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Foro del lector

La crisis de las pirámides

Señor Director:

El impasse de las tarjetas de DMG puede solucionarse si llevan lectores de tarjetas a los sitios de recepción de reclamaciones y la máquina lee la cifra de saldo delante del reclamante, quien conserva su tarjeta como garantía, y el interventor registra en medio magnético el monto de la 'inversión'. Los recibos escritos se fotocopian en los sitios de recepción y el reclamante conserva su original. Así se concilia el interés del interventor, que es la información y prueba directa sobre las acreencias, y el interés de los inversionistas de conservar lo único que tienen: una tarjeta o recibo, que les da una mínima seguridad frente a la gran incertidumbre en que están sumidos.
Alberto Reyes Prieto

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Señor Director:

Convendría establecer si el delito de usura, cuya pena acaba de aumentar el Gobierno, cubre a las firmas de cobranzas contratadas por los bancos para atormentar, mediante llamadas telefónicas en las madrugadas o altas horas de la noche, a quienes se atrasan más de ocho días en el pago de sus tarjetas de crédito. Por una llamada de estas obligan al deudor a pagarles 20.000 pesos, lo cual es un abuso y un constreñimiento ilegal. Muchas veces, las deudas son ínfimas y el cobro de 20.000 pesos sobrepasa considerablemente el límite de la tasa de usura.
Héctor Bruno Fernández Gómez

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Señor Director:

Era hora de que le pusieran la mano a DMG, donde se evidencia el lavado de activos. David Murcia y su círculo están obligados a facilitar el proceso para que su llamada familia, sus clientes, recupere su plata. El Gobierno debe tenderles la mano a los putumayenses. No todos son clientes de DMG, y el comercio se comienza a resentir, ya escasean alimentos y se puede venir una grave crisis. Y no olviden a las otras pirámides. Esos procesos también tienen que ser claros y rápidos, pues esta sí que va a ser una amarga navidad.
Ángel María Aguilar

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Señor Director:

Es buena la idea de Gustavo Petro en el sentido de que el Estado cree un banco que se encargue de administrar todos los recursos que figuran a nombre de DMG y haga las devoluciones de capital con los ajustes y condiciones que cada caso amerite. Esto le da cierto alivio y seguridad al crédulo 'ahorrador', que está desesperado ante la posible pérdida de su dinero. La cosa cambia si es el Estado el que garantiza el reintegro de las sumas invertidas.
Álvaro Falla Manrique

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Señor Director:

El Gobierno se apresuró en las medidas, pues no tiene un principio para atender a la gente que reclama sus dineros. Primero dijo el Presidente que desde el miércoles se establecerían varios puntos de atención; luego que no, que desde el jueves en El Campín. Esto no es un concierto; hay mucha gente y se necesitan varios lugares para atenderla. No ha habido un solo depositante que diga que esta firma, DMG, le haya incumplido con lo prometido. ¿Por qué intervenirla? ¿Y los bancos? Estos sí que son abusivos con sus ahorradores.
Jairo Molano Guzmán

15 años y algo enferma

Señor Director:

Es oportuno y reflexivo su editorial 'Ley agridulce' (18-11-08), sobre los 15 años de la Ley 100. Si bien hay elementos positivos como el aumento de la cobertura y de recursos, así como la disminución de gastos del bolsillo de los colombianos en salud, los problemas señalados allí son evidentes. Falta de rectoría y graves fallas en inspección, vigilancia y control, así como el sobredimensionamiento que le han otorgado al aseguramiento, dejando de lado la calidad y el acceso. Nuevos problemas se avecinan a raíz de la reciente sentencia 760 de la Corte Constitucional, porque su procedimiento y ejecución hacen vislumbrar grandes nubarrones en la sostenibilidad y viabilidad del sistema. Es hora de hacer un trabajo conjunto y mancomunado para retomar el rumbo de una ley que no tiene otro objetivo que el de velar por el bienestar de la salud de los colombianos.
Javier Pérez Torres, M. D.
Presidente de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas

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Señor Director:

En el balance sobre los resultados de la Ley 100 debe desglosarse el Soat en la atención de urgencias y su papel en la financiación del sistema. Si separamos esas dos vertientes, podríamos definir el verdadero impacto de la reforma en los servicios de urgencias, servicios ambulatorios y de hospitalización. Y, eventualmente, programas preventivos. Además, veríamos el verdadero costo/beneficio por pesos invertidos, al compararlo con el sistema centralizado, inequitativo e ineficiente que existía antes de 1993. De golpe nos llevamos una gran sorpresa.
Aquilino Gaitán
Bogotá

Costosa meritocracia

Señor Director:

Ante la inminente aprobación del acto legislativo que acaba con la meritocracia, al establecer que se inscriba en carrera administrativa a los funcionarios provisionales sin que pasen por concurso de méritos, que el Gobierno haga cuentas de cientos de millones de pesos para subsanar la pérdida de los recursos utilizados en las múltiples convocatorias que quedarán en el aire. Y otros para atender la avalancha de demandas y condenas que se proferirán a favor de quienes, teniendo una seria expectativa de ganar los concursos, sufrirán los perjuicios del talante burocrático y politiquero de los padres de la patria.
Carlos Felipe Manuel Remolina Botía
Bogotá

Ayuda a los damnificados

Señor Director:

Sabemos que la situación social del país es delicada. Pero, por favor, que les paren bolas a los damnificados del invierno. Son miles de personas las que han perdido sus cultivos, animales y vivienda. Hay muchos niños sin comer. Esta es otra emergencia, pero no se ve una movilización nacional; el Ministerio de la Protección Social no parece hacer presencia efectiva. Es en estas calamidades en donde tienen que estar la mano del Gobierno y la solidaridad de los colombianos. El año pasado, varias empresas hicieron colectas de mercados. Es hora de empezar.
Tilcia Castillo Vélez
Bogotá

Qué pena con la visita

Señor Director:

Información para el señor Alcalde de Bogotá y el IDU: en la avenida internacional (Eldorado), en dirección occidente-oriente, desde el puente sobre la avenida Boyacá hasta el puente de la carrera 68, o sea un corto tramo de un kilómetro, hay 16 huecos -que no son nuevos-, sin mencionar que en algunas partes la capa asfáltica del puente sobre la Boyacá está levantada. Qué pena con quienes nos visitan. Inmediatamente preguntan que quién es el alcalde de la ciudad.
Rafael Flórez M.

Tolerar, tolerar, tolerar

Señor Director:

El editorial sobre la tolerancia (22-11-08) permite reflexionar acerca de la urgente necesidad de desarrollar mayor comprensión y respeto por ideales que no sean los de uno. La tolerancia nos permite admitir que, precisamente, nosotros podamos ser los equivocados. Tolerar es instalarse en el nivel de los otros, que es en definitiva el nuestro. La intolerancia, por el contrario, aniquila y pisotea la razón y, lo peor, brota del negro miedo a todo lo que pretenda combatir.
César Augusto
Castaño Rubiano

Ninguna rebaja

Señor Director:

Es creer demasiado ingenuo al pueblo colombiano decir que se le baja a la gasolina 130 pesos. La verdad es que eso fue lo que le aumentaron, porque los cortadores de caña estaban en huelga y no se podía producir alcohol carburante. Además, 130 pesos es un poco más que el 1 por ciento, cuando el petróleo realmente ha bajado en más de un 55 por ciento.
Felipe Sabogal

Frase del día

Nunca se miente tanto como antes de las elecciones, durante la guerra y después de la cacería.
OTTO VON BISMARCK

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