Alivio, pero sigue la tensión

Alivio, pero sigue la tensión

Siria sigue en llamas, luto y dolor. No ha cambiado ningún factor determinante en esta guerra.

15 de abril 2018 , 09:54 p.m.

Desde el momento en que Donald Trump anunció que reaccionaría al ataque con armas químicas que el régimen de Bashar al Asad lanzó el pasado 7 de abril contra la ciudad siria de Duma, donde murieron unas 60 personas, la ansiedad se apoderó de buena parte del planeta.

El escenario tenía –para muchos los tiene aún– visos de polvorín. A la complejidad y degradación del conflicto sirio se sumaron las declaraciones desafiantes tanto de Trump como de Vladimir Putin, aliado de Al Asad, y los serios problemas internos del mandatario estadounidense, que hacen más tentadora la opción de fortalecer un frente de guerra como elemento distractor.

Al final, el ataque quirúrgico del sábado en la madrugada con misiles Tomahawk contra posiciones estratégicas sirias por parte de EE. UU. y sus aliados, Francia y el Reino Unido, que no dejó muertos, dicen, ni afectó intereses rusos –¿fueron avisados?, se preguntan conocedores–, hizo que muchos, comenzando por Moscú, respiraran aliviados. Aunque se mantiene la amenaza de repetirlo en caso de que Damasco decida reincidir en el uso de estas armas prohibidas.

Dado el normal cruce de versiones sobre qué tan exitosa fue la acción militar, o si Rusia logró derribar misiles, parece claro que buena parte de la infraestructura militar siria a cargo de ataques como el de Duma fue destruida. Lo cual, en medio de todo, es positivo.

Pero la tensión continúa. Siria sigue en llamas, luto y dolor. No ha cambiado ningún factor determinante de la sangrienta guerra que en 7 años ya ha cobrado más de 470.000 vidas y deja más de 5 millones de desplazados. Es necesario un compromiso real de las potencias involucradas con una solución definitiva: y es que, hasta el momento –lo ocurrido el sábado lo confirma–, lo que hagan o dejen de hacer Rusia y Estados Unidos en este convulsionado país parece determinado por otros intereses y no, como debería ser, por el de poner fin a un capítulo que ya es el más sangriento y vergonzoso de la historia del siglo XXI.

EDITORIAL
editorial@eltiempo.com

MÁS EDITORIALES

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.