quede en buenas intenciones. 

01 de julio 2018 , 11:41 p.m.

El trascendental y reciente decreto que definió la frontera agrícola en 40 millones de hectáreas en el país será una hoja de ruta clave para los próximos años en la planeación de una economía sustentable. Este avance es importante, pero la delimitación enfrenta múltiples retos que medirán la capacidad de las autoridades ambientales y del sector de agropecuario.

En general, contar con un instrumento que defina en qué zonas se pueden desplegar desarrollos agrícolas y cuáles áreas deben tener un uso de conservación es crucial para hacerle frente a la deforestación, que nada más en el 2017 arrasó con cerca de 219.000 hectáreas, aumentando un 23 por ciento respecto al 2016.

Es urgente que se pueda cerrar el avance de la frontera agropecuaria para que los bosques nativos –especialmente en la Amazonia, donde se concentra el 60 por ciento de esta problemática– puedan seguir regulando servicios tan relevantes como la provisión de agua y la salud del suelo.

Aunque el objetivo de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (Upra) con este instrumento es, precisamente, frenar tal devastación en los bosques y darles seguridad jurídica a las inversiones en el campo, lo cierto es que los retos son varios. Definir fronteras tiene que ir más allá de definir un área.

En principio, no basta con entender hasta dónde se puede cultivar, sino cuáles son las dinámicas ecosistémicas de las regiones, sus restricciones y condicionamientos. Según revela la Upra, el 28 por ciento de las áreas aprovechables tienen alguna restricción. Por ejemplo, es necesario entender los factores limitantes en regiones como la Orinoquia, donde ecosistemas frágiles como las sabanas inundables requieren identificar los usos permitidos. No se trata simplemente de enmarcar todo en una amplia zona de posible explotación.

Contar con esta reglamentación de la frontera agrícola es un primer paso, bienvenido, para reorganizar el uso del suelo en el país. Algo urgente

El debate también se debe concentrar en cómo se da la implementación y qué modelo agropecuario se ejecuta en esas hectáreas. Para evitar errores históricos, se hace indispensable integrar información clave, como los escenarios de cambio climático del país, pero también entender las dinámicas socioeconómicas que por años se han instalado, incluso, en áreas protegidas que ya están ocupadas por algunos cultivos o ganado.

El desafío de hacer una reconversión con criterios de sostenibilidad va a necesitar no solo de una negociación social compleja, sino de la disponibilidad financiera para apoyar las regiones. En ese sentido, es un gran desafío lograr además un uso eficiente de las áreas que ya están ocupadas, especialmente por ganado.

Lo que sí está claro es que contar con esta reglamentación de la frontera agrícola marca sin duda un hito para reorganizar el uso del suelo en el país, y dependerá del nivel de detalle con el cual se empiece a utilizar este instrumento que se logre tener un sector agropecuario más sostenible y con mejor comprensión de la biodiversidad nacional. El primer paso ya se dio en ese camino.

EDITORIAL
editorial@eltiempo.com

MÁS EDITORIALES

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.