El paro en la justicia
Señor Director:
Son muchos los irresponsables que no aprecian el privilegio de tener empleo; como si en los tiempos que estamos viviendo de inestabilidad financiera, violencia y miseria, ese empleo fuese totalmente garantizado; como un derecho adquirido, y no como lo que es: un logro obtenido, como la salud.
No se dan cuenta del daño que hacen al país y a la Justicia, para la cual trabajan. La solución es muy sencilla: vuelvan al trabajo y continúen las conversaciones. El Presidente tiene la razón cuando dice que no puede comprometer el presupuesto (ya comprometido) dándoles gusto a los reclamantes. Luego vendrían las huelgas de los educadores, empleados de la salud, bomberos, la policía y demás agencias gubernamentales, etc.
Hernando Sierra R.
Bogotá
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Señor Director
El banquero Luis Carlos Sarmiento es contradictorio cuando le solicita al Presidente que adopte medidas unilaterales para conjurar la justa protesta de los trabajadores de la Justicia, mientras aboga por una solución estructural.
El déficit de justicia se debe a la deficiente asignación de presupuesto, a la falta de programas para mejorar los recursos humanos y despachos judiciales; a la politización y a la tutelitis por cuenta del Gobierno y de las aseguradoras. El paro judicial en el país es una expresión de la crisis de la institucionalidad democrática y no al contrario.
Carlos Hernán Quintero B.
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Señor Director:
El solo hecho de no poder judicializar a miles de delincuentes, sumado al caos en la justicia, es motivo suficiente para una situación de orden público. Los empleados de la Justicia deberían demostrar con eficiencia el derecho a mejores condiciones salariales. Es vox pópuli la ineficacia y la morosidad en ella.
León Sanín Vásquez
TransMilenio por la 7ª.
Señor Director:
Como lo menciona su editorial 'Propuesta improvisada' (8/10/08), la idea del Secretario de Movilidad de alargar el contraflujo por la carrera 7ª es, sin duda, una improvisación más de la Administración en el tema de movilidad. Los diseños de TransMilenio en la carrera 7a. incluyen infraestructura que beneficiará a usuarios del sistema, conductores particulares y peatones. Y a todos por igual. Sólo para mencionar algunos ejemplos importantes: pasos peatonales subterráneos entre en la calle 72; corta troncal de conexión en la calle 72 entre troncal Caracas y troncal carrera 7ª; conexión elevada de la carrera 7ª. con Avenida Circunvalar en la calle 92 en sentido norte-sur; paso elevado de la calle 127 sobre la carrera 7ª; y paso elevado de la carrera 7ª sobre la calle 134. Definitivamente, TM es la mejor opción para la decadente y moribunda carrera 7ª.
Jaime A. Vidal
Bogotá
Señor Director:
Los tres grandes lunares de la administración Moreno son: movilidad, recuperación del espacio público y seguridad. En lo que al primero se refiere, no solo están improvisando, sino que no saben qué hacer realmente, porque ellos opinan sobre el vaivén de los acontecimientos. El contraflujo planteado por el Secretario de Movilidad no solo es inconveniente, también es irresponsable, toda vez que la 7a. requiere soluciones reales y efectivas, mas no paños de agua tibia. El tiempo dará la razón y no habrá más solución que realizar la tercera fase de TransMilenio por dicho sector. Y pensar que muchos dicen que la gran oposición del TransMilenio por dicho sector es por compromiso electoral con los transportadores, quienes no desean ser desplazados, en contra del bien común.
Rubén Darío Bravo R.
Bogotá
Enrique Santos en la SIP
Señor Director:
El discurso de Enrique Santos, al tomar posesión como nuevo presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, reviste un profundo significado, al poner de presente lo que es la libertad de expresión en nuestro país, en contraste con lo que desafortunadamente acontece en naciones hermanas latinoamericanas.
Sus palabras son eco elocuente de lo que ha sido nuestro periodismo, con adalides de la talla de los Santos, los Cano, Laureano y Álvaro Gómez y muchos más, que en no pocas ocasiones han inmolado sus vidas en defensa de la libertad de expresión.
Antonio José Marulanda Rojas
Los Ángeles (E.U.)
¿Hasta cuándo el 4 por mil?
Señor Director:
El 4 x 1.000 es el mejor ejemplo de la mala memoria colectiva que nos aqueja a los ciudadanos, de la cual se aprovechan los gobiernos. Se cumplen 10 años de este abusivo gravamen contra el bolsillo de los colombianos, cuyo carácter inicial era "temporal". Refresquemos la memoria colectiva:
En 1998 se crea la "contribución" del 2 x 1.000 para salvar al sector financiero.
En 1999, el Gobierno lo amplía un año más por cuenta del terremoto del Eje Cafetero. En el 2000 se le cambia el nombre por 'Gravamen a los movimientos financieros' y se aumenta a 3 x 1.000. En el 2003 se aumenta a 4 x 1.000, "únicamente" del 2004 al 2007, nuevamente con carácter "temporal".
Y con carácter temporal se cumplieron ya 10 años. Al igual que el IVA del 10 por ciento, del 12, del 14 y, finalmente, del 16 por ciento, todos con carácter temporal. Como temporal es la indignación del pueblo colombiano.
José Lucas Dugand
Bogotá
La inseguridad en Bogotá
Señor Director:
Vergonzoso resulta reconocer que vivimos en una sociedad que tolera demasiado a los ladrones. Vemos desde espectaculares asaltos hasta cotidianos robos de tapas de alcantarillas, cables de líneas telefónicas, medidores de servicios públicos y recipientes de la basura.
Roban en el día, en la noche; atracan a mano armada en los vehículos de servicio público, en los particulares, a pie; atracan locales, viviendas de todos los estratos, en la calle, en los centros comerciales, en los cuatro puntos cardinales de la ciudad. Nuestra policía no sabe, no responde; los honestos efectivos hacen poco o nada.
Carlos Espinal Díaz
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