Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

Publicidad

Paute aquí

Recibe toda la información de Colombia y el mundo.

Suscríbete

El dios serpiente

Por: |

Cuando Nadia Cassini tomaba un baño de mar en las islas del Rosario, al revés de las comunes mortales no se ponía el chingue sino se lo quitaba y mostraba oronda un vello púbico motilado en forma de corazón.

Eran los años 70. La película, El dios serpiente, protagonizada por Evaristo Márquez, dirigida por Piero Vivarelli. Protagonistas femeninas: una blanca Nadia Cassini, una negra Berryl Cunningham, dos bellezas deslumbrantes que alborotaron a los machos cartageneros con sus cuerpos esculturales y su actitud liberada, pero de aquello, na'.

El único que sí las tuvo entre sus brazos de ébano fue el buen Evaristo, que se portó como un gentleman sueco; nunca perdió la compostura y respetó a las divas como un verdadero profesional. Su papel era el de una divinidad vudú, el dios del amor Jambaya, que se manifestaba en una forma fálica de serpiente, que abrazaba en sus espiras y llevaba a las mujeres que lo invocaban a un "trance" erótico, hasta un orgasmo primordial.

La historia es la de una bellísima europea que llega al trópico para tratar de salvar su vida matrimonial y básicamente su vida sexual; su amiga de color le habla del dios del amor, que ha curado a muchas mujeres que habían perdido el interés erótico. Ella duda, pero, al final, cuando ni siquiera la llegada del amante de la europea logra reverdecer sus apetitos sexuales, ella decide a entregarse a Jambaya. La escena de la iniciación de Nadia y la aparición de Jambaya la filmamos en una sugestiva gruta coralina de la costa oeste de la isla de Barú.

Piero Vivarelli, el director, un experto estudioso de ceremonias vudú, puso en escena una espléndida coreografía, llena de antorchas, mechones, luces y sombras sugerentes.

compañados por el mágico saxofón de Fausto Papetti, filmamos una boa que se deslizaba sensualmente hacia Nadia, que, desnuda en su magnífica belleza, estaba acostada de espaldas esperando la comunión con el dios, cuando Evaristo, con un efecto de serpiente, se vuelve humano y la cubre con su cuerpo. Todos esperamos el grito de Nadia, pero el hijo de Palenque actuó como un verdadero dios, contuvo su arrebato y se jugó la escena hasta el final, con toda la sensualidad del caso, pero solo actuación, como cualquier Marlon Brando en El último tango. La reacción de Nadia fue más emocionante de lo que esperábamos, conmovida por el respeto del partner: un poco sorprendida de no haber causado lo que todos esperábamos, lo abrazó y lo besó en la boca y allí el negro reaccionó, se separó de ella abruptamente y se alejó de la cámara para no mostrar su hombría, que, con toda razón, finalmente se había manifestado.

basilesalvo@yahoo.com

Herramientas

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

ZONA COMERCIAL

Paute aquí

Reportar Error

¿Encontró un error?

Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.

Los campos marcados con * son obligatorios.

*
*
*

Respuesta

Recordar clave

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.