El infeliz cumpleaños de Fidel

El infeliz cumpleaños de Fidel

Quizá Fidel resiente a Obama porque sabe que la elocuente defensa de la democracia que hizo en La Habana caló hondo en el ánimo de los cubanos, y su ego no le permite tener competidores.

16 de agosto 2016 , 11:40 a.m.

Para celebrar sus noventa años de vida, Fidel Castro escribió un largo ensayo en el que, además de la imprescindible nota de nostalgia autobiográfica y las sesudas disquisiciones científicas de un anciano desmemoriado, el dictador renovó sus críticas al presidente Barack Obama.

No es inusual que Fidel critique, y a menudo con razón, a los gobernantes estadounidenses; lleva más de medio siglo haciéndolo. Lo extraño es su insistencia en criticar al Presidente estadounidense que nada tuvo que ver con el pasado entre ambos países y que tuvo el valor de reanudar relaciones diplomáticas con la isla después de tan largo invierno.

Aparentemente, a Fidel le molestó que durante su viaje a Japón hace tres meses Obama no ofreciera disculpas por el bombardeo nuclear estadounidense a Hiroshima y Nagasaki. Reconozco que el tema es controvertido, pero las encuestas mostraron que el 70 % de los japoneses apreciaban el gesto de Obama y solo unos cuantos exigían la disculpa porque la mayoría quiere dejar atrás el pasado. Pero no Fidel. ¿Por qué?

¿Podría ser porque está enojado con Obama no por lo que no hizo en Hiroshima, sino por lo que hizo en Cuba durante su visita en marzo? Averiguar la opinión real de los cubanos sobre la visita de Obama es muy difícil, porque en la isla no hay encuestas ni sondeos de opinión independientes. Lo que hay es la famosa ‘radio bemba’, que repite lo que se dice en la calle, y según ‘radio bemba’ los discursos de Obama en la isla generaron esperanzas entre la gente de que las cosas podrían mejorar.

Obama fue a La Habana a “enterrar los últimos vestigios de la guerra fría”; a pedirle a Raúl Castro que no temiera las críticas en su país “ni la capacidad de los ciudadanos para elegir a sus líderes y a reiterar su petición al Congreso de EE. UU. para que levante el embargo comercial. También hizo una defensa impecable del sistema democrático. “Sin la democracia –dijo Obama–, el hijo de un negro de Kenia y una blanca de Kansas no sería hoy presidente de EE. UU., el país de la esclavitud y la segregación. Y culminó su discurso diciendo que sin apertura política y económica las oportunidades de los cubanos no se verán realizadas del todo.

Otra posible causa de la irritación de Fidel fue el encuentro de Obama con los disidentes. A diferencia del papa Francisco y del presidente francés, François Hollande, Obama sí se reunió con la disidencia cubana para escucharlos.

La reacción de Fidel a la visita fue visceral, obsesiva y reiterativa. Repitió su denuncia contra el bloqueo, como si no hubiera oído que a Obama tampoco le parece justo o necesario. Recordó la invasión de Bahía de Cochinos de 1961; se quejó de la ayuda de Reagan e Israel a la Sudáfrica del 'apartheid'; condenó las políticas de exterminio de la población indígena y la discriminación racial. Sí, todo lo que dijo es condenable, pero lleva más de 50 años repitiendo lo mismo en vez de hacer algo para mejorar la lamentable condición económica y política de los cubanos.

El problema de fondo es que Fidel parece creer que Cuba está maravillosamente bien. Para Fidel, “las ideas de los comunistas cubanos permanecerán en este planeta como prueba de que cuando se trabaja con fervor y dignidad se pueden producir los bienes materiales y culturales que se necesitan”. ¿En verdad cree que los cubanos tienen “los bienes materiales” que necesitan? ¿Cuándo fue la última vez que visitó las vecindades de La Habana vieja, donde se hacinan miles de familias que han trabajado con fervor y dignidad pero que nunca han recibido un salario digno?

Quizá Fidel resiente a Obama porque sabe que la elocuente defensa de la democracia que hizo en La Habana caló hondo en el ánimo de los cubanos, y su ego no le permite tener competidores.

SERGIO MUÑOZ BATA

Columnistas

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA