Paranoia

Paranoia

Las mujeres no podemos seguir cayendo en esta trampa y alimentar fantasías de sexo con niñas.

11 de diciembre 2016 , 10:17 p.m.

No logro pensar en otra cosa que no sea Rafael Uribe Noguera. No logro salirme de esa adicción que produce el morbo mezclado con el miedo, el terror y el temor. No logro dejar de pensar que esto le pudo haber pasado a mi hija Mariadelmar, una niña de apenas 5 años de edad.

Soy adicta a Rafael Uribe Noguera. Soy adicta a saber todo lo que le pasó en la vida. Soy adicta a leer sus historias en el colegio, la banda de guerra, la bomba de la 72 con carrera 7.a, la rumba, el alcohol, el perico, los ácidos y el resto de drogas alucinógenas. Busco compulsivamente noticias de una familia con un hermano exitoso y un hijo calavera, con la torpe esperanza de juntar todas las piezas para poder armar este rompecabezas.

Porque a mí se me está rompiendo la cabeza con tanta pensadera. Sueño con Yuliana, sueño con Rafael Uribe, sueño con mi hija creciendo en este mar de depravación y misoginia. No sé ni cómo hablar con ella sobre este tema. No sé ni cómo decirle que existe algo que se llama abuso sexual a menores de edad y que ella es una víctima en potencia.

Tengo amigas que llevan toda la semana diciéndoles a sus hijas que nadie las puede tocar, a tal punto que hoy muchas ya no quieren ni recibir abrazos de su propia mamá. Me dicen que es mejor prevenir que lamentar, y que prefieren correr el riesgo de que nunca más las vuelvan a abrazar.

Pero me pregunto si detrás de eso no estaremos formando niñas incapaces de sentir placer cuando sean grandes. Niñas tan asustadas y tan paranoicas con los demás que difícilmente podrán tener una relación sexual en paz. Yo no quiero que mi hija sea anorgásmica, ni que le tenga susto a hombres o mujeres ni que se sienta culpable cada vez que se quiera masturbar y sentir placer carnal. Yo no quiero llenarle la cabeza de cucarachas por culpa de un psicópata como Rafael Uribe Noguera.

Pero tampoco me puedo quedar con los brazos cruzados. Acá está pasando algo muy grave, con el beneplácito de nosotras mismas: seguimos tolerando que existan reinados de belleza en donde desfilan mujeres como si fueran ganado; seguimos rellenándonos con plástico y silicona las caderas y los senos; seguimos permitiendo que las emisoras de radio pongan canciones de Maluma y sus secuaces con letras tan vulgares que nos denigran como seres humanos; seguimos permitiendo que se vendan videojuegos en los que se descuartizan mujeres con tangas y brasieres a punta de dagas y machetes.

Pero, sobre todo, seguimos tolerando a unos tipos que miran la pornografía que hoy brilla por una característica: la ausencia de vello púbico en los genitales de las mujeres. Una característica propia de las niñas menores de 11 años y que hoy está de moda incluso entre nosotras mismas. ¿Por qué nos estamos quitando todos los pelos del pubis? ¿Por qué queremos parecer niñas? ¿A qué juego mental le estamos echando fuego? ¿Por qué nos afeitamos una de las características más propias de la pubertad y la adultez? ¿Por qué queremos tener una zona genital que solo pertenece a las niñas durante la primera década de edad?

Las mujeres no podemos seguir cayendo en esta trampa y alimentar fantasías de sexo con niñas. Fantasías que hasta terminan en el abominable crimen de Rafael contra Yuliana Samboní, una niña de 7 años de edad sin pelos en el pubis como manda la presión social y la industria pornográfica mundial.

PAOLA OCHOA@PaolaOchoaAmaya

Columnistas

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA